Diario El Norte

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Carteles que desorientan en el tercer acceso a San Nicolás

17 Mayo 2018 (05:49)

Si usted no es de aquí, si no conoce la ciudad ni la autopista y por alguna razón intenta salir de ella desde colectora, hay un cartel que lejos de orientarlo lo confundirá. Y al avanzar en el sentido indicado tampoco encontrará nuevas señalizaciones que le permitan “recalcular”. La obra tuvo un presupuesto de 50 millones y estaba prevista la iluminación que todavía no se hizo.

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Carteles que desorientan en el tercer acceso a San Nicolás
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El pasado 21 de abril, quedaron  inaugurados los nuevos distribuidores que unen la autopista Rosario Buenos Aires con la avenida Dámaso Valdés, pavimentada en 2015 con vistas a cumplir con el viejo anhelo de la ciudad: contar con el  tercer acceso que conecte la autopista con la zona norte de la ciudad. 

Estuvo presente Javier Iguacel, director de Vialidad Nacional, que junto al intendente Manuel Passaglia dejaron habilitados los empalmes de la Ruta 9 con la avenida Dámaso Valdés. 

La utilización de la avenida Dámaso Valdés como tercer acceso a la ciudad desde la Ruta Nacional 9 constituía un viejo anhelo. Y no sólo eso; también un concreto plan estratégico para San Nicolás. Ya desde 1998 las sucesivas gestiones al frente del municipio vinieron persiguiendo tal objetivo, algunas con más ahínco que otras. Y fue recién en 2015 cuando se completó la pavimentación de la avenida que atraviesa la zona norte, desde la autopista hasta Avenida Illia. Ésa era la parte que correspondía al municipio, que por una cuestión de jurisdicción no podía llegar más que hasta el puente del kilómetro 233 de la Autopista Buenos Aires – Rosario. A partir de entonces comenzaron las gestiones ante el organismo que sí tiene jurisdicción sobre lo que faltaba: Vialidad Nacional. Finalmente en 2017 hubo acuerdo y el organismo nacional anunció la ejecución de la obra de empalmes entre el puente de Dámaso Valdés (ya existente) y la autopista, en ambos sentidos.

Aquellos trabajos habían comenzado hacia mediados de junio del año pasado y en un primer momento las autoridades nacionales se habían entusiasmado con el buen curso que podría tener la obra y con el anuncio –formulado y luego ratificado- que después no se cumpliría. La obra no estuvo terminada el 23 de diciembre pasado, sino el 21 de abril del 2018.

Aquel día el director de Vialidad Nacional observó: “Es increíble que los nicoleños hayan tenido que esperar 30 años para tener las ramas de acceso desde este puente hacia la ciudad. Cuando por primera vez vine a San Nicolás hace más de un año, el Intendente y su equipo me plantearon este problema; y hoy estamos concretando esta solución”.    

Después, Iguacel recordó (en tono jocoso) sobre la promesa que hiciera Lionel Messi de venir a San Nicolás caminando desde Rosario en caso de ganar la selección argentina el mundial de Rusia. Y completó: “Esperemos que nuestro ídolo pueda concretar aquella promesa. Si se da, Messi va a ingresar por acá”.


Un cartel que genera dudas 

Pero desde ese día hay un cartel que genera más confusión que guía. Incluso es el cartel que se ha utilizado para ilustrar en muchos sitios la noticia de la inauguración.

Cuando se asciende al puente viniendo desde la estación de servicio o desde la colectora nos encontramos con un cartel que señala San Nicolas, Rosario y Buenos Aires  “derecho”. Sin embargo apenas unos metros más adelante está la acometida a 45 grados que se debe tomar para acceder al carril Rosario-Buenos Aires, (es decir para ir hacia  Buenos Aires) y luego de cruzar el puente está la acometida que se debe tomar a la izquierda (invadiendo el carril contrario) para acceder al Carril Buenos Aires-Rosario (es decir para ir a Rosario), en este caso sin señalización. Si uno se guiara por el cartel debería seguir derecho para ir a las tres ciudades indicadas y si así lo hiciera llegaría a San Nicolás pero se habrá pasado del acceso a las rutas para dirigirse a las otras dos. 

Es muy importante haber logrado el acceso, pero para una obra cuyo costo rondó lo 50 millones de pesos hay dos cosas que han quedado pendientes, según lo anunciado por Iguacel el 11 de junio del año pasado: La buena señalización y la iluminación de todo el sistema.