LA AUTOPSIA CONFIRMÓ QUE LA BEBA MURIÓ POR ASFIXIA

En comunicación con EL NORTE, la Dra. Belén Baños, fiscal que investiga la muerte de la beba hallada en el basural, confirmó que la causa del fallecimiento fue asfixia y no un golpe en el cráneo como se pensó en un principio. Asimismo, se revelaron signos de violencia previos a la muerte. Los padres continúan detenidos y con una causa por homicidio.

Nuevos datos sobre la muerte de la beba hallada en el basural del ENTRE revelan el horror de los últimos minutos de vida de la criatura. En comunicación con EL NORTE, la fiscal, Dra. Belén Baños, que investiga este homicidio, reveló datos estremecedores de la autopsia final.

La primera hipótesis que se manejaba era que la criatura había fallecido debido a un fuerte golpe en el cráneo, producto presumiblemente de la acción de la compactadora del camión de basura que la transportaba, pero lo que revelaron los nuevos datos es que la beba falleció por asfixia.

Lo que también se pudo determinar con la autopsia es que previo a su muerte, la pequeña recién nacida había sido víctima de extrema violencia. Se especula que falleció asfixiada en el camión, pero antes había sufrido los golpes de todos los movimientos de la compactadora, lo que nos da un nuevo panorama espantoso.

Lo que sí confirman toda estas informaciones es que la beba nació con vida y que se suman más puntos que sostienen la teoría de que la habrían arrojado viva a la basura, donde sufrió un verdadero martirio hasta su muerte.

Esto se contradice con las declaraciones de ambos padres, que daban a entender que la criatura había nacido muerta y que en la confusión y el miedo la arrojaron a la basura.

Crónica del horror

La crónica de lo ocurrido es cruda desde su génesis. Desde que ese hombre que removía la basura encontró el cuerpo sin vida de la bebé, se desató un sinfín de especulaciones que iban aumentando en grados de horror y desnudaban lo que podía ser una verdadera monstruosidad.

El viernes 13 de agosto, personal policial de la Policía de Seguridad fue alertado de que en el ENTRE (planta de residuos San Nicolás) hallaron el cuerpo sin vida de una bebé. A partir de ahí, Grupos Operativos de la DDI, en el marco de esta incipiente causa judicial caratulada prima facie de “Homicidio”, habida cuenta de que la menor presentaba una herida contusa en el cráneo, que le habría ocasionado la muerte, comenzaron la investigación que se tramitó en la Unidad Funcional de Instrucción Nro. 12 a cargo de la Dra. Baños.

En el lugar del hallazgo, el médico de Policía que se encontró presente pudo determinar que se hallaba frente al cuerpo sin vida de una persona de sexo femenino, de entre 48 y 72 horas de nacida, la cual presentaba cordón umbilical, sin pinza cauterizante, por lo cual estimaron que se puede haber tratado de un nacimiento ocurrido fuera de un ámbito médico.  La misma presentaba lesión contuso craneal. El cuerpo de la menor se hallaba envuelto en un chaleco de color rojo, el cual poseía una etiqueta que reza “Cristo te Ama”, lo que sería el disparador para encontrar a los padres de la criatura muerta.

Por lo que pudo saber nuestro medio, las declaraciones tanto de la madre (Yamila Cáceres) como las del padre (Hernán Machago) fueron contradictorias, negando en parte lo ocurrido, alegando ignorancia y miedo como si se tratara de una estrategia. Los jóvenes coincidieron en manifestar que desconocían el embarazo, que al ocurrir el mismo se asustaron y no sabían qué hacer.

Estos testimonios se contradicen con la investigación que da cuenta de que la familia de Yamila Cáceres, madre de la bebé, sabía del estado de la joven. Asimismo, una cámara Gesell realizada a un menor, pariente de la ahora detenida, dio a entender que sí conocían del embarazo, por lo que cuesta dilucidar qué pasó en la cabeza de la pareja ese fatídico día.