DETECTAN PAGOS MILLONARIOS EN COMISIONES DESDE UNA EMPRESA ARGENTINA AL GOBIERNO DE MADURO

Paramérica S. A. multiplicó su facturación por exportaciones de granos y consultorías en materia agrícola desde 2010 hasta 2017; las autoridades detectaron transferencias desde sociedades offshore por “comisiones”, pero la causa por sobreprecios fue archivada.

El chavismo abrió oportunidades de negocios para empresarios argentinos que, con un guiño de la política, multiplicaron sus ingresos como nunca antes. El Grupo Ruiz cambió el mapa empresarial en la provincia de Tucumán en tan solo una década. En los años 90 fundaron Paramérica S. A., una empresa alimenticia que produce legumbres, pero su despegue económico se registró durante el gobierno de Cristina Kirchner.

¿La clave del éxito? Las millonarias exportaciones a Venezuela, bajo el paraguas de los acuerdos bilaterales firmados por el kirchnerismo.

Paramérica quedó en los últimos años bajo la lupa de la Justicia por el crecimiento de su facturación. Las autoridades, incluso, detectaron el pago de “comisiones” desde sociedades offshore, según pudo reconstruir Infobae en base a documentos oficiales. A pesar de las reiteradas advertencias de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y la Unidad de Información Financiera (UIF), la Justicia archivó una causa judicial que involucraba a Paramérica por supuestos sobreprecios en las exportaciones a Venezuela.

Números

Las ventas de la empresa al Estado venezolano multiplicaron sus números: facturó 344 millones de dólares entre 2010 y 2017, según datos de la AFIP. Vendieron de todo. Desde legumbres de distintos tipos, repuestos de maquinarias agrícolas y hasta ganaron varios contratos para capacitar a venezolanos en el uso de esas máquinas. Toda esta información consta en un informe que la UIF entregó en 2017 ante distintos jueces federales de Comodoro Py que instruían causas por irregularidades en las exportaciones de empresarios locales al gobierno chavista.

La producción de frijoles, alubias y porotos colorados de Paramérica fue vendida prácticamente en su totalidad a suelo venezolano. El 75% de las exportaciones de la empresa en el período 2012-2013 fueron destinadas a ese país, según datos oficiales. Por ejemplo, le vendió 1760 toneladas de poroto colorado, tres veces más que a su segundo cliente, Estados Unidos. Cifras similares se registraron también con las alubias y otros productos alimenticios.

Pero la venta por grandes cantidades no bajó los precios. Todo lo contrario. Paramérica exportó 27 toneladas de poroto negro a Venezuela en 2014 a un precio aproximado de 10.000 pesos por tonelada. Ese mismo año, la compañía le vendió a Brasil el mismo producto a un precio 35% menor, pese a que la cantidad fue menos de la mitad. Estas diferencias de precio motivaron que la AFIP abriera su “canal rojo” de la Aduana para observar estas transacciones, indican documentos oficiales.

Desde la empresa explicaron que el valor para los productos venezolanos era más altos por distintos elementos que componen el precio de las exportaciones, como el costo del flete -que incluye transporte marítimo- y el riesgo de impago en las operaciones con Venezuela. El fideicomiso entre Argentina y Venezuela, que dejó de funcionar en 2016, reducía ese riesgo porque les aseguraba a los empresarios locales el cobro del 60% del contrato por adelantado. “Aun así podíamos perder mucho dinero”, dijeron.

Operaciones

“Todas las operaciones que cerramos con el Gobierno de Venezuela fueron directas, sin intermediarios argentinos. No conocemos a ningún funcionario público argentino que haya intervenido en nuestras operaciones”, aclararon desde Paramérica. “Todas nuestras operaciones con Venezuela estuvieron en regla. Nos investigó la Justicia, nos investigó la AFIP y todos dijeron que no había ninguna ilegalidad”, remarcaron.

La Sigen detectó supuestos sobreprecios en esas operaciones: la mitad de las ventas a ese país superan el 70% de sobreprecios, según el informe oficial. Algunos repuestos de maquinaría agrícola, como pedales, semiejes y arandelas superaron el 90% de sobreprecios, insistieron los investigadores del organismo de control. Pero las pruebas presentadas por la Sigen no fueron suficientes para la Justicia.

La jueza María Verónica Straccia archivó la investigación en marzo de 2021 a instancias del fiscal Germán Bincaz, que pidió el archivo de la investigación después de ordenar a la Aduana hacer informe comparativo de precios. El fiscal Bincaz quedó a cargo de una decena de investigaciones por supuestas irregularidades en las exportaciones argentinas a Venezuela que se desprendieron de una auditoría hecha por la Sigen en 2019. La mayoría de esos expedientes ya fueron archivados.