EL LLANTO DE CINTHIA FERNÁNDEZ AL CONTESTARLE A QUIENES LA CRITICAN EN LAS REDES

Harta de las críticas que recibe desde que se volcó a la política, Cinthia Fernández realizó un duro descargo en el que rompió en llanto y explicó, entre otras cosas, por qué no pudo terminar con sus estudios terciarios.

La bailarina, quien el domingo perdió en las PASO y quedó afuera de la competencia para las elecciones generales de noviembre, compartió varios videos en sus historias de Instagram contestándole a sus detractores.

“Respecto a las personas que me dicen ignorante, que no tengo comprensión de texto, que me siguen tratando de pelotuda, yo les quiero decir que ese insulto es tan grave como decirme puta y ningunearme porque tengo un buen cuerpo y supuestamente no puedo pensar”, comenzó diciendo.

Y siguió, visiblemente enojada: “Todo lo que digo y defiendo es porque lo vivo y porque tengo conocimiento, lo que no sé digo ‘no sé’, hasta ahí voy”.



“El tema de que me sigan criticando porque no tengo un estudio… les quiero decir que es algo que me pega muy fuerte, me hace muy mal, porque me hubiera encantado seguir la facultad”, aseguró la panelista de Los ángeles de la mañana.

Y sobre ello, agregó: “Seguí mi sueño, quería trabajar en la tele, me encantaba el teatro, la acrobacia y por ahí seguí. Cuando salí del colegio estudié marketing y por supuesto que no tenía nada claro como le pasa a todos los chicos cuando salen del colegio, no sabía qué carrera seguir”.

“No quería defraudar a mis papás porque mis viejos venían de una posición económica que se rompieron el orto para pagarme un colegio privado, porque así lo querían, querían la mejor educación para mí y sentía que les fallaba si me tomaba ese famoso año sabático que muchos adolescentes se toman para pensar qué carrera seguir”, explicó al respecto.

“Me gustaba la publicidad, me encantaba el marketing, pero no estaba muy segura. Pero esa carrera en ese momento estaba en una facultad privada y no estaba en la UBA. Entonces tampoco era tan fácil pagar la facultad y tenía que estar segura”.



“Tomé malas decisiones en mi vida, obviamente de eso aprendí y si hay algo que tengo muy en claro es que algún momento quiero seguir estudiando. Estudiar te da dignidad, te da una preparación y te planta en la vida de una manera distinta. No sólo en conocimiento sino también en la manera de hablar, en un montón de cosas”, aclaró con la voz algo quebrada por tener que salir a aclarar eso.

Y se quebró: “Siempre fui muy estudiosa y es algo que me duele un montón… Tanto como que me digan puta. Es lo mismo, me duele un montón. Hoy también quisiera estudiar, en este momento de mi vida me encantaría estudiar y cerrarle el orto a cada persona que toma por insulto no poder tener una carrera universitaria”.

“Lamentablemente laburo todo el día para mantener mi casa y pagar todo, todo. ¡Me rompo el culo! Soy re busca, soy re laburante. Y si hay algo que no puedo hacer en mi casa es estudiar porque me encargo de las nenas 100 por 100, 24 por 7, lo ven todo el tiempo y desde que nacieron fue así”, indicó en referencia a Francesca y las mellizas Charis y Bella, fruto de su ex matrimonio con Matías Defederico.

“Hoy mi ritmo de vida no me lo permite hacer. Entonces si toman no tener un título universitario como un insulto, se lo pueden meter bien donde no les da el sol… o en el culo, ya que tanto hablan de mi culo”, añadió a los gritos desde la intimidad de su hogar.

“Soy una persona muy capaz, muy laburante, me esfuerzo un montón… y hoy mi prioridad son mis hijas. Mi estructura familiar, mi casa, no me permitiría estudiar la carga horaria que necesita una carrera. Lo voy a hacer cuando mis hijas crezcan un poco más, es una cuenta que tengo pendiente, es una cuenta que me da bronca y es una cuenta que estoy muy segura de que la voy a hacer”, siguió diciendo mientras las lágrimas caían por su rostro.



“Así que dejen de insultarme y decirme hueca. Sino vayan al colegio Misericordia, al Santa Ana, la UCES, a todos los lugares en los que estudié para ver cuál era mi promedio”, sumó enojada, dolida y con notables dificultades para expresarse.

“¡A veces hay que cerrar un poco el orto antes de hacer un insulto fácil! ¿Y saben qué? Hay personas que son de mucho conocimiento, las aplaudo, las admiro, las envidio en el buen sentido de la palabra, y me arrepiento de haber tomado ciertos rumbos en mi vida. Pero hay personas que tienen un montón de conocimiento que son una mierda de personas, son malas”, concluyó.