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San Nicolás de los Arroyos
lunes, 24 enero, 2022

Edición N° 3938

COMEDORES Y VIVIENDAS: IMORTANCIA Y POSIBILIDADES



Contar con un lugar adecuado para comer, libre de muchas distracciones, es un buen punto de partida para tener al menos un momento centrado en la conversación y la comida. La idea de una habitación para tal fin, separada del resto, es cada vez más rara en los hogares contemporáneos. En este artículo, algunos proyectos que proponen ejemplos para tener en cuenta.

Mucho más que una mera necesidad humana esencial, sentarse a la mesa es una práctica de comunión e intercambio. Este artículo muestra algunos proyectos para clasificar las formas más habituales de comedores.



La idea de una habitación separada del resto de las habitaciones para comer es cada vez más rara en los hogares contemporáneos. Vemos que las casas de hoy comúnmente optan por ubicar la mesa del comedor lo más cerca posible de la preparación de la comida.

Instalar la mesa paralela al lavaplatos es una solución que se suele utilizar en proyectos que no cuentan con tanto espacio.

Opciones

Otra solución muy habitual es desplegar la mesa paralela a la isla de la cocina. Esto, a su vez, funciona como una integración efectiva entre espacios, incluyendo un lavaplatos, una cocina o un espacio de trabajo. Esta solución es generalmente interesante cuando la planta es rectangular y los elementos se despliegan perpendicularmente en la mayor medida.

Cuando la planta tiene dimensiones más cercanas a un cuadrado, la solución más adecuada es desplegar la mesa de comedor perpendicular a la mesada principal.



También de manera perpendicular, pero a la isla, se puede solucionar una planta irregular, implementando una sala y un comedor vertical a la cocina, generando una buena zona de circulación con ángulos agudos debido al terreno desafiante.

Con y sin espacio

Cuando la planta es estrecha, pero aún queda una isla en la cocina, una de las soluciones empleadas es integrar la mesa con esta pieza central. En este caso, es necesario prestar atención a su altura, ya que los bancos de trabajo suelen ser unos 10 centímetros más altos que las mesas. La opción por asientos más altos, o la reducción de la altura de la pieza en la parte del asiento, resuelve este problema, convirtiéndolo en una solución que logra la integración total entre funciones.

Donde el espacio no es necesariamente una restricción, los comedores terminan relacionándose más con la parte social de la casa que con la cocina. En estos casos, se implementan mesas de comedor segregadas de las áreas de preparación de alimentos, separadas por paredes o paneles móviles.

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