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San Nicolás de los Arroyos
miércoles, 24 noviembre, 2021

Edición N° 3876

DECONSTRUIR, NO DEMOLER: UNA PRÁCTICA DE REUTILIZACIÓN DE MATERIALES EN LA ARQUITECTURA

ARQUITECTURA



Teniendo en cuenta un contexto en el que aproximadamente 2/3 de la superficie de los edificios existentes en la actualidad seguirán existiendo hasta 2040, y sumándose el hecho de que las reformas han demostrado ser la especialidad de los arquitectos del futuro, el modelo de transformación de los espacios construidos no debe ser una cuestión que deba ignorarse. Hay que empezar a considerar la posibilidad de desmontar.

En los procesos de demolición, cuando las partes de la construcción ya no satisfacen las necesidades para las que fueron diseñadas, se destruyen y convierten en escombros. Con el fin de cumplir con cronogramas ajustados y agilizar el proceso de obra, la demolición ha sido la norma para una gran parte de los proyectos de remodelación, eliminando la posibilidad de reutilizar sus elementos y materiales constructivos. El impacto de utilizar, para el mismo propósito, materiales reutilizados de la construcción, puede ser de 2 a 12 veces menor que el uso de equivalentes en nuevo estado. Además de reducir los residuos generados en la construcción y la demolición, y los gastos y emisiones relacionados con el tratamiento de estos residuos (como el reciclaje o la incineración), el desmontaje fomenta el conocimiento de la mano de obra y la construcción local, preservando los valores culturales intrínsecos a las edificaciones preexistentes.



Para desmontar los elementos de un edificio, ya sean puertas, ventanas, paneles o bancos, es necesario entender cómo se diseñaron sus instalaciones, es decir, deconstruir.

Cronograma y emprendimientos

Los ladrillos, revestimientos y otros materiales colocados con el uso de mortero requieren un desmontaje más prolongado y, dependiendo de la situación, pueden no ser viables y/o rentables. Por lo tanto, incluso si la demolición es de hecho el destino final de un edificio, es necesario establecer un cronograma y analizar la mejor manera de utilizar las piezas constructivas antes de la demolición.

Con el objetivo de hacer más accesible la reutilización de elementos constructivos, en los últimos años han surgido una serie de iniciativas y empresas dedicadas a la reutilización de materiales de la construcción, que operan desde el propio desmontaje hasta la venta de piezas constructivas de edificios preexistentes, ofreciendo una gama de servicios para impulsar un cambio en el modelo constructivo tal y como lo conocemos hoy. También es necesario incentivar y regular la práctica mediante.



Facilitar desde el inicio

Por otra parte, aunque los materiales de reutilización tienen un costo significativamente menor que los nuevos, el costo de mano de obra utilizada en deconstrucciones es mayor que en demoliciones.

Finalmente, si el desmontaje es una opción viable para la demolición (o para reducir los escombros que genera), también es necesario pensar en cómo facilitarlo desde el inicio del proyecto, teniendo especial cuidado en la unión de los materiales y en la preferencia de herrajes y fijaciones mecánicas.



Como método para preservar no solo las partes de la construcción en sí, sino también una forma constructiva de hacer, el desmontaje de estos elementos, más que la demolición, apunta a nuevas posibilidades de reinterpretar la construcción a partir de la deconstrucción.

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