Rugby
Belgrano despidió el año en una noche de diversión y emociones
13 Dic 2011 (07:00) |

Fue una noche muy divertida para quienes se acercaron a vivir la cena con la que el rugby belgranense cerró la temporada 2011. Jugadores, dirigentes y familiares se dieron cita en el coqueto salón Comedor de la sede de calle Pellegrini, para despedir el año y distinguir a todos aquellos que -de una u otra forma- fueron protagonistas de una aventura más del Rojo en el ámbito de la Unión rosarina.
Estaban los de hoy, pero también los de ayer. Todos muy dispuestos a pasarla bien, siempre con el tema de la ovalada de por medio.
Fue un placer reencontrarnos con gente como Germán Ventimiglia, uno de los máximos referentes que tiene el rugby de esta ciudad. El ex jugador de Gimnasia de Rosario siempre tiene cosas interesantes para decir, por lo que disfrutamos mucho de la charla informal en la que se analizó la realidad rugbística nicoleña.
El Mago Sebastián De Rosa fue uno de los animadores de la noche, haciendo participar a grandes y chicos de diferentes trucos. Aunque, vale contarlo, Sebastián no fue el único que hizo desaparecer cosas en la fiesta ovalada belgranense. En varias mesas hubo quienes -casi por arte de magia- en pocos minutos hacían desaparecer las botellas de Branca. En fin, menos mal que EL NORTE estuvo siempre a resguardo de cualquier desabastecimiento. Los destacados en el rubro ”atención a la prensa” fueron Patito Gómez y Germán Graciani, el Don Juan del rugby nicoleño. Ambos estuvieron muy atentos a que nada faltara. La misma distinción le cabe al Súper Rubiola, un wing con grandes aptitudes para la parrilla.
En otro pasaje de la noche, se proyectó un audiovisual que repasó diferentes momentos de la campaña 2011. Y, como estaba anunciado, se entregaron reconocimientos a jugadores del platel superior, juveniles e infantiles.
Como estaba previsto, Darío Di Giacinti fue uno de los premiados de la gala, en reconocimiento a su exitosa trayectoria como árbitro de Belgrano.
Hasta quien escribe esta crónica recibió una plaqueta por el “apoyo incondicional” al deporte ovalado. Otra vez, muchas gracias.
Uno de los pasajes más emotivos de la noche tuvo como protagonista a José Luis Pellegrini, quien -por un momento- se quitó el traje de duro para dejar escapar lo que representa la guinda en su vida. Un loco lindo, de esos que viven para y por el rugby.
Algunas voces
En lo eminentemente rugbístico, este 2011 fue un año complicado para el Rojo. Que arrancó con grandes ilusiones, y culminó con la salida abrupta del coach, cuatro fechas antes del final.
Pero hay expectativas interesantes para 2012, sobre todo en juveniles, donde Belgrano estaría en condiciones de presentar todas las divisiones que impone la URR como requisito.
Sobre el balance que arrojó la última campaña, fuimos en busca de la palabra de Iván Gómez y Gonzalo Aldama. “Fue un año de transición éste que estamos cerrando. Lo importante es que ya nos pusimos a trabajar en lo que será la próxima temporada. Lo que rescato como positivo es el crecimiento del grupo, a pesar de que los resultados no nos acompañaron”, analizó el Chino Aldama.
“Hay que seguir profundizando muchos aspectos, especialmente en el trabajo de la semana. Considero que hay que entrenar más y mejor. Y fortalecer la parte mental, porque lo que vimos es que cuando te caés un poco de la cabeza después cuesta mucho poder recuperarse”, agregó Aldama.
“Creo que este año nos jugó en contra el Torneo Apertura, donde perdimos muchos jugadores por lesión. Lo ideal es llegar a ése torneo lo más armado posible. Enfrentar a los clubes de Primera supone un riesgo muy grande debido a que ellos están acostumbrados a jugar a una intensidad muy diferente”, añadió Aldama.
En sintonía con su compañero de equipo, Patito Gómez sostuvo que “fue un año difícil, como toda transición. Las innumerables lesiones y las ausencias por motivos laborales fueron problemas insalvables para Belgrano. Tuvimos mil inconvenientes desde que subíamos al micro hasta que pegábamos la vuelta, y eso juega de manera negativa en la cabeza de cada uno. De aquí en adelante, lo importante será estar ciento por ciento predispuestos a dar lo mejor. Afortunadamente, y más allá de las bajas que sufrimos y los resultados adversos, siempre encontramos motivación en eso de jugar entre amigos”.
¿Nivel 2 ó 3?
Iván Gómez enfatizó que “para el año próximo hay que rearmar todo el plantel superior. Y pensar que en Juveniles se está haciendo un trabajo muy sólido, sumando mucha gente. Lo importante será estar unidos y fuertes. A partir de eso, todo puede ser”.
Aún no está definido si Belgrano jugará el próximo año en el Nivel 2 ó Nivel 3, algo que se resolverá entre dirigentes y jugadores.
“En el torneo que sea, vamos a tratar de dar lo mejor porque esta camiseta merece eso. La onda será imponernos el desafío de una revancha. Retomar todo lo bueno que se hizo, y trabajar muy duro. Esa es la mejor fórmula para salir adelante”, dijo el Patito.
Uno de los rumores que circulaban con fuerza daba cuenta de que el 9 belgranense estaba muy cerca de fichar para Atlético del Rosario. “Hubo interés de Plaza, pero yo me quedo en Belgrano”, dijo el Patito, desterrando toda chance de partida.
“Yo sueño con Belgrano en el Nivel 2. Éste es un equipo de amigos, que siempre se ha repuesto a las adversidades. Y confío en que -en lo que viene- cada uno pondrá lo mejor de sí para armar un plantel competitivo, con motivaciones y objetivos importantes”, estimó Gonzalo Aldama.
“Se está armando una base muy sólida en las divisiones Menores, porque entendemos que es el único camino para asegurar -en el tiempo- un plantel superior numeroso y competitivo. Por eso es vital enfocarse en el trabajo de base. Claro que una cosa lleva a la otra. Si no tenés un plantel superior competitivo, se hace difícil que los juveniles encuentren un espejo en el cual motivarse. En cambio, estando sólidos arriba se hace un círculo virtuoso que retroalimenta toda la estructura”, explicó Aldama.
El sábado último, la familia ovalada del Rojo entregó reconocimientos a los jugadores más destacados del 2011, en una Cena que sirvió para reforzar el vínculo afectivo que los une con la guinda. Jugadores, dirigentes y familiares compartieron una velada en la que no faltaron situaciones divertidas, ni aquellas que movilizan las emociones.

Foto 1/1 Una vista parcial de la reunión que tuvo lugar en la noche del sábado, en la sede de calle Pellegrini.
Fue una noche muy divertida para quienes se acercaron a vivir la cena con la que el rugby belgranense cerró la temporada 2011. Jugadores, dirigentes y familiares se dieron cita en el coqueto salón Comedor de la sede de calle Pellegrini, para despedir el año y distinguir a todos aquellos que -de una u otra forma- fueron protagonistas de una aventura más del Rojo en el ámbito de la Unión rosarina.
Estaban los de hoy, pero también los de ayer. Todos muy dispuestos a pasarla bien, siempre con el tema de la ovalada de por medio.
Fue un placer reencontrarnos con gente como Germán Ventimiglia, uno de los máximos referentes que tiene el rugby de esta ciudad. El ex jugador de Gimnasia de Rosario siempre tiene cosas interesantes para decir, por lo que disfrutamos mucho de la charla informal en la que se analizó la realidad rugbística nicoleña.
El Mago Sebastián De Rosa fue uno de los animadores de la noche, haciendo participar a grandes y chicos de diferentes trucos. Aunque, vale contarlo, Sebastián no fue el único que hizo desaparecer cosas en la fiesta ovalada belgranense. En varias mesas hubo quienes -casi por arte de magia- en pocos minutos hacían desaparecer las botellas de Branca. En fin, menos mal que EL NORTE estuvo siempre a resguardo de cualquier desabastecimiento. Los destacados en el rubro ”atención a la prensa” fueron Patito Gómez y Germán Graciani, el Don Juan del rugby nicoleño. Ambos estuvieron muy atentos a que nada faltara. La misma distinción le cabe al Súper Rubiola, un wing con grandes aptitudes para la parrilla.
En otro pasaje de la noche, se proyectó un audiovisual que repasó diferentes momentos de la campaña 2011. Y, como estaba anunciado, se entregaron reconocimientos a jugadores del platel superior, juveniles e infantiles.
Como estaba previsto, Darío Di Giacinti fue uno de los premiados de la gala, en reconocimiento a su exitosa trayectoria como árbitro de Belgrano.
Hasta quien escribe esta crónica recibió una plaqueta por el “apoyo incondicional” al deporte ovalado. Otra vez, muchas gracias.
Uno de los pasajes más emotivos de la noche tuvo como protagonista a José Luis Pellegrini, quien -por un momento- se quitó el traje de duro para dejar escapar lo que representa la guinda en su vida. Un loco lindo, de esos que viven para y por el rugby.
Algunas voces
En lo eminentemente rugbístico, este 2011 fue un año complicado para el Rojo. Que arrancó con grandes ilusiones, y culminó con la salida abrupta del coach, cuatro fechas antes del final.
Pero hay expectativas interesantes para 2012, sobre todo en juveniles, donde Belgrano estaría en condiciones de presentar todas las divisiones que impone la URR como requisito.
Sobre el balance que arrojó la última campaña, fuimos en busca de la palabra de Iván Gómez y Gonzalo Aldama. “Fue un año de transición éste que estamos cerrando. Lo importante es que ya nos pusimos a trabajar en lo que será la próxima temporada. Lo que rescato como positivo es el crecimiento del grupo, a pesar de que los resultados no nos acompañaron”, analizó el Chino Aldama.
“Hay que seguir profundizando muchos aspectos, especialmente en el trabajo de la semana. Considero que hay que entrenar más y mejor. Y fortalecer la parte mental, porque lo que vimos es que cuando te caés un poco de la cabeza después cuesta mucho poder recuperarse”, agregó Aldama.
“Creo que este año nos jugó en contra el Torneo Apertura, donde perdimos muchos jugadores por lesión. Lo ideal es llegar a ése torneo lo más armado posible. Enfrentar a los clubes de Primera supone un riesgo muy grande debido a que ellos están acostumbrados a jugar a una intensidad muy diferente”, añadió Aldama.
En sintonía con su compañero de equipo, Patito Gómez sostuvo que “fue un año difícil, como toda transición. Las innumerables lesiones y las ausencias por motivos laborales fueron problemas insalvables para Belgrano. Tuvimos mil inconvenientes desde que subíamos al micro hasta que pegábamos la vuelta, y eso juega de manera negativa en la cabeza de cada uno. De aquí en adelante, lo importante será estar ciento por ciento predispuestos a dar lo mejor. Afortunadamente, y más allá de las bajas que sufrimos y los resultados adversos, siempre encontramos motivación en eso de jugar entre amigos”.
¿Nivel 2 ó 3?
Iván Gómez enfatizó que “para el año próximo hay que rearmar todo el plantel superior. Y pensar que en Juveniles se está haciendo un trabajo muy sólido, sumando mucha gente. Lo importante será estar unidos y fuertes. A partir de eso, todo puede ser”.
Aún no está definido si Belgrano jugará el próximo año en el Nivel 2 ó Nivel 3, algo que se resolverá entre dirigentes y jugadores.
“En el torneo que sea, vamos a tratar de dar lo mejor porque esta camiseta merece eso. La onda será imponernos el desafío de una revancha. Retomar todo lo bueno que se hizo, y trabajar muy duro. Esa es la mejor fórmula para salir adelante”, dijo el Patito.
Uno de los rumores que circulaban con fuerza daba cuenta de que el 9 belgranense estaba muy cerca de fichar para Atlético del Rosario. “Hubo interés de Plaza, pero yo me quedo en Belgrano”, dijo el Patito, desterrando toda chance de partida.
“Yo sueño con Belgrano en el Nivel 2. Éste es un equipo de amigos, que siempre se ha repuesto a las adversidades. Y confío en que -en lo que viene- cada uno pondrá lo mejor de sí para armar un plantel competitivo, con motivaciones y objetivos importantes”, estimó Gonzalo Aldama.
“Se está armando una base muy sólida en las divisiones Menores, porque entendemos que es el único camino para asegurar -en el tiempo- un plantel superior numeroso y competitivo. Por eso es vital enfocarse en el trabajo de base. Claro que una cosa lleva a la otra. Si no tenés un plantel superior competitivo, se hace difícil que los juveniles encuentren un espejo en el cual motivarse. En cambio, estando sólidos arriba se hace un círculo virtuoso que retroalimenta toda la estructura”, explicó Aldama.





