CONDENARON A 17 AÑOS DE PRISIÓN POR ABUSO SEXUAL AL SACERDOTE NICOLÁS PARMA

La Cámara Criminal Oral de Río Gallegos condenó a 17 años de prisión efectiva al cura Nicolás Parma por los delitos de abuso simple, abuso sexual gravemente ultrajante contra por lo menos dos jóvenes que estaban bajo su custodia mientras eran pupilos en la parroquia Exaltación de la Cruz en Puerto Santa Cruz.


El fiscal de Cámara Iván Saldivia consideró que las declaraciones de los testigos que participaron ayer, las pericias psicológicas de todos los involucrados presentadas y las pruebas existentes en la causa le permitieron sostener las acusaciones de abuso simple doblemente agravado en concurso real, con abuso gravemente ultrajante doblemente agravado en concurso real con corrupción de menores agravada.


“Llegué al pueblo a la congregación en marzo del 2009, y estaba solo con Parma y otro hombre más. Vivía en la casa de formación que está junto a la Parroquia Exaltación de la Cruz, iba al Instituto María Auxiliadora. Ese mismo año empezaron los abusos, pero no podía hablar con nadie. No tenía ni teléfono ni dinero, y teníamos prohibido contar lo que pasaba dentro de la congregación”, contó Jonatan a LA NACION, una de las víctimas que dio su testimonio ante la Cámara Oral de Río Gallegos a través de videoconferencia.

“Hasta el 2012, que estuve allí, llegamos a ser 13 chicos a cargo de Parma. Yo y el otro denunciante somos las caras visibles de la denuncia, pero estoy seguro que hubo más menores abusados. Vivimos un horror en ese lugar. Éramos presos moralmente, no podíamos pensar, era imposible irte, yo empecé a pensar en el suicidio”, recuerda hoy Jonatan que ya tiene 26 años y busca dejar atrás su historia de abusos.

El sacerdote era conocido como “Padre Felipe” en la Congregación “Hijos de Jesús San Juan Bautista”, fundada en Salta por el cura Rubén Agustín Rosa Torino, que fue condenado en julio pasado a 12 años de prisión en esa provincia por abusar de varios chicos, entre ellos, los mismos que acusaron a Parma.