Diario El Norte

Editorial

Un reclamo justo, que no tuvo el apoyo necesario en el Congreso

10 Diciembre 2017 (00:00)

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Fueron cuatro años de labor ininterrumpida, con ayuda de la Iglesia e impulso del papa Francisco, para lograr una indemnización por el programa PPP para los ex trabajadores de la también ex Agua y Energía ubicada en San Nicolás (actualmente AES). Pero vencieron los plazos por razones diversas, y la iniciativa dejó de tener estado parlamentario.

 

La noticia, publicada ayer por EL NORTE, cayó como un baldazo de agua fría en todos quienes estaban esperanzados en cobrar esta indemnización. Pero antes de referirnos a la cuestión de fondo, hagamos un poco de historia.

 

Concretada la situación de los ex trabajadores de la empresa Agua y Energía, de no haber percibido el Programa de Propiedad Participada por diversos motivos, se había presentado un proyecto de ley que fijaba la ansiada indemnización.

 

¿Cómo es el sistema de trabajo en el Congreso? Un legislador presenta el proyecto en cualquiera de las cámaras, que se llama cámara iniciadora y hay un plazo de dos años para que sea aprobado en esa cámara. Si resulta ser aprobado pasa a la otra cámara en una instancia que se denomina revisión. Si está dos años en la cámara iniciadora y no tiene aprobación, la iniciativa caduca. Tiene que esperar otro período legislativo y comenzar de cero. Si tiene aprobación y entra en revisión en la otra cámara tiene dos años más de vigencia para ser aprobada y convertirse en ley.

 

¿Qué pasó con el proyecto de ley de la Ex Agua y Energía? Lo peor: cumpliéndose los dos años de la presentación en la Cámara baja (iniciadora), se logró la aprobación en diciembre de 2015; pero cuando pasó al Senado, allí tenían dos años para convertirla en ley. Sin embargo, venció el período de sesiones ordinarias de la Cámara alta y no se logró ni siquiera la aprobación de las comisiones intervinientes, entonces el proyecto quedo caduco, mejor dicho perdió estado parlamentario.

 

Esa es la situación vigente y es lo que comunicó el sector de la Iglesia encargado por el papa Francisco para ayudar en la cuestión.

 

Los impulsores de esta iniciativa, aún no tienen claro si volverán a intentarlo. Las dudas tienen su origen en la falta de voluntad política de aprobar esta indemnización. Lamentablemente esto es lo que ha quedado demostrado no solamente en estos dos años del gobierno de Cambiemos, sino en los últimos del gobierno kirchnerista.

 

El reclamo de los ex trabajadores de Agua y Energía es absolutamente justo. Los ex trabajadores de Somisa, también los de otras empresas en el país, percibieron indemnizaciones similares por no haber podido acceder a las acciones del PPP (se desvincularon antes de sus empresas). Con el antecedente de Somisa y de los otros casos, caía de maduro que debían darle un tratamiento similar a los ex lucifuercistas. Pero no fue así.

 

Evidentemente los tiempos cambian, quizás ahora la situación económica hace que se considere inoportuno aprobar una indemnización de este tipo. Más allá de que el monto "no mueve el amperímetro de la economía", es probable que no quieran seguir sentando precedentes.

 

El reclamo es justo. Ya lo habíamos planteado anteriormente. Pero lamentablemente no se pudo lograr la aprobación del proyecto, a pesar de que el propio Papa Francisco lo estaba apoyando. Será cuestión de no bajar los brazos y seguir intentándolo. Porque cuando uno está convencido de la justicia de su reclamo, debe insistir hasta que consiga una respuesta favorable.