GARBARINO APUESTA A LA AYUDA DEL GOBIERNO PARA AFRONTAR EL PAGO DE LOS SUELDOS ATRASADOS

Directivos de la cadena se reunieron con Kulfas y le pidieron un préstamo del banco BICE para comprar mercadería y pagar los sueldos. Por ahora, no hubo respuesta y aguardan impacientes los empleados por saber qué sucederá. En San Nicolás, son 10 los trabajadores a los que se les adeudan varios meses más aguinaldo, siendo que, además, están únicamente cobrando el Repro II, es decir $ 22.000.

Garbarino busca el auxilio del Gobierno para evitar el cierre definitivo y la liquidación de sus activos. Entre demandas judiciales, embargos y una abultada deuda que no para de crecer, la cúpula directiva de la cadena se reunió con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, para obtener fondos que le permitan reabrir sus locales y poner en marcha una operación prácticamente paralizada.

El pedido apunta a conseguir financiamiento a través del BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior), que depende de la cartera de Kulfas, para comprar mercadería y pagar al menos parte de los sueldos y alquileres atrasados. En el mercado creen que esos esfuerzos no prosperarán y consideran inevitable un final judicial: un concurso de acreedores o la quiebra.

Es que la situación es extrema desde hace mucho tiempo y la pandemia solo empeoró la crisis que venían atravesando desde la empresa. En San Nicolás hay 10 personas que están en relación de dependencia en Garbarino y solamente cobran $ 22.000, que es la ayuda del Gobierno llamada Repro II.

“Si se da la ayuda del Gobierno, yo creo que nos podría beneficiar muchísimo. Estamos pasándola muy mal todos, pero vamos a seguir trabajando como corresponde. Con la intervención del Estado se nos pagarían los sueldos adeudados y a los proveedores para poder tener productos en los distintos locales”, afirmó a EL NORTE el gerente de la sucursal nicoleña.

La máxima dirigente mercantil local, María Delia Dignani, había asegurado a este diario que “estamos sumamente preocupados por esta situación porque los empleados cobran únicamente la ayuda del Gobierno, que es algo así de $ 22.000, lo cual no se compara en nada con el sueldo mínimo que deberían tener, que es, al mes de agosto, unos $ 57.436 (monto mínimo de un vendedor inicial)”.

“Desde la empresa no quieren aflojarle ante la mala situación que están atravesando, tampoco cerrar, por el contrario, buscan reflotarlo y apostar a poder repuntar las ventas. Ellos dicen que están a la espera de un nuevo oferente. No intentan darle el corte a la empresa y eso perjudica a los empleados”, añadió Dignani.

Según contó, Garbarino le está debiendo “el 35% del mes de abril, le deben mayo, junio, aguinaldo y julio. Nadie puede subsistir con los $ 22.000 que les están pagando y nosotros estamos siguiendo el caso constantemente. Charlamos con los empleados, los estuvimos asistiendo con mercadería, ellos están agradecidos, pero no es lo que se merecen. Queremos que tengan un sueldo digno y que cobren lo que se les adeuda”.