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San Nicolás de los Arroyos
miércoles, 29 mayo, 2024

Edición N° 4793

Burnout laboral: etapas del agotamiento y estrategias para recuperar el control

SALUD Y TRABAJO

Si no se toman medidas a tiempo, este trastorno puede empeorar e impactar en la salud física y mental. Los expertos explican cuáles son las señales de alerta y qué acciones implementar para lograr el bienestar.

Burnout
El burnout es más frecuente actualmente debido a las largas horas de trabajo y la dificultad para separar la vida profesional de la personal.

La Organización Internacional del Trabajo reconoce el trabajo y un entorno laboral saludable como un derecho fundamental y un factor determinante de la buena salud mental. Puede mejorar el sentido de autoconfianza, el propósito y logro también es una oportunidad para fomentar relaciones positivas.
Sin embargo, el trabajo también puede ser causa de mala salud mental. El mundo laboral es cada vez más exigente y competitivo, y las amenazas se multiplican: la precariedad, los desafíos tecnológicos, el miedo a la desocupación son todos ingredientes para el caldo de cultivo de trastornos de salud mental en relación con el trabajo, como son el estrés laboral, la ansiedad, la depresión, la sisifemia y el burnout.

La doctora Agustina Varela, médica psiquiatra del Hospital Alemán (MN 115.790) -en una entrevista a Infobae- explicó: “El burnout es un tipo de estrés especial asociado a la sobrecarga de trabajo en el ámbito médico y de la salud. Luego el concepto se generalizó a distintos trabajos, pero su inicio fue en la población de salud: médicos, enfermeros, asistentes gerontológicos, etc.” Es decir, el agotamiento puede ocurrir en cualquier tipo de profesión.

Y completó: “La diferencia del burnout con el estrés común es que esta sobrecarga no es percibida conscientemente por la persona, pero se manifiesta de distintas maneras. Por ejemplo, crisis vocacional, sentimientos de inutilidad y que no se está a la altura de las circunstancias, maltrato, enfermedades físicas, etc”.



Principales causas

“Si bien la mayoría de las investigaciones se centran únicamente en el agotamiento como respuesta a los factores estresantes en el trabajo, creo que el agotamiento ocurre con mayor frecuencia hoy en día porque las personas experimentan angustia crónica en múltiples áreas de sus vidas. Ya no existe una separación entre nuestra vida profesional y personal”, sostuvo a Wellandgood Jenna Watson, psicoterapeuta que se especializa en ayudar a personas y organizaciones a prevenir y recuperarse del agotamiento.

Según el Centro Médico ABC de México: “Entre las principales causas del síndrome de burnout se encuentran el distanciamiento entre las funciones del puesto y las actividades que debe realizar el trabajador y trabajar en exceso más horas de lo normal, con sobrecarga de actividades y responsabilidades. “Cuando existe un ambiente de trabajo degradado, conflictos con los compañeros y jefes, relaciones laborales adversas, se va gestando el síndrome de burnout. También el liderazgo autoritario, la presión continua por resultados y el escaso o nulo reconocimiento favorecen el desarrollo de esta afección”, explica la institución médica.

Las 5 etapas del burnout

Para ayudar a identificar mejor el agotamiento es importante comprender sus distintas etapas. Estas son según una revisión de la investigación sobre anestesia local y regional que examinó el agotamiento en los trabajadores de la salud, que presentan un riesgo particular de sufrir agotamiento.



Etapa 1: Luna de miel. “Esta es la etapa en la que fluyen todos los neurotransmisores que nos hacen sentir bien”, explicó Watson. Los síntomas específicos de esta etapa incluyen: satisfacción laboral, responsabilidad, optimismo, compromiso con el trabajo y altos niveles de productividad.
Etapa 2: inicio del estrés. En este punto, el estrés del nuevo trabajo o proyecto comienza a acumularse. Si, en esta etapa, no se implementan estrategias de afrontamiento, el riesgo de burnout aumenta, según la revisión de la investigación. Los síntomas específicos de esta etapa incluyen: problemas de concentración, ansiedad, irritabilidad, baja calidad del sueño, falta de interacción social, menor productividad, cambios en el apetito, dolor de cabeza y cansancio.
Etapa 3: estrés crónico. En esta etapa el cuerpo comienza a enviar señales de advertencia, como insomnio, fatiga, dolores de cabeza y/o problemas gastrointestinales.
Etapa 4: burnout. Esta es el momento en el que realmente comienza el agotamiento, aunque su manifestación exacta será diferente para cada persona. Los autores de la revisión de la investigación de 2020 describen esta etapa como de apatía, “donde ocurren la desesperación y la desilusión” y “la gente no ve una salida a la situación y se vuelve resignada e indiferente”.
Etapa 5: burnout crónico. En este estadio el agotamiento puede conducir a un trastorno depresivo mayor o de ansiedad generalizada. Los síntomas específicos de esta etapa incluyen: tristeza crónica, fatiga física y mental crónica, depresión.

Cómo se trata el burnout

En cuanto al tratamiento, la doctora Varela expresó que se basa en el alejamiento momentáneo de las tareas y responsabilidades y tratamiento de salud mental. “Se trata de implementar rutinas sanas de descanso nocturno, alimentación equilibrada y ejercicio. El retorno al trabajo implica el cambio de las condiciones laborales que generan el cuadro”.
La médica dijo que en cuanto al burnout de los médicos, actualmente en algunos hospitales se limitan las guardias a 12 horas, existe la semana antiestrés y se limita la cantidad de pacientes a cargo de un profesional.



Los estudios han descubierto que las personas pueden recuperarse del agotamiento en unos pocos meses, especialmente en casos más leves. Sin embargo, en casos más graves, la recuperación total puede tardar más de un año; una persona puede tener efectos duraderos hasta cuatro años después, según las investigaciones.

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