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Condenaron a prisión condicional a un policía por dispararle a una joven

10 Julio 2018 (05:50)

La Sra. Juez del Tribunal en lo Criminal Nro. 1, Dra. María Belén Ocáriz, resolvió condenar a Marcos S., como autor penalmente responsable del delito de lesiones graves agravadas, a la pena de un año y seis meses de prisión de cumplimiento condicional. En un conflicto barrial sacó su arma reglamentaria y efectuó varios disparos lesionando accidentalmente a una joven.

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Condenaron a prisión condicional  a un policía por dispararle a una joven
Foto 1/1    En su momento Geraldine y su madre brindaron su testimonio a EL NORTE. Foto archivo.

La Sra. Juez del Tribunal en lo Criminal Nro. 1, Dra. María Belén Ocáriz, resolvió condenar a Marcos S., como autor penalmente responsable del delito de lesiones graves agravadas, en los términos de los artículos 90 y 41 bis del Código Penal, a la pena de un año y seis meses de prisión de cumplimiento condicional, la que así se impone por resultar primera condena.

El 8 de diciembre de 2016 aproximadamente a las 21,00 un grupo de personas se constituyó frente al portón de ingreso a la vivienda de Rubén sito en la intersección de las calles Núñez y Chiclana de San Nicolás, donde efectuaron algunos disturbios rompiendo los vidrios del mencionado portón. En tales circunstancias y desde el interior de la casa, el hermano del morador, Marcos S., empleado policial en ese momento de franco de servicio, utilizando su arma reglamentaria marca Bersa Thunder 9 Pro calibre 9mm efectuó dos disparos en dirección a las personas que estaban frente a la residencia, los que impactaron en Geraldine, quien sufrió lesiones de carácter graves.

 

Testimonios

Efectivos policiales que actuaron en el hecho detallaron que cuando llegaron al lugar había varias personas ofuscadas que les comentaron que un policía había efectuado disparos hiriendo a la mujer que estaban trasladando al hospital. Estaba la madre y el hermano de la joven herida que les pedían que sacaran al policía de la casa. Todos gritaban diciendo que el policía había disparado. En ese momento salió un hombre de la casa y se acercó a su compañero quien le pidió el arma al policía, lo esposó y le pidió que los acompañara al móvil para trasladarlo a la dependencia policial. El policía estaba de civil.

Roberto, cuñado de la víctima, dijo que en la esquina de Chiclana y Luisa de Núñez vive su suegra Nélida, junto con sus hijos Geraldine y Braian. El sujeto contó que hace un mes y medio atrás los domicilios de su familia fueron allanados por la policía por disposición de la justicia, creyendo que estaban relacionados con delitos por sustracciones de motocicletas. Roberto contó que había varias discusiones y conflictos con su vecino Rubén por problemas derivados de cuestiones personales entre ellos. Estos problemas eran exclusivamente discusiones que mantenían en la puerta de la casa del policía. Contó que ese día estaba en su vivienda acostado mirando televisión cuando llegó su cuñado Braian y le dijo que Rubén en la calle le comentó que ya faltaba poco para que lo sacaran del barrio. Tal circunstancia motivó que tomara una pala y se cruzara a la casa de Rubén, que queda justo frente a la de su suegra. Con la pala en la mano llegó hasta la puerta de la vivienda del nombrado, gritándole que salga a la calle a arreglar los problemas. Con la pala golpeó la puerta de entrada (que en realidad se trata de un portón de color blanco) cayéndose uno de los vidrios. Desde el interior de la casa nadie respondió los reclamos pero enseguida se sintieron disparos de arma de fuego hacia la calle. Los disparos salieron desde adentro mismo de la casa por el portón, hacia la esquina contraria donde vive su familia. Precisamente, contó el testigo, en la puerta de la casa de su suegra estaba su mujer Jenifer con su hermana Geraldine. Luego de los disparos, por el mismo portón salió el hermano de Rubén, llamado Marcos, al que ya conocía de vista. En ese momento lo vio con un arma en la mano con la que los seguía apuntando sin efectuar nuevos disparos. Inmediatamente después su cuñada Geraldine empezó a gritar que estaba herida disponiéndose toda su familia a auxiliarla. Fue llevada de urgencia al hospital en un auto particular marca Renault Megane de un vecino. Cuando llegó la policía le comentaron lo sucedido indicándole que dentro de la casa había una persona que les disparó y se lo llevaron detenido.

 

Víctima

La madre de la víctima contó que ese día estaba con sus hijos preparando la cena. Que recuerda que estaban por armar el arbolito de Navidad. En un momento dado su hija Jennifer lo llamó a Braian para que fuera a hacerle un mandado. Después comienzan a escuchar ruidos y gritos que provenían de la calle. Salen con Geraldine hacia la puerta de ingreso y observan que abren la puerta del negocio de la familia de enfrente y que salió una persona empuñando un arma de fuego y comenzó a efectuar disparos en dirección a su casa. Escuchó cuatro o cinco disparos. Inmediatamente Geraldine dijo "me pegó me pegó". En ese momento venía corriendo por calle Chiclana su hijo Braian de hacer el mandado. La ayudó a poner a su hija en un sillón mientras gritaba que llamaran a la ambulancia y a la policía. Al ver que el hombre que había disparado seguía apuntando, la madre muy nerviosa se cruzó y le preguntó qué había hecho, por qué le había pegado un tiro a su hija. El hombre le dijo "soy policía, soy policía" y le puso el arma en el pecho. De los nervios le dijo que le tirara a ella también y le refirió si no se había dado cuenta que por defender a un narcotraficante le había pegado un tiro a su hija e iba a perder el trabajo y ante ello el hombre bajó el arma.

Geraldine contó que al escuchar ruidos salió a la puerta, hizo unos pasos y sintió que un disparo le impactaba en su cuerpo. La niña sintió como un golpe fuerte en el estómago y se metió para adentro. No recuerda qué ocurrió luego y no recuerda cómo llegó al hospital.