MONS. LAXAGUE: “CEFERINO NOS INVITA A APOSTAR POR LA FRATERNIDAD”

El obispo presidió la misa en Chimpay, donde recordó que el beato llama a “ponerse las pilas” por una sociedad de amor a la familia, a la tierra, de mayor solidaridad, de mayor reconciliación.

El obispo de Viedma, monseñor Esteban Laxague SDB, presidió el domingo la misa por un nuevo aniversario del “cumpleaños” del beato Ceferino Namuncurá en la localidad de Chimpay, a orillas del Río Negro.

Pese a que la peregrinación habitual a esa localidad rionegrina, que suele ser multitudinaria, se suspendió por segundo año consecutivo por las restricciones de la pandemia, algunos devotos se acercaron al lugar para participar de la celebración eucarística; mientras que la gran mayoría de los fieles siguió la fiesta desde los hogares por TV y redes sociales.

En este sentido, monseñor Laxague destacó que son muchos los que están viviendo esta “fiesta de Ceferinito” a la distancia, y señaló: “Los poquitos que estamos aquí queremos recoger la acción de gracias de todos” y recordar desde Chimpay a “tantos hermanas y hermanos que han partido en este año y medio”.

 “Ceferino nos habla al corazón, estemos atento, tiene un mensaje de vida y esperanza para todos. Ojalá que lo podamos captar”, expresó, y agregó: “Ceferino nos está diciendo en su cumpleaños lo que quedó plasmado en el lema ‘Con Ceferino misionero, ser hermano es lo primero’”.

 “Nos dice a todos que seamos hermanos, nos quiere entusiasmar a vivir como hermanos; achicar distancias, encontrarnos, querernos, tratarnos como hermanos, no de palabra, a veces parece fácil decirlo, pero en la vida ¿soy hermano tuyo?”, se preguntó.

El prelado invitó a pedirle a Ceferino: “Enséñanos a vivir y ser hermanos” y lamentó que la deshonestidad, la envidia, la difamación, el orgullo, la avaricia, impidan vivir de ese modo.

“En este tiempo se nos invita a mantener el distanciamiento saludable, pero el distanciamiento que produce el engaño, la mentira no es un distanciamiento saludable, es un distanciamiento que nos llena de angustia, de tristeza, de miedos”, advirtió.

Monseñor Laxague afirmó que “Ceferino nos invita a apostar por la fraternidad y a no dejarse conducir por las semillas de la maldad que nos destruyen como pueblo, nos lastiman”.