Diario El Norte

La otra tapa

Relatos de un Viajero: La historia de Miguel Angel, el niño que no quería ser enterrado

22 Agosto 2015 (00:00)

En la localidad riojana de Villa Unión está la tumba de Miguel Angel, el angelito milagroso que cumple deseos pero que también es vengativo. Un sitio para visitar, cuando uno acude a la región para conocer Talampaya y Valle de la Luna.

Facebook Twitter Compartir en Whatsapp

Relatos de un Viajero:  La historia de Miguel Angel, el  niño que no quería ser enterrado
Foto 1/1    El cuerpo de Miguel Angel está casi intacto, a pesar de haber transcurrido casi medio siglo desde su muerte.

  Por Pablo González

pablogonzalez@diarioelnorte.com.ar


 

Villa Unión está a unos 1800 metros sobre el nivel del mar. Se trata de una pequeña localidad en el oeste riojano, y es casi lugar obligado para alojarse cuando uno quiere conocer Talampaya y Valle de la Luna, dos de los más hermosos destinos turísticos del país. Todavía es un pueblo virgen en muchos sentidos, que guarda historias casi desconocidas. Una de ellas radica en el pequeño cementerio, abrazado por algunas elevaciones terrosas. Allí son miles los pobladores que rinden culto a un niño, fallecido en 1967, que se ha transformado en una suerte de Santo Popular de Villa Unión y la zona.

El fenómeno por ahora es regional, pero también era regional el gauchito Gil y ahora está en todo el país, al costado de los caminos. La madre de Miguel Angel, Argentina Nery Gaitán, acaba de fallecer. Miguel Ángel Gaitán es conocido como "El angelito milagroso"; ya que en el norte argentino se considera angelitos a aquellos niños que mueren antes de haber cumplidos los siete años. Allí estuve, junto a mi familia, visitando su tumba hace exactamente una década. Y la experiencia es realmente increíble.


Los hechos

En 1967, quince días antes de cumplir un año, Miguel Ángel Gaitán muere de meningitis y sus restos son enterrados en el cementerio local de Villa Unión en la provincia de La Rioja. Había nacido en Banda Florida, a orillas del río Bermejo el 9 de julio de 1966 y era el hijo número 12 de Argentina Nery Olguín y de Bernabé Gaitán (que tuvieron quince pero sólo nueve sobrevivieron). Miguelito murió el 24 de junio de 1967 cuando era transportado con urgencia por una ambulancia hasta Chilecito.

La leyenda comienza luego de una violenta tormenta en 1973, siete años después de su muerte. De acuerdo con los pobladores, la tempestad destruyó el túmulo de ladrillos y cemento que cubría el cajón del bebé, el cual fue descubierto por un trabajador del cementerio. Espiando su interior, encuentra los restos del niño virtualmente intactos, y se reconstruye la tumba para proteger el cajón de los elementos. Poco después las paredes se habían caído "misteriosamente" sin mediar tormentas ni vientos. Hubo una segunda reconstrucción pero los ladrillos volvieron a aparecer desparramados, y en consecuencia decidieron dejar el cajón en el exterior.

Pero entonces notaron que la tapa del ataúd había sido removida a la noche. "Colocamos piedras y objetos pesados sobre la tapa, pero cada mañana la encontrábamos removida" contó la madre de Miguel Ángel. "Finalmente decidimos que Miguel no quería ser cubierto, quería ser visto", expresò. Primero estaba simplemente destapado pero luego le arrancaron una falange que conservaba un pequeño anillo y además todo el mundo le tocaba la frente. Ahora está en una pequeña caja azul de madera, cerrada con un candado y con la tapa de vidrio. A través de él se ve su rostro reseco y marrón, perfectamente conservado, y su madre le cambiaba hasta hace poco habitualmente de ropa. Los creyentes ponen la mano sobre el vidrio a la altura de la cabeza. Cuando este hecho se divulgó comenzó a llegar gente de todos lados para verlo, primero individualmente y luego en tours programados; no sólo desde la ciudad de La Rioja, sino desde San Fernando del Valle de Catamarca y Córdoba.

Entonces construyeron un pequeño panteón para guardar los juguetes, carpetas de estudiantes, autitos, bicicletas, flores de plástico, ositos, placas de metal y cerámica con forma de corazón o con diseños de angelitos, cintas celestes y blancas, fotos, insignias. Son tantas las ofrendas que el panteón se fue ampliando con una habitación al lado y otra arriba.


Entre ofrendas y venganzas

Entre los agradecimientos que se leen frente al cuerpo de Miguel Angel, figuran los siguientes: "Gracias por hacerme campeón de Karate", "Porque se me declaró José", "Porque saqué 10 en el examen"; etc. Hay trofeos deportivos, escarpines, rosarios y cuadernos donde se escribe el pedido que se le hace al Angelito; y si él cumple debe publicarse un agradecimiento en uno de los diarios de la capital riojana.

Pero cuidado, los lugareños dicen que Miguel Angel también suele ser vengativo con aquellos que descreen de sus poderes milagrosos y con quienes no cumplen las promesas realizadas. El mozo de un restaurante de Villa Unión, nos contaba por ejemplo la siguiente historia: “Unos jóvenes habían asistido a la tumba de Miguel Angel, y a la salida se estaban burlando de lo que habían visto. Cuando quisieron poner el auto en marcha, el mismo no arrancaba. Tras varios intentos finalmente lograron que el motor encendiera; pero en el camino tuvieron un accidente y fallecieron. A Miguel Angel hay que tratarlo con respeto y cumplirle las promesas; se lo contrario se enoja mucho” –sentenció.

La madre de Miguel Ángel, Argentina Gaitán, atendió durante años diariamente la tumba. Si los "buscadores de milagros son afortunados", la madre abría el cofre y les permitirá tocarlo en la cabeza. Si eran aún más afortunados, ella vestía el cuerpo con las ropas de bebé que los peregrinos traían, como por ejemplo una pequeña camiseta de Boca Juniors”.


El angelito lloró

Dicen que a veces a la mañana se encuentran juguetes desparramados y se supone que Miguelito estuvo jugando durante la noche. Como si todo esto fuera poco, a comienzos de este año 2015 la joven Lorena Aguirre, de Villa Unión, aseguró haber visto caer lágrimas al niño Miguel Ángel. Lorena narró en la radio donde trabaja el hecho milagroso: “Ayer estábamos con unos amigos en el cementerio, esperamos afuera porque había mucha gente dentro, cuando ingresamos una chica nos dijo que Miguel Ángel estaba llorando y al acercarnos tenía las lágrimas”.

Lorena, aseguró ser muy devota del niño y pedirle siempre por lo que le rodea. “Siempre le pedí cosas y siempre me las concedió”, comentó. La joven describió que las lágrimas eran brillosas, los asistentes y quienes lo presenciaron quedaron conmocionados y de inmediato empezaron a rezar.


Falleció la madre


Por otra parte, recientemente falleció Argentina Olguín, madre del angelito milagroso, Miguel Angel Gaitán, en la ciudad de Villa Unión. Según pudo saberse, la señora murió como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio. El cuidado del panteón quedará de ahora en más en manos de su hija, Cristina.

Doña Argentina, como de costumbre, se levantó alrededor de las 7.30 a preparar el mate que pensaba compartir con su marido Bernabé Gaitán. Luego de despertarlo, sintió un fuerte dolor en el pecho, se desmayó y falleció. Argentina dejó de existir pocos días antes de conmemorarse lo que sería el aniversario cuadragésimo quinto del nacimiento de Miguel Angel. Según indicaron, Cristina Gaitán de Domínguez, hija de doña Argentina, será la encargada de continuar con esta noble tarea que ya lleva casi medio siglo.