ENFRIAR LOS INTERIORES SERÁ EL DESAFÍO ARQUITECTÓNICO DEL FUTURO

Mientras los efectos de la crisis climática se manifiestan de formas cada vez más alarmantes, la industria de la construcción –entre otras–, puede hacer su parte al comprometerse con un cambio genuino y radical en su acercamiento a la sosteniblidad. Afortunadamente, ya existen muchas soluciones. Arquitectos e ingenieros contribuyen a este esfuerzo global al usarlas y adaptarlas a las construcciones nuevas y existentes.

Según la ONU, más de 7.000 fenómenos meteorológicos extremos se han registrado desde hace dos décadas. A nivel mundial, septiembre pasado fue el mes más caluroso registrado en el mundo. Uno de los aspectos más desafiantes de este cambio será satisfacer las crecientes demandas de enfriamiento de una manera ecológica. El calentamiento global y sus efectos tangibles solo exacerban esta realidad, intensificando una demanda acelerada de sistemas de refrigeración artificial. En su forma actual, muchos de estos sistemas requieren grandes cantidades de electricidad y dependen en gran medida de los combustibles fósiles para funcionar. El sector de la construcción debe encontrar y aplicar maneras de satisfacer la creciente demanda de refrigeración, eludiendo simultáneamente estos efectos insostenibles. A continuación, una serie de estas estrategias, soluciones y productos que ayudan a enfriar los interiores arquitectónicos de manera ecológica y en las que los profesionales y comercios ya se encuentran trabajado.

Soluciones

A grandes rasgos, las soluciones de enfriamiento se pueden dividir en dos categorías: pasivas y activas. La refrigeración pasiva se refiere a estrategias que regulan la ganancia y disipación de calor con poco o ningún consumo energético. Estas estrategias generalmente se facilitan a través de efectos ambientales naturales y diseños arquitectónicos pasivos en lugar de sistemas mecánicos activos. Dentro de la refrigeración pasiva, los arquitectos pueden utilizar técnicas preventivas o técnicas de disipación de calor: el primero evita la ganancia de calor a través del diseño o aislamiento del sitio y del edificio; este último disipa el calor una vez que ya se ha acumulado, ya sea mediante ventilación, enfriamiento evaporativo u otras opciones similares. Existen materiales propicios para la refrigeración pasiva y técnicas naturales como la ventilación cruzada.

Condiciones y principios

Para diseñar efectivamente una casa pasiva, los diseñadores deben considerar una matriz compleja de condiciones interrelacionadas, que van desde la orientación hasta la ubicación de las ventanas y el sombreado externo.

Simplemente inclinando las ventanas y facilitando así el flujo de aire, “se logra un clima interior excelente” y puede ser incluso más exitoso para regular las temperaturas que los sistemas de ventilación mecánica, dependiendo del contexto.

Asimismo, se pueden considerar una serie de principios de diseño útiles. Específicamente para el enfriamiento y climas cálidos se pueden tener en cuenta cinco estrategias pasivas principales: 1) diseñar edificios compactos y de orientación favorable; 2) aislamiento térmico y envolvente hermética; 3) ventanas energéticamente eficientes que combinan vidrio de control solar y/o cortinas exteriores; 4) sistemas de ventilación con recuperación de calor y 5) ventilación natural nocturna.

Reforma de estándares

Las cargas de calor internas, como los electrodomésticos, los sistemas de calefacción, los sistemas de agua domésticos, las unidades de tratamiento de aire y otros similares, también necesitan un aislamiento térmico adecuado para mantenerse frescos.

A medida que las temperaturas globales continúan aumentando y los fenómenos meteorológicos extremos ponen de relieve el creciente problema del sobrecalentamiento, el enfriamiento activo pasivo y consciente del medio ambiente tiene el potencial de adaptarse a estos efectos negativos y reducir las condiciones que los originaron. Esta doble necesidad hace que la reforma de los estándares de refrigeración de la industria sea uno de los desafíos más abrumadores para los arquitectos de hoy. Con estas estrategias, soluciones y productos, los diseñadores podrían comenzar a abordar estos problemas, allanando el camino para una reforma industrial generalizada sobre cómo se enfoca el enfriamiento arquitectónico del futuro.