FACHADAS FLUIDAS: CORTINAS QUE DAN MOVIMIENTO A LA ARQUITECTURA

NUEVOS MATERIALES Y ESTILOS

Creadas para proteger los ambientes, ya sea de la insolación o de los ojos externos, las cortinas se desenvuelven en la arquitectura y ganan protagonismo como un detalle estético o como una división sutil. Por su flexibilidad y movimiento, se han convertido en una solución cada vez más utilizada, permitiendo trabajar con capas superpuestas entre el interior y el exterior, aportando luz o sombra y transformando el espacio.

¿Cómo diseñar espacios lo suficientemente neutros y flexibles como para adaptarse al ser humano en evolución, sin dejar de ofrecer las soluciones que cada persona requiere hoy? Un antiguo elemento podría ayudar a redefinir la manera en que concebimos y habitamos el espacio: las cortinas. Estas configuran un flujo libre y dinámico para la arquitectura.

Hoy en día, los materiales y estilos han cambiado. Las telas sintéticas y los nuevos sistemas de instalación y funcionamiento entregan nuevas posibilidades de aplicación, además de distintos niveles de opacidad, absorción de luz, aislamiento térmico y acústico, y protección UV, incluyendo incluso sistemas automatizados. Y aunque su función principal sigue estando asociada a las ventanas, su capacidad de asegurar una alta fluidez y flexibilidad ha convertido a las cortinas en una opción efectiva para dividir y zonificar espacios.

Romper la rigidez de la arquitectura no es tarea fácil. Pero elementos más ligeros, como la tela, pueden añadir más movimiento y posibilidades a la fachada.

Mediante la simulación de luz solar y sombra, se puede diseñar una serie de aleros en diferentes alturas y longitudes, con el fin de diseñar una cortina exterior que entrega flexibilidad al admitir la luz solar, además de protegerse del calor. La cortina de malla de acero inoxidable puede encerrar completamente el perímetro de una terraza, entregando protección contra la lluvia y refugio en los días más calurosos.

Entornos

La introducción de las cortinas permite la organización funcional del proyecto, definiendo diferentes entornos dentro de un área de pocos metros cuadrados. Estos elementos permiten ‘sentir’ todo el espacio o dividirlo en espacios programáticos predefinidos: área de trabajo, sala de reuniones, salón y cocina.
Las cortinas entregan privacidad y a su vez permiten que la luz se transmita a través de los espacios. Según lo experimentado, los espacios cambian y se ajustan a la vida de la familia, mientras que sus rieles permanecen siempre allí, como una columna vertebral para soportarlos.

Colores, trasluz y en fachadas

Las cortinas de diferentes colores pueden ocultar los muebles existentes y dividen el espacio en diferentes áreas de trabajo, dando al área un carácter doméstico y, al mismo tiempo, creando un confort acústico general.
Las cortinas traslúcidas en capas entregan visibilidad y privacidad: las personas pueden percibir el movimiento en el interior y el empleado puede disfrutar de la apertura limitada y la privacidad.
La cortina utilizada directamente en las fachadas, además de aportar mayor movimiento a la estructura arquitectónica, también amplía las posibilidades de composición y, principalmente, influye en la sensación del entorno desde el interior. La variedad de tejidos y texturas presenta un abanico infinito de alternativas, sin embargo, en este caso, cabe recordar la necesidad de buscar materiales que sean resistentes al clima y que reciban los tratamientos necesarios para un fácil mantenimiento y resistencia al fuego, temas fundamentales para alargar su vida útil y proteger su protagonismo de acuerdo a la propuesta de cada proyecto.