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San Nicolás de los Arroyos
miércoles, 7 diciembre, 2022

Edición N° 4254

BELGRANO IMPUSO SU JUEGO EN EL CLÁSICO Y SACÓ VENTAJA

El Rojo superó a Regatas por 2 a 1 en cancha de Paraná, en el partido de ida de las semifinales del fútbol nicoleño. Lenci y Contigiani adelantaron a los de Huber en el primer tiempo. El Náutico descontó a través de un dudoso penal que convirtió Varas en el complemento. Hubo serios incidentes en la previa, cuando se cruzaron un grupo de hinchas sobre calle Necochea.

El Rojo revirtió la desventaja deportiva. IARA CERASI / EL NORTE.

EZEQUIEL GUISONE
secciondeportes@yahoo.com.ar



La tarde de lluvia no apagó la pasión del clásico nicoleño, que vivió un nuevo capítulo a cancha llena en Rivadavia y Necochea, pero que también escribió una página de violencia en la previa, que bien pudo haber derivado en la suspensión del encuentro.

La cancha rápida debido a la intensa lluvia y el viento reinantes en los primeros 45 minutos fueron factores determinantes en el trámite del partido. A los dos les costó hacer pie en el medio y debieron cuidarse demasiado de no “quedar pagando” en un campo de juego que todo el tiempo invitaba al error. Así fue que se cometieron muchas infracciones y cayeron innumerables centros sobre las áreas, obligando a los arqueros a responder en condiciones muy complicadas.

Regatas estuvo muy cerca de abrir el marcador a los 12, cuando Mendiburu ganó en el área, se abrió demasiado para ganarle a la salida de Prieto, y con una media vuelta fenomenal provocó que Garayalde se transformara en héroe, sacando de cabeza el balón sobre la línea de gol. A su vez, fue el Náutico el que más sufrió por errores propios en esa primera mitad. Había estado cerca Maffei, que no pudo aprovechar una desinteligencia defensiva, pero a los 21 Belgrano no perdonó y se puso 1-0 tras otra mala salida del visitante desde el fondo, que le dejó servida la pelota a Ocanto dentro del área y derivó luego en la definición de Lenci.

Los de Huber ganaron confianza y protagonismo, siempre mostrándose más peligrosos en los balones detenidos. Y así fue que llegó el segundo a los 38, cuando un tiro de esquina de Maffei encontró entrando por el segundo palo a Contigiani, que cabeceó al gol tras una salida en falso  de Álvarez.

Aunque la ventaja de dos goles parecía demasiado premio para el local, el triunfo se justificaba en la mejor adaptación que mostró al terreno, y al aprovechamiento casi total de sus ocasiones. Regatas recién volvió a arrimar peligro a los 43, con una buena jugada por izquierda que terminó en centro de Mendiburu y cabezazo desviado de Varas.

Complemento

Belgrano manejó la pelota en los primeros minutos, pero la tranquilidad le duró poco. A los 10, Barbieri mandó a la cancha a Vera y Marchilli para tener más peso ofensivo, y al minuto siguiente Regatas alcanzó el descuento con la gran polémica de la tarde. Florencia Zalazar marcó penal en un córner que cayó al área y que fueron a buscar Sadauskas y Marchilli, sancionando una infracción que nadie vio. Desde los espectadores hasta los propios jugadores, pasaron varios segundos hasta que se dieron cuenta que la árbitro había sancionado infracción del defensor belgranense. A Varas poco le importaron los reclamos, y a los 15 convirtió desde los 12 pasos para poner las cosas 1-2. El tiro de esquina se había dado tras una fenomenal respuesta de Prieto ante un cabezazo a quemarropas del propio “Kukú”, que se tomó revancha rápido.



Parecía que Regatas tomaba envión e iba por el empate, pero Belgrano se acomodó rápido y aprovechó que su rival se había desarmado en el medio cuando fue a buscar el descuento (salieron los dos Chávez). Creció la tarea de Contigiani y Cena, y el local se alejó de su área para llevar nuevamente el trámite lejos de Prieto. A Regatas le costó volver a pisar el área rival, y con el correr de los minutos pareció no mirar con tan malos ojos el resultado, sabiendo que un triunfo en la revancha los depositará en la final.

Sin embargo sufrió una vez más el equipo de Barbieri, porque sobre los 40 Ressi se resbaló y Elías Peralta entró solo al área para definir, pero su remate al primer palo salió desviado. La última la tuvo el Náutico con un tiro de Vera desde una incómoda posición pero con el arco desguarnecido, tras una mala salida de Prieto.

Con la victoria, Belgrano revirtió la desventaja deportiva y tendrá al empate como aliado en la revancha. Regatas deberá ganar en el Prado para llegar a  su segunda final consecutiva. El primer capítulo de esta serie dejó un final abierto.

Belgrano 2
Regatas 1

Cancha: Paraná (local Belgrano)
Árbitro: Florencia Zalazar
Asistentes: Daniel Lugo y Martín Ayala.

Belgrano: Matías Prieto; Gastón Ragone, David Sadauskas, Enzo Garayalde, Gastón Ubalari; Tomás Maffei, Roque Contigiani, Martín Cena, Mirko Oreskovic; Fabricio Lenci y Marcelo Ocanto. DT: Daniel Huber.
Regatas: Matías Álvarez; Andrés Ferrari, Mauro Ressi, Jeremías Bogado, Agustín Mazzeo; Franco Ruben, Agustín Chávez, Pablo Casas, Lautaro Chávez; Juan Cruz Mendiburu y Juan Cruz Varas. DT: Sergio Barbieri.
Goles: PT, 21m Lenci (B); 38m Contigiani (B). ST, 15m Varas, de penal (R).
Cambios: ST, 10m Ramón Vera por L. Chávez y Blas Marchilli por A. Chávez (R); 31m Matías Fanaro por Ubalari y Franco Solán por Oreskovic (B); 37m Sebastián Frontini por Casas (R); 40m Elías Peralta por Maffei y Samuel Quiroga por Contigiani (B).

El capítulo de la vergüenza

Los protagonistas ya habían realizado el precalentamiento dentro del campo de juego, cuando desde afuera empezaron a escucharse los primeros gritos. Un grupo de hinchas de Belgrano y Regatas aprovecharon el débil operativo de seguridad sobre calle Necochea para “acercarse” y comenzar a agredirse arrojando cualquier objeto contundente que anduviera cerca. Hay más de cien metros entre un ingreso y otro, sin embargo lo efectivos policiales no lograron detener el avance del puñado de hinchas de cada lado que terminaron separados por unos 30 metros.

A medida que los hinchas de Regatas salían de su sector en la tribuna para participar en el enfrentamiento, también lo hicieron los efectivos que se encontraban dentro del estadio, que terminaron armando un vallado con sus escudos y debieron efectuar varios disparos de balas de goma para tratar de dispersar a los agresores.

Volaron piedras de todo tipo y algunas cayeron en la zona de tribunas, donde había chicos y familias. Increíblemente mientras afuera era un escándalo, los planteles de Belgrano y Regatas salían a la cancha, posaban para los fotógrafos y se aprestaban a iniciar el encuentro. Florencia Zalazar recibió las garantías de parte de la seguridad y puso en marcha el partido, que se inició con diez minutos de demora. Ese pitazo inicial “apuró” el final de la reyerta.

Después de lo ocurrido este domingo, cuesta imaginarse una revancha en Prado Español con las dos hinchadas. ¿Habrá público en los segundos 90 minutos?

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