LA OMS SE OPONE A LA OBLIGATORIEDAD DE LA VACUNA CONTRA EL CORONAVIRUS

Por fuera de la tendencia mundial que intentan impulsar países como Francia, Canadá o Estados Unidos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se posiciona en contra de la vacunación obligatoria. Además, se conoció un estudio de la Universidad de Oxford que reveló que las personas que completaron el esquema de vacunación con las inyecciones de AstraZeneca y Pfizer pueden contagiarse de igual manera que quienes no fueron inoculados por ninguna dosis.

El informe de Oxford revelado por el medio The Guardian expone la peligrosidad que tiene la variante Delta, aunque reafirma la evidencia de que quienes estén protegidos por dos inoculaciones tienen menos riesgo de contagio y de deceso.

En conclusión, el estudio de la universidad británica explica que la doble inmunización disminuye el riesgo de infección pero si una persona contrae el coronavirus de la cepa Delta, puede tener niveles de virulencia similares a los de una persona que no fue vacunada.

Qué pasa con los no vacunados

Hay tres grandes grupos de personas a nivel mundial que están dentro de los no inoculados: quienes no quieren hacerlo, quienes prefieren esperar y finalmente los que no tienen acceso a las inyecciones por ser ciudadanos de países pobres. Estas tres fueron algunas de las causas que pusieron el foco en la obligatoriedad de la vacunación.

En esa línea se manifestó la Organización Mundial de la Salud. “En general, la OMS se opone a cualquier vacunación obligatoria. De cualquier manera, me gustaría expresar con énfasis que debe explicarse a la población en general cómo funcionan las vacunas y lo importante que son”, sostuvo la vocera de la OMS, Fadela Chaib.

La discusión sobre la obligatoriedad ha sido expuesta incluso por jefes de estado como el francés Emmanuel Macrón y el canadiense Justin Trudeau. Incluso en Argentina hubo polémica por los dichos del presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, que había manifestado que “quien quiera entrar a trabajar a una fábrica, tiene que vacunarse”.

En países con pleno acceso a las vacunas como Estados Unidos, Francia o Italia, sus presidentes empiezan a inclinarse por un plan de vacunación obligatorio.

“La pandemia aún no ha quedado atrás. El virus ha cambiado y está demostrando ser aún más contagioso. La vacuna no nos hace invulnerables, pero reduce en gran medida la posibilidad de contraer el virus, su circulación y su peligro. Por estas razones, la vacunación es un deber moral y cívico”, afirmó el jefe de estado de Italia, Sergio Mattarella.