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San Nicolás de los Arroyos
domingo, 21 abril, 2024

Edición N° 4756

Estrés, sueño y microplásticos, las causas menos atendidas de obesidad

Al momento de comenzar un plan de descenso de peso, pocas veces se tienen en cuenta factores psicológicos, socioculturales y hasta ambientales, que influyen tanto como lo estrictamente fisiológico. ¿Cuáles son?

obesidad

Según un relevamiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la obesidad en adultos aumentó en todos los países de la región.
Y si se tiene en cuenta que cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), coinciden en que las tasas de sobrepeso y obesidad se han triplicado en la región en los últimos 50 años, y “la obesidad es uno de los principales factores de riesgo de muchas enfermedades no transmisibles (ENT), como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y los accidentes cerebrovasculares, así como de varios tipos de cáncer”, vale decir que entender el problema de manera integral favorecerá mejores resultados en su tratamiento.
Si bien de manera genérica podría decirse que el sobrepeso es el resultado de un desbalance entre la ingesta calórica y el gasto de energía, lo cierto es que son muchas las causas que intervienen en estos dos factores.

“La obesidad es una enfermedad multicausal, compleja, por eso su abordaje también lo es”, dijo al medio Infobae la coordinadora del Grupo de Trabajo de Obesidad de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) y directora de posgrados en la Universidad Favaloro, Ana Cappelletti (MN 76523).

Para ella, “entre el estímulo y la respuesta que genera el alimento, existen vínculos fisiológicos, psicológicos, socioculturales y ambientales” que muchas veces no son tenidos en cuenta. Y es “el conocimiento de las múltiples causas de la obesidad” lo que “permite una mirada amplia y necesaria de esta enfermedad, que va más allá de los factores individuales de la persona”.



Causas menos atendidas de la obesidad

Deuda de sueño. Según la médica especialista en Nutrición, directora del Centro Dra Katz y de la diplomatura de Obesidad en Universidad Favaloro y miembro de la Comisión Directiva de la SAN, Mónica Katz (MN 60164), “dormir menos de siete horas por la noche es uno de los motivos que menos se tienen en cuenta a la hora de abordar el sobrepeso”.
Y tras analizar que “en el mundo actual, el entretenimiento compite con el tiempo de sueño y de descanso nocturno”, la experta destacó que “eso altera la hormona tiroidea, baja la leptina, que es una hormona natural que quita el hambre, y eleva la grelina, que aumenta el hambre; así que dormir menos de siete horas por la noche sin dudas aumenta el riesgo de obesidad”.

Estrés. “El estrés es otro motivo muy importante de obesidad; la sociedad actual está con niveles inéditos de estrés y esto no solamente cambia las preferencias gustativas y alimentarias -es decir las personas estresadas tienden a comer más carbo grasa, ya sea dulce o salada-, sino que también forma nuevos vasos sanguíneos en la pared del abdomen y nuevas células grasas -señaló Katz en este punto-. Así que tener estrés es saber que se va a ganar grasa abdominal y se va a preferir peor calidad de comida”.

Disruptores hormonales. Se trata de sustancias químicas naturales y sintéticas, alteran el funcionamiento de las hormonas. “Pesticidas, plásticos, productos de limpieza y perfumería, entre otros, actúan desde el vientre materno, en toda la etapa de desarrollo y en la adultez alterando las vías endócrinas responsables del desarrollo del tejido adiposo”, explicó Cappelletti. Y sumó: “Además, aumentan el número de células grasas, alteran la sensibilidad a la insulina y el metabolismo de los lípidos, y alteran la ingesta de alimentos y el metabolismo a través de efectos sobre la regulación central del apetito y los sistemas de recompensa”.



Los “ftalatos”, por ejemplo, constituyen una clase de compuestos químicos que se usan para mejorar la flexibilidad y durabilidad de plásticos y fueron utilizados en los juguetes de los niños y hasta en las mamaderas. “En la actualidad son elegibles los productos que se señalan como ‘libres de ftalatos’, o aptos para calentar en microondas”, destacó la experta.

Fuente: Infobae

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