LUXACIÓN DE HOMBRO, UN PROBLEMA FRECUENTE MAL TRATADO POR PACIENTES

El sábado pasado fue el Día del Traumatólogo, una de las especialidades más solicitadas por los deportistas de alto rendimiento. Los temas que abundan en esa rama de la medicina son incontables y, muchas veces, tratados sin recurrir a un experto. EL NORTE dialogó con el traumatólogo Dr. Esteban Suárez, quien nos habló sobre la luxación de hombro, una de las problemáticas peor tratadas por quienes lo padecen.

De la Redacción de EL NORTE
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El hombro está formado por la clavícula, la escápula y el húmero (que se inserta en la cavidad de la escápula, la glenoides). Es la articulación con más capacidad de movimientos, por la gran cantidad de músculos que la rodean. Una luxación en el hombro es una lesión habitual en la práctica deportiva y se produce cuando la cabeza del húmero sale del glenoides. Esto provoca un gran dolor e impide mover el brazo.
Existen diferentes tipos de luxación de hombro: luxación dubcoracoidea, de las luxaciones anteriores de hombro es la más común. Ocurre cuando la cabeza del húmero se sitúa por debajo de la apófisis coracoides de la escápula. Las causas más frecuentes son caídas sobre la mano o sobre el codo cuando está extendido, un poco separado del tronco y hacia atrás.
Luxación subglenoidea o luxación extracoracoidea, que es cuando la cabeza del húmero se sitúa sobre el reborde glenoideo y no sobrepasa el cuello del húmero. Suele darse en caídas, cuando el brazo está en una posición de rotación interna forzada, por lo que no es muy común.
Por último, existe una que es conocida como luxación subclavicular o intracoracoidea. Ocurre cuando la cabeza del húmero se coloca sobre las costillas. Se da cuando hay una caída en flexión, aducción y rotación interna.
EL NORTE dialogó con un médico traumatólogo de la ciudad de Rosario, quien además desempeña funciones en un centro de rehabilitación local, Dr. Esteban Suárez, para conocer más acerca de los motivos que llevan a los pacientes a optar por la no operación del hombro y cuáles son los métodos utilizados actualmente para poder sanar.
“Vemos en la diaria que no está del todo bien tratado, muchas veces por criterios contrapuestos, ya sea por costumbre o por consejos de vecinos o amigos que sufrieron luxación de hombro. A lo largo de la historia, las terapias, las operaciones, la tecnología han cambiado para ayudar a sanar más rápido, por lo tanto, lo que haya hecho tu vecina hace diez años no garantiza que sea lo que te ayude a mejorar”, manifestó el traumatólogo.
“La luxación o dislocación de hombro es un proceso agudo, sería como un traumatismo, que generalmente se produce en gente joven relacionada con el deporte. Muy común que se dé en el rugby, pero también es lo que suele pasar en accidentes automovilísticos o de motos debido al impacto”, explica el Dr. Suárez.
“Lo que ocurre es que se sale el húmero de la articulación y queda trabado afuera. Provoca mucho dolor y se suele volver a colocar con algo de anestesia y sin operación. Todo depende del traumatismo y el tipo de luxación. Hay veces que se sale muy poquito y se vuelve a acomodar solo”, agrega el médico local.

Tratamiento

¿Qué pasa si no tratamos este problema? “Lo que produce esto es que se rompan los ligamentos que contienen al hombro en la posición normal y cuando se quiere hacer algún movimiento en particular y tienen que trabajar estos ligamentos, los mismos están rotos o estirados y el hombro se quiere salir. Lo que produce una sensación de dolor o miedo”, aseveró Suárez.
“Un ejemplo claro de esto es cuando empezamos con la no realización de actos. No buscamos lo que necesitamos en la alacena, no doy vuelta el brazo cuando manejo para agarrar algo, no, no,no… por miedo a que se salga. Lo más común es que se empiece a salir dos o tres veces, después 15 y así he tenido pacientes que se les salió hasta 50 veces”, comentó Esteban Suárez.
Inclusive, puede pasar que se te salga cuando dormís, ya que cuántas más veces se salió “más fácil es que se vuelva a salir”. Aquí es donde el doctor intenta hacer entender la importancia de tratarse apenas se sale el hombro, ya que no es lo mismo realizar una operación con un hombro que se salió una vez que con uno que se haya salido diez veces.
“Cada vez que se sale, rompe más los cartílagos, estira aún más los ligamentos. Hay un menisco dentro del hombro, que se llama labrum, que se puede llegar a romper de tantas veces que se sale el hombro. Por eso es importante tratarse después de la primera luxación”, afirmó el traumatólogo.

Cirugía

Antes se creía que no hacía falta la operación en una luxación de hombro, teniendo en cuenta que le ocurría a gente joven, en su mayoría, y permitía un mejor tratamiento sin la necesidad de someterse al quirófano. “Se demostró que en la gran mayoría se volvía a salir o quedaba dolor y limitación de movimiento. El 80% de las personas que no se operan terminan quedando con el hombro mal y es más perjudicial para su salud”, señaló Suárez.
“Hoy en día tendemos a realizar una microcirugía para coser ese ligamento que se rompió y que pueda dejar el hombro normal. Gracias a la artroscopia, que es la técnica con la que se puede operar a través de orificios en la piel con una cámara, podemos, sin generar agresión a la articulación, ver dónde está la lesión en el ligamento y, usando unos tornillitos que vienen de titanio o de diferentes tipos de plástico, coser ese ligamento a donde va normalmente para que este haga una cicatriz y que el paciente pueda mover el brazo de manera normal y sin dolor”, explicó el médico a este medio.
“En nuestra jerga, estos tornillitos se llaman arpones, son como unos tarugos, para que la gente se los imagine mejor, pero muy chiquititos. El más pequeño de todos mide dos milímetros y medio, mientras que el más grande llega hasta cinco milímetros. De hecho, el más grande es lo mismo que la punta de una birome”, cuenta el traumatólogo.
Está comprobado que con una operación, agarrada a tiempo y con la correcta rehabilitación que requieren todas las operaciones, se puede volver a practicar deportes sin inconvenientes. “Luego de muchas operaciones que realicé, mis pacientes volvieron a jugar al rugby, al básquet, a hacer trabajos que requieran un movimiento de hombro importante, como un repositor en un supermercado. Operarse es lo único que logrará que el hombro vuelva a funcionar como debe”, recomendó el Dr. Esteban Suárez.