Ramallo
El estado de los cultivos después de la sequía
Este verano se caracterizó por una extensa sequía que trajo consecuencias de diferente magnitud a los distintos cultivos y regiones. Cuando nos referimos a cultivos de verano en nuestra zona, lo hacemos a la soja en mayor magnitud y luego maíz. Aunque el sorgo viene ganando superficie año a año, y el girasol aparece en otras regiones.
Una de las características de esta sequía es que su ocurrencia fue en todas las zonas, incluso abarcó áreas agrícolas de países vecinos como Uruguay, Brasil y Paraguay.
No obstante esto, hay regiones que han sido mucho más afectadas, y dentro de las diferentes regiones, las precipitaciones han sido muy heterogéneas encontrando campos cercanos con realidades muy diferentes.
Otra realidad es que la recuperación de los diferentes lotes es muy variable, según varios factores, pero fundamentalmente se relaciona con la tecnología utilizada en la realización del cultivo. Hay productores que durante la sequía siguen monitoreando y cuidando a sus cultivos ante factores adversos como malezas, plagas y enfermedades. Otros ante la situación de sequía optan por eliminar los gastos y esperar a las lluvias para volver a cuidar a sus cultivos, y esto se repite en cada situación de estrés. Invariablemente, todos los años se recuperan mucho mejor aquellos cultivos que nunca dejaron de cuidarse y siempre estos productores obtienen mayores rendimientos.
Análisis por regiones
Si analizamos lo ocurrido en las diferentes regiones sin dudas la región más afectada se encuentra hacia el oeste de la provincia de Buenos Aires y este de La Pampa. Este análisis lo realizamos sobre grupos de productores que nunca dejaron de atender las necesidades de control de malezas, plagas y enfermedades de sus cultivos, incluso en los momentos de mayor estrés. Esta es una región en la que se realiza fundamentalmente soja y girasol, y algo de la superficie se destina a la siembra de maíz. Hacia el norte de esta región las pérdidas en el cultivo de maíz son totales, y de diferente magnitud en los cultivos de girasol y soja. Hacia el sur de esta región las condiciones de los cultivos mejoran. La creciente presencia de maíces tardíos, que llegaron a floración luego de las precipitaciones hace que las pérdidas de este cultivo no sean totales, no obstante esto la mayoría de los productores no lo realizan y es una práctica que hacen los productores de punta, combinando ambos cultivos las pérdidas superan al 40 % en este grupo de productores y son de mucho mayor magnitud. Las pérdidas en soja alcanzan al 30 % y en girasol superan al 20 %. El sur de córdoba y sudoeste de Santa Fe, con diferencia importantes entre campos, es la segunda zona más afectada. En maíz la situación es muy similar a lo que ocurre en la zona anterior, y en soja las pérdidas alcanzan al 25 %. En la zona centro y norte de la provincia de Buenos Aires ocurre algo muy parecido a lo que venimos viendo en maíz y las pérdidas en el cultivo de soja son cercanas al 20 %. En el Litoral, fundamentalmente Entre Ríos, hubo algunas lluvias de buena intensidad que no ocurrieron en otras regiones con lo cual, a diferencia de lo que ocurre en otros años de sequía las pérdidas son de menor magnitud, oscilando el 20 % en el cultivo de maíz y algo más del 10 % en el cultivo de soja. La zona menos afectadas fue el sur de la provincia de Buenos Aires, hacia el este de esta zona no hay pérdidas y hacia el oeste son del 25 % en girasol, y no hay pérdidas en soja por sembrarse mas tarde que en nuestra zona.
Análisis por cultivos
Sin dudas, si analizamos lo ocurrido en los diferentes cultivos y zonas, es el girasol el cultivo que mejor tolera condiciones de sequía. Si bien este cultivo es el que se ubica en las zonas más afectadas y dentro de esta zona le tocan los peores lotes, es el cultivo que en términos relativos tuvo menores pérdidas de rendimientos.
En segundo lugar se ubica el cultivo de soja, con un amplio abanico de situaciones según fechas de siembras y grupos de madurez. Y el cultivo más afectado es el maíz con pérdidas de gran importancia hasta el 100 % en fechas tempranas y menores a medida que se entra en fechas tardías. En el caso de maíces de segunda no se puede hablar de pérdidas.
En el caso de maíces pisingallos o pop corn, tienen menos mejoramiento genético en resistencia a sequía, con lo cual, en la misma distribución de áreas se encuentran mas afectados.
Si interpolamos todos los valores vistos, y volviendo a considerar que se toman productores que mantuvieron los lotes controlados durante la sequía, en toda la región agrícola surge una pérdida en la producción cercana al 25 %. Si consideramos a todos los grupos de productores, indudablemente las pérdidas aumentarán.
Si continúan las lluvias con frecuencias e intensidades normales, es probable que se cumplan estos coeficientes de pérdidas, si llega a ocurrir cualquier otra situación de estrés las pérdidas seguirán aumentando porque la estructura de los cultivos es, en este momento, muy vulnerable, y los mecanismos de compensación de las plantas no están en condiciones de amortiguar otra situación extrema.
Estado de nuestra zona
Ocurre en nuestra zona algo similar al resto de la región agrícola, aunque no estamos entre las zonas más afectadas. En el caso del cultivo de maíz, hay varias situaciones, los maíces sembrados en fechas muy tempranas tienen pérdidas cercanas al 40 %, aunque estos lotes son muy escasos porque no hubo casi humedad para sembrar en esos momentos. Los maíces sembrados a partir de fines de setiembre y octubre tienen mucho mayores pérdidas llegando a ser totales en algunos casos. Aquellos lotes que fueron sembrados en forma tardía o de segunda se encuentran en buen estado.
Respecto del cultivo de soja si bien hay muchas variaciones las pérdidas oscilan entre el 15 y 20 % en promedio. Hay zonas más afectadas, entre Villa General Savio y el río Paraná, y al sur de El Paraíso hacia Gobernador Castro, y menos afectadas a medida que nos acercamos desde El Paraíso a Pérez Millán.
Una última consideración que se debería tener en cuenta es que en este momento hay una fuerte y variable presencia de Trips, Chinches, Isocas y enfermedades (Septoria sp.) que si no se controlan cuando llegan a sus umbrales impactarán sobre los rendimientos.-






