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San Nicolás de los Arroyos
viernes, 15 octubre, 2021

Edición N° 3837

LA MATANZA: UN NENE DE 6 AÑOS MURIÓ ELECTROCUTADO MIENTRAS SE LAVABA LAS MANOS



Este domingo 10 en Ciudad Evita, La Matanza, un niño de 6 años que no tenía agua de red, ni cloacas, ni acceso regularizado a la energía eléctrica, murió electrocutado.

El barrio 28 de Octubre existe hace tres años. Gentileza Techo

La descarga eléctrica lo mató mientras intentaba lavarse las manos. Vivía en 28 de Octubre, un barrio vulnerable de Ciudad Evita, La Matanza, que mide cinco manzanas y en el que hay 150 familias. El infante el mayor de cuatro hermanos y vivía bajo la línea de pobreza, como el 54,3% de los niños y las niñas de hasta 14 años en la Argentina.



“El nene murió el domingo a la nochecita. El padre le dijo que fuera a lavarse las manos y, como no hay agua de red que llegue a cada familia, hay canillas comunitarias para ir a cargar baldes. En el camino, no se sabe si porque se confundió o porque intentó lavarse con el agua acumulada allí, metió las manos en el lavarropas y allí sufrió la descarga eléctrica que lo mató. Había una chapa apoyada en el lavarropas y lo que suponemos es que había un cable pelado tocando todo eso que produjo un cortocircuito”, describe Daniela Zárate, directora de la región Oeste de la ONG Techo. “Su muerte es un cruce de vulnerabilidades: falta el acceso al agua y falta el acceso a una conexión regular de energía”, remató.

En un comunicado, esa organización cita al Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), que da cuenta de que sólo en La Matanza existen 129 asentamientos precarios. En el 72% de los casos no cuentan con agua potable, y la falta de conexión eléctrica segura alcanza al 80% de esos barrios vulnerables.



Según pudo averiguar elDiarioAR, una vecina intentó reanimar al nene y, en un auto, intentaron trasladarlo a un hospital, pero no llegaron a estabilizarlo. “Todos los días, miles de familias que habitan en barrios populares deben enfrentar la precariedad y falta de acceso a servicios básicos regulares y seguros que los exponen a riesgos extremos”, describe el comunicado de Techo.

“Las familias que viven en el barrio ya habían hablado con el municipio por la falta de acceso a agua y energía eléctrica. Les dijeron que los iban a ayudar pero, más allá de esa primera palabra que dan en el momento, siempre es muy difícil que el municipio efectivamente accione”, describe la referente de Techo.



“Las irregularidades en el acceso regular a la energía eléctrica pueden producir catástrofes. Ocurre sobre todo en invierno, porque las familias se calefaccionan con lo que pueden y eso supone peligro. En este caso, fue el cruce de tener cerca un cable pelado y ninguna canilla razonable a la que ir a lavarse las manos”, cuenta Zárate. “Estas tragedias deben ser visibilizadas porque pueden repetirse”, advierte.


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