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Culturales

Relatos de un Viajero: El increíble Mercado del Tren

17 Junio 2018 (19:03)

En las afueras de Bangkok, la capital de Tailandia, hay un Mercado montado a ambos lados de la vía por donde diariamente pasa el tren. Se trata de una rareza convertida en atracción turística mundial. Allí estuve hace poco tiempo, como siempre en familia.

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Relatos de un Viajero: El increíble Mercado del Tren
Foto 1/1    El Mercado del Tren está ubicado en las afueras de Bangkok.

Por Pablo González

pablogonzalez@diarioelnorte.com.ar

 

A 70 kilómetros al sur de Bangkok, la capital de Tailandia, se encuentra uno de los lugares más fascinantes y extraños del planeta. Me refiero al mercado Maeklong, también conocido como el Mercado del Tren de Bangkok, un espectáculo único en sí mismo.

Allí estuve hace algunos meses, y lo hice en familia, como siempre. Les puedo asegurar que es algo muy extraño y fascinante a la vez. Llegamos unos minutos antes de que pase el tren, para poder ver el espectáculo. ¿Cuál es ese espectáculo? Que los puestos de venta ambulante están ubicados pegados a la vía, y cuando pasa el tren se deben demontar rápidamente para no ser chocoados por la locomotora.

Es por ello que los soportes de los puestos están montados sobre pequeños rieles transversales a las vías. Y esto permite que en segundos los toldos se retiren un par de metros, permitiendo el paso del tren. Les aseguro que cuando la locomotora se acerca, a uno le da miedo. ¿Realmente podrán retirar todo antes de que pase el tren? Y sí: efectivamente lo hacen. El tren pasa a unos treinta centímetros de los puestos, y también de nuestros cuerpos. Creer o reventar.

 

Experiencia

 

Desde un primer momento entendimos que nada a lo anteriormente visto se asemejaba al mercado del tren de Bangkok. Nos llamó poderosamente la atención que el único hueco libre entre ambas paredes, es la estrecha vía del tren. Y allí se mezclan los turistas y locales en un ir y venir de decenas de personas. Con esta imagen comenzamos nuestro paseo entre vías, verduras y olores.

A pesar de un intenso olor, los productos están en perfecto estado, siendo muy higiénico a la vista. Frutas, verduras, carne, pescado, invitan a disfrutar de una vista colorida entre las vías del Maeklong. El pescado está colocado de manera simétrica, la carne bien colgada y los vegetales de manera ordenada en sus diferentes cestas de mimbre.

 

A correrse…

Antes de la llegada del tren, aparecen en escena unos policías con silbatos y banderas para anunciar el insólito acontecimiento. De manera cotidiana y como si fuera lo más normal del mundo, los vendedores hacen su negocio hasta escuchar el sonido del tren. En este momento se apresuran a retirar los toldos y despejar la vía para su correcta utilización.

Luego de pasar el tren, todo vuelve a la normalidad. Los toldos cuyo soporte es el bamboo (algunos también son de hierro) vuelven a ser colocados en las vías mientras todavía es visible el tren. La falta de espacio, el ingenio tailandés y la necesidad de vender para subsistir son tres ingredientes esenciales para que esta anecdótica situación se repita de manera diaria y de forma cotidiana.

El tren cuenta con frecuencia diaria de 14 traslados entre ida y vuelta en ambas estaciones. Si alguna vez andan por Bangkok, no olviden de visitarlo porque se llevarán esas imágenes hasta el final de sus días.