DECLARAN ANTE LA FISCALÍA LOS TESTIGOS DEL EPISODIO EN EL QUE BALEARON A CHANO CHARPENTIER

Tres testigos del episodio en el que Santiago “Chano” Moreno Charpentier recibió un disparo que le provocó heridas en sus riñones, el páncreas y el bazo, declararán ante la fiscalía.

Se trata de los policías Mariano Andrés Giacco y Vanesa Jannete Flores, ambos compañeros del imputado Facundo Amendolara, y Héctor Oscar Pain, chofer de la ambulancia con la que llegó al lugar el psiquiatra que concurrió para internar a “Chano” por sus problemas de consumo y adicción a las drogas.

Los testigos ya habían declarado anteriormente, pero volverán a hacerlo, esta vez frente al fiscal de la causa Martín Zocca.

Queremos probar que Amendolara no tuvo otra alternativa que actuar como actuó. ‘Chano’ amenazó y corrió a todos con un cuchillo. Cuando quiso atacar a los otros dos policías se dio cuenta de que Amendolara estaba más cerca y avanzó hacia él. Mi cliente empezó a recular para atrás, le dio la voz de alto pero cuando ‘Chano’ estaba a dos metros, le disparó. Es una distancia en la que si no disparaba, lo mataba”, dijo el abogado Fernando Soto.

En su primera declaración ante la policía, Vanesa Jannete Flores aseguró que su compañero Amendolara usó el arma ante un “inminente peligro de vida”, cuando el músico “extrajo un cuchillo” con intenciones de apuñalarlo y agregó: “No le quedó otra opción de efectuar un disparo con su arma, a fin de neutralizarlo”.

Mariano Andrés Giacco también defendió en su momento la actuación de Amendolara diciendo que el músico los corrió para apuñalarlos, que arrinconó al ahora imputado y que el oficial fue “reiterativo en la voz de alto policía” pero que “ante el grado de peligrosidad de vida inmediata”, tuvo que hacer “uso de su arma de fuego”.

Zocca buscará establecer principalmente mediante diversas pruebas si Facundo le disparó al músico en una situación donde realmente su vida corría peligro o no.

El policía Amendolara (27) está imputado por el delito de “lesiones gravísimas agravadas por el uso de arma de fuego y por ser funcionario policial”, que prevé una pena de hasta 15 años de prisión.