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San Nicolás de los Arroyos
viernes, 19 julio, 2024

Edición N° 4842

Cuáles son los vínculos entre amor y sexo, según la ciencia

FÍSICA O QUÍMICA

Las hormonas que libera el cerebro cambian según avanzan y se transforman las relaciones de pareja.

De la redacción de EL NORTE
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Por Christian Rodríguez

Desde los albores de la humanidad han existido cánones de la belleza femenina —y masculina—. De las Gracias representadas por Rubens al modelo 90-60-90 que imperó en el Hollywood de Marilyn Monroe, el cuerpo ideal ha ido evolucionando con los siglos. Si bien los deseados prototipos se han establecido sobre la base de razones históricas y, cuando menos, se han guiado por las modas, lo cierto es que los humanos tratamos inconscientemente de adoptar caracteres físicos con el objeto de parecer atractivos al sexo opuesto. Se trata de una tesis ya desarrollada por Darwin en el marco de la teoría de la selección natural.

El estado de salud o el riesgo de enfermedades que pueda esconder ese modelo se relegan a un segundo plano. Los humanos contamos con el instinto natural para elegir al ejemplar ideal con el que reproducirnos. Algunos antropólogos han ido más allá al catalogar la búsqueda de una conexión romántica y estable para no solo procrear individuos saludables, sino también para asegurar el porvenir de los hijos, como un rasgo de nuestra evolución. Entonces ¿cuál es la verdadera relación entre el amor y el sexo?

De la lascivia al romanticismo

El amor es un sentimiento consciente necesariamente precedido por el deseo sexual. La sucesión emocional lógica entre los humanos es la adición a la lujuria de la pasión y del sólido vínculo de pareja que se sobrepone a todo lo demás. Esto se debe a que el cerebro de los enamorados segrega unas u otras sustancias químicas durante las distintas etapas de la relación. La copulación contribuye a la liberación de hormonas como la oxitocina que hace a un individuo adicto al otro e incrementa el deseo de estar juntos. Por otro lado, el amor constituye asimismo un revulsivo para la producción de andrógenos en los hombres y de estrógenos en las mujeres que aumentan a su vez la libido sexual.



Los más jóvenes viven el amor de forma desinhibida por la segregación de la serotonina, que favorece el equilibrio anímico, y la relajación de las zonas del cerebro responsables del razonamiento lógico. Los miembros con una incipiente relación amorosa también liberan sustancias como la dopamina, que provoca que la pareja viva en un permanente estado de euforia y hace que perdure la pasión.

El amor y sexo

Amor y sexo requieren ser satisfechos pero, mientras que el apetito sexual se sacia siempre con el coito, las relaciones amorosas pueden tardar mucho tiempo hasta cuajar, ser correspondidas y complacer a ambos miembros. Desde el inicio hasta su asentamiento, en el amor priman las emociones desbordantes que luego dan paso a un sentimiento más maduro.

La liberación de endorfinas por parte del cerebro favorece las relaciones sanas y estables, más adictivas incluso que la oxitocina, lo que hace que nos sea más difícil superar la ruptura o la pérdida de un ser amado. En cualquier caso, las sinergias entre amor y sexo reportan el bienestar y los beneficios que requiere una pareja para el éxito, independientemente de su objetivo es o no es la reproducción.

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