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San Nicolás de los Arroyos
martes, 25 junio, 2024

Edición N° 4819

EL BANCO CENTRAL TIENE QUE REVER SU POLÍTICA MONETARIA PARA CUMPLIR CON EL FMI

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) analizará en las próximas horas un aumento de la tasa de interés de referencia –actualmente en 75%- tras conocerse la variación de precios de febrero, que incluyó un fuerte aumento de la inflación núcleo, que había sido tomada como ancla por la entidad para sostener su política monetaria.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la variación general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue del 6,6%, pero en el desglose de este indicador surgió un dato extremadamente preocupante: la inflación núcleo fue del 7,7%.

La inflación núcleo es aquella que mide el organismo despejando factores estacionales y que, por su composición, tiende a sostenerse con menos volatilidad en el mediano plazo.

Sus movimientos ofrecen una mayor certeza de cómo es la inercia inflacionaria

El Banco Central mantiene desde hace seis meses su tasa de política monetaria en 75%. La última corrección fue el 15 de septiembre de 2022 cuando la elevó desde el 69,5% previo.

Desde esa fecha, pudo sostenerla por la desaceleración inflacionaria de noviembre y los resultados de diciembre y enero, meses en los que la inflación núcleo se había mantenido en parámetros consistentes con la política monetaria.

Es más, los comunicados de la entidad argumentaban a favor de ese punto, pero el dato de febrero resultó altamente preocupante ya que la inflación núcleo saltó del 5,4% en enero al 7,7% en febrero. Pero el análisis que entrega el INDEC ofrece puntos alarmantes como, por ejemplo, que en el Noroeste fue del 9,2%, en el Noreste del 8,9% y en Cuyo del 8,3%.



Esta brusca variación le quita margen de maniobra al BCRA que no tendrá más remedio que aplicar una nueva suba de tasa para, además, cumplir con el acuerdo con el FMI.

El programa que se ratificó el pasado lunes, tiene un apartado especial en el que la Argentina se compromete a mantener la tasa de interés real positiva (por encima de la inflación).

Durante muchos años fue política del kirchnerismo una tasa de interés real negativa (por debajo de la inflación) para incentivar el consumo.



Pero, el acuerdo con el FMI obligó al Gobierno a romper este paradigma, exponiéndose a que el encarecimiento del crédito, planche el consumo y frene aún más la producción y la creación de empleo.

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