26.1 C
San Nicolás de los Arroyos
viernes, 9 diciembre, 2022

Edición N° 4256

EL TEATRO ESTABLE CONESA CELEBRA LOS 40 AÑOS DE LA CASA DE LA CULTURA CON EL ESTRENO DE DOS OBRAS

Hoy a las 21.00 se estrenará la comedia dramática “Lo que la herencia nos da”, escrita y dirigida por Miguel Mutti, quien además es uno de los protagonistas. A su vez, el domingo a las 17.00 se reeditará la creación infantil “Derechos torcidos”, de Carlos Gianni y Hugo Midón. El TEC está cargo también de la escenografía, sonido, iluminación y maquillaje de ambas obras. En ellas participarán actores vocacionales coneseros, de entre 7 y 73 años.



Las redes sociales ayudan a que cualquier hijo de Conesa diseminado por el país o el mundo que resiste al desarraigo pueda enterarse de lo que sucede en su terruño; como por ejemplo este fin de semana. En el pueblo, igualmente, se mantiene la vieja costumbre de colmar los comercios de afiches; para que de esa forma se corra la bola y la gente comente e interactué sobre el tema, mientras compra pan, verduras, carne o los famosos embutidos locales para la picada. En ese cartel que circula se puede ver en Facebook o Instagram y, con la misma nitidez, en el almacén de la esquina, posando en un sillón a parte del elenco del Teatro Estable Conesa –en este caso conformado por un veterinario jubilado, un funebrero, un vendedor de seguros, una empleada del registro civil y tres jóvenes estudiantes- promocionando la obra que se exhibirá hoy en La Casa de la Cultura; aquel viejo galpón del ferrocarril convertido en un espacio para el arte escénico. Allí, ya pisando el barrio “Pueblo Nuevo”, en donde Conesa se parte en dos, a la vera de la ruta 188, y por donde pasó el tren hasta comienzos de los ´60.

En ese mágico lugar (patrimonio invalorable), relajado, disimulando los nervios por el debut cercano, y sentado en ese mismo sillón utilizado para la publicidad, Miguel Mutti recibió a EL NORTE. Es el referente histórico del TEC. Mutti escribió “Lo que la herencia nos da”, pero además dirige y actúa en esta obra que se estrenará hoy por la noche. “La pandemia nos paró por dos años, pero después surgió un furor por hacer teatro. Nació la idea de hacer algo que fuera de nosotros, después se fue armando, nos fue gustando y entonces decidimos presentarla. Es la primera vez que el TEC llevará al escenario una obra con una realización completa del grupo”, comentó en primer lugar Mutti, señalando que “esta historia tiene que ver con lo que pasa en casi todas las familias cuando uno de los padres fallece; y sobre qué se hace con la herencia, con las cosas que quedan, con lo material”.

Luego detalló que “la obra se divide en dos lugares; con los personajes interactuando en un geriátrico y en la casa familiar”. Y apuntó que “es un drama que tiene momentos de comicidad importantes”. “Estamos con nervios porque no sabemos cuál va a ser la reacción del público –expresó Mutti-; esto es algo nuevo para nosotros. En la avant premiere la respuesta de los pocos que vinieron, que fueron familiares, fue muy buena. La crítica de nuestras familias es muy real”, destacó.



Uno de los actores será Carlos Fernández; Carlitos o, simplemente, el Gallego. Para la nota se ubicó junto a Mutti; con sus piernas cruzadas y un cigarrillo entre sus dedos. Una postal de cualquier día. De una vida de película verdaderamente. Eximio futbolista, goleador letal del fútbol de la región hace más de 50 años, llegó a jugar profesionalmente en Mendoza y en Paraguay, y a ser requerido por varios de los clubes grandes de la Argentina. Su calidad y clase no fueron de la mano con su apego al entrenamiento y a su disciplina, por lo que su carrera se truncó rápidamente; sin que él se lamentara demasiado por ello de todos modos. Hoy, con 73 abriles encima, jubilado, pero aun colaborando con la empresa familiar (Cochería Fernández) es, junto a Mutti, el más longevo de todos los que componen el TEC. “Yo ya hice como cuatro o cinco obras”, marcó Fernández, mientras Mutti le indicaba que para él habrían sido “entre diez y quince”. “En la primera ya tenía más de 60 años –recordó Carlitos- y yo no sabía la letra. Venía a algunos ensayos por que la Rusa actuaba (NdR: Mirta Muñoz, su pareja, y actriz emblemática del TEC) y el actor principal, que era un gran amigo mío, no la pudo hacer porque estaba enfermo, Edgardo Mayora (otra personalidad ilustre del teatro en Conesa, ya fallecido)”. “Fue algo accidental, nunca me había subido a un escenario”, subrayó para luego reconocer que “había hecho de todo en la vida, menos actuar en teatro”.

Más tarde Fernández contó uno de los tantos momentos divertidos que vivió sobre las tablas. Al respecto, rememoró: “Yo tomaba whisky y fumaba habano en una escena pero lo hacía de verdad, y me terminé quedando dormido sobre una mesa. La gente no se dio cuenta y lo tomó como parte de la obra. Fue muy cómico”. Y, al mismo tiempo, manifestó que el teatro lo sacó “de la rutina”. “Dejé de ir a jugar al chinchón al club”, añadió entre risas. Sus vivencias en cuanto a la obra contrastan con ese sentimiento. “Yo me emociono todas las noches, en cada ensayo. Es muy de la vida real, el argumento es espectacular y está muy bien interpretada. Me cuesta salir de la obra”. “Con el Gallego (por Fernández) y el Toto (Germán Melón) le agregué algo de humor”, sostuvo Mutti. Este, mientras tanto, -“cansado, pero feliz”, según confesó- será nuevamente el director en “Derechos Torcidos”, la creación infantil de Carlos Gianni y Hugo Midón, que el TEC reeditará con un nuevo cuerpo actoral de niñas y niños de Conesa a partir del domingo (a su vez dirigirá “Venecia”, obra que se estrenará también el domingo a las 20.00 en Guerrico, con un grupo de actores de esa localidad del Partido de Pergamino).



Más allá de este fin de semana movido que se viene (las funciones se repetirán en los siguientes) Mutti se refirió a un hecho puntual que se avecina. “El 23 de octubre vamos a llenar la Casa de la Cultura de teatro –afirmó-, con motivo de que ese día se cumplen 40 años de su creación”. “Ese domingo a las 15.00 vamos a dar “Derechos torcidos”, a las 18.00 “Venecia” y a las 21.00 “Lo que la herencia nos da”; es decir tres obras el mismo día”, valoró.

Por último, Mutti explicó que La Casa de la Cultura “se mantiene sin ningún apoyo oficial, ni de Nación ni de Provincia ni del Municipio”. Y en ese sentido aseguró que “todo se hace por el trabajo del TEC, que es una cooperativa, más que nunca, y a la ayuda de toda la comunidad de Conesa, porque todas las funciones son a sala llena”. “Nuestro agradecimiento por siempre es para la gente de Conesa –resaltó-, que es la que permite que esto siga funcionando, junto con el mantenimiento que hacemos nosotros del lugar para que siga en pie. Lo que se recauda vuelve para La Casa de la Cultura, en donde pasó ya toda una vida”. “Yo estuve en los inicios del TEC en el Football Club y existe desde hace casi 50 años; con decirte que los chiquitos que hicieron obras infantiles ahora ya son adolescentes, u hombres o mujeres, que actúan en esta nueva obra o actuaron en otras”, concluyó Mutti, resumiendo en una frase lo que simbolizan el TEC y La Casa de la Cultura; orgullo de los coneseros. Y un pedazo de la historia del pueblo.

ÚLTIMAS NOTICIAS





error: ¡Contenido protegido!