10 C
San Nicolás de los Arroyos
lunes, 20 mayo, 2024

Edición N° 4784

Cada vez falta menos para que lleguen los billetes de $10.000 argentinos producidos en China

El Banco Central encargó a la imprenta estatal China Banknote Printing and Minting Corporation 770 millones de papeles que comenzarán a circular en la calle a principios de junio, una época donde crece la demanda por efectivo

La espera ha llegado a su fin para los argentinos en busca de una mayor denominación en sus billetes. En los próximos días, arribará a Buenos Aires la primera partida de los esperados billetes de $10.000, impresos con las imágenes de María Remedios Del Valle y Manuel Belgrano. Este pedido, encargado por el Banco Central (BCRA), será manufacturado por la imprenta estatal China Banknote Printing and Minting Corporation (CBPM), dando inicio a la circulación masiva a principios de junio, justo a tiempo para el pago del aguinaldo de mitad de año, un período donde la demanda por efectivo se intensifica.

La llegada de estos billetes marca un hito significativo, dado que el billete de máxima denominación en circulación en Argentina es actualmente el de $2000, valorado en menos de tres dólares al tipo de cambio oficial. En comparación con el estándar global, este valor es considerablemente bajo, ya que en promedio, el billete de mayor valor en otros países equivale a US$56.

Este proyecto surge en medio de una urgencia económica. En diciembre de 2023, el Banco Central, recién asumido el Gobierno, se vio obligado a licitar de manera apresurada la adquisición de estos billetes de $10.000, con la imagen diseñada originalmente para los billetes de $500. La situación financiera heredada, con pagos pendientes a proveedores debido a la falta de dólares, impulsó esta medida.



La necesidad de efectivo persiste en la actualidad. La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de España (FNMT) aún conserva en su stock de Madrid 250 millones de billetes argentinos de $2000, que podrían ser enviados a Buenos Aires, pero la falta de pago lo impide. En China, la imprenta estatal se encuentra en una situación similar, con 130 millones de billetes de $1000 y $2000 en espera de regularización de pagos.

La deuda total de Casa de Moneda con sus proveedores asciende a US$220 millones, una situación que ha generado preocupación en el equipo económico. Sin embargo, la desaceleración de la inflación y la recesión han reducido la urgencia por efectivo, permitiendo que la producción local de Casa de Moneda satisfaga la demanda actual de billetes.

A pesar de esta situación, el contrato vigente entre la imprenta estatal y el Banco Central compromete la entrega de 400 millones de billetes de $2000 durante el resto del año. Esta obligación no puede ser modificada debido a la compra previa de materiales necesarios para su producción, como el hilo de seguridad y las tintas específicas.



error: ¡Contenido protegido!