LA INCANSABLE LUCHA POR LA IDENTIDAD MAPUCHE

AIMÉ PAINÉ

Hace 78 años nacía la primera cantante mapuche en actuar con el atuendo tradicional y también la artífice de la recuperación del bello cancionero de las abuelas de su comunidad.

Aimé Painé nació el 23 de agosto de 1943 en Ing. Huergo, Río Negro. Fue anotada como Olga Elisa Painé gracias a un sistema que sostenía que el pueblo mapuche-tehuelche no existía más.

Arrancada de su tierra, su familia y su comunidad cuando tenía tres años, fue criada entre orfanatos, internados y coros católicos. Cuando creció buscó a su familia, cambió su nombre, y en plena Dictadura Cívico-Militar, se volcó al repertorio en lengua mapudungún para convertirse en la primera cantante mapuche de proyección internacional.

Aimé falleció en septiembre de 1987 en Asunción, Paraguay, con apenas 44 años. Nunca grabó un disco y tal vez por eso su trabajo fue ignorado durante mucho tiempo. Cristina Rafanelli fue una de las primeras periodistas en divulgar la obra de Painé y escribió una primera versión de su biografía en 2011, editada por Biblos y auspiciada por la Fundación Desde América con el apoyo del antropólogo Carlos Martínez Sarasola.

“Fue una investigación difícil. Nadie hablaba de Aimé. Ella no contaba de su madre. Estaba como silenciada. Durante 25 años nadie habló de Aimé Painé. De alguna manera, cuando sale el primer libro se trató de hacer visible la vida de una gran luchadora además de una gran artista”, explica.

“Una luchadora increíble que trató de devolverle a su pueblo la dignidad perdida. Ella se encontró con que las abuelas no querían hablar la lengua, habían dejado de transmitir su cultura a través de la oralidad. Luego de la Campaña del Desierto, y con toda la dignidad de aceptar una derrota para tratar de que las nuevas generaciones puedan sobrevivir, se había cortado esa cadena. Por eso el valor de Aimé. Ella empieza a recuperar de a poco esa cultura”.

Casi al mismo tiempo de esa primera biografía —y en paralelo con el renacimiento de la defensa del territorio mapuche— se bautizó una calle con el nombre Aimé Painé en Puerto Madero, ciudad de Buenos Aires, y se la incluyó en el Salón de las Mujeres en Casa Rosada.