INTEGRANDO LA VEGETACIÓN EN INTERIORES

MUROS VERDES, MALLAS, ESTANTERÍAS Y MACETAS

No todos los proyectos de arquitectura pueden incorporar un proyecto de paisajismo, considerar un jardín o acceso a amplias áreas verdes. Espacios más pequeños necesitan de estrategias más creativas para incorporar la vegetación. Independientemente del contexto, las plantas ofrecen beneficios en todo tipo de espacio. En este artículo, estrategias simples y una selección de ejemplos para incorporar plantas en espacios de pequeña escala.

La regulación de la temperatura interior, producción sustentable en una escala menor al invernadero y cualidades estéticas son ventajas que la incorporación de vegetación en interiores puede proporcionar a cualquier proyecto de arquitectura. Espacios pequeños deben considerar distintos recursos y herramientas. En este artículo, algunos ejemplos e imágenes para tener en cuenta.

Las macetas se encuentran disponibles en una amplia variedad de formas, materiales y tamaños. Pueden sobreponerse o colgarse para un mayor ahorro de espacio. Si bien cualquier material es apto para macetas de interior, hay algunos factores a considerar para el óptimo desarrollo de la planta. La elección del material de la maceta impacta especialmente en la temperatura de las raíces. La mezcla adecuada de sustrato de crecimiento será clave en la mantención del correcto grado de humedad. Existen también macetas de autorriego, normalmente de fibra de vidrio, que funcionan con un depósito de agua oculto en su interior y tubos de absorción. Estas son útiles solamente para plantas que necesitan de riego frecuente y para facilitar tareas de mantención.

Estanterías y exhibidores

Otra opción es diseñar estanterías para situar plantas en los muros. Una estantería para plantas es distinta a una estantería de libros u objetos, ya que necesitan más espacio, aire y luz. Sirven para definir un ambiente más controlado y homogeneizar las condiciones de cuidado.

La temperatura ideal para una planta, dependiendo de la especie, se encuentra normalmente entre los 15° y los 25°.

Distintas especies tienen distintas necesidades de luz. Generalmente, aquellas que destacan por tener colores más vivos necesitan de mayor cantidad de luz que las que tienen hojas más verdes, que suelen ser más resistentes a condiciones desfavorables. Las plantas en interiores por lo general reciben menos luz natural. Es importante conocer los requerimientos de luz y sombra de una especie para elegir su emplazamiento de manera correcta al interior de una habitación. Es siempre recomendable evitar la exposición prolongada al sol directo para evitar daños.

Enmallados

Los enmallados o rejillas son una reinterpretación del tradicional parronal, símbolo de lo campestre y forma clásica de la vegetación colgante. Los enmallados son una solución fácil y liviana para incorporar vegetación en muros, escaleras, divisiones interiores o exteriores, ya sea desde el cielo o el suelo del recinto. Requieren específicamente de plantas trepadoras, normalmente de hoja verde y de fácil cuidado.

Muros verdes

Aunque un poco más complejos de desarrollar y más comunes en fachadas o amplias extensiones de muro, los muros verdes son parte de una tendencia creciente alrededor del mundo y en distintos tipos de proyecto. El sistema es similar al anterior, a base de cables, jardineras verticales o rejillas para que crezcan plantas trepadoras, pero la búsqueda es de volumen y pueden incorporar una mayor diversidad de especies. En interiores pequeños, pueden sumarse a modo de recuadro o en muros puntuales con la correcta iluminación.

Tanto para esta como para las otras estrategias es muy importante considerar la cantidad de luz natural disponible y la posibilidad de incorporar iluminación artificial para ayudar a las plantas a crecer, así como el sistema de irrigación adecuado para la escala y estructura del muro.