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El drama de perder el empleo y las esperanzas de conseguir otro

08 Agosto 2018 (05:45)

En el marco de la celebración de San Cayetano, los movimientos populares hicieron visible ayer la demanda de pan y trabajo. EL NORTE dialogó con vecinos de distintas zonas de la ciudad donde el desempleo pega con fuerza. “Es muy triste no saber qué le vas a dar de comer a tu familia cuando no tenés una fuente de ingresos”, cuenta Daniel.

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El drama de perder el empleo y  las esperanzas de conseguir otro
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Como sucede desde hace tres años, los movimientos sociales volvieron a pedir por pan y trabajo el día de la celebración de San cayetano. Autoconvocados en la plaza 14 de Abril, vecinos de diferentes zonas de la ciudad hicieron visible una demanda que también tuvo expresión en las ciudades más importantes del país. El Movimiento Evita, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y Barrios de Pie encabezaron una manifestación que expresó el drama que viven las familias de barrios donde el desempleo alcanza el mismo nivel de empleo.

Manuel quedó sin trabajo tras ser despedido hace 30 días de una empresa metalúrgica. “Es un momento muy difícil. La vida te cambia por completo cuando te encontrás sin recursos para que tu familia pueda alimentarse, vestirse, etc. Y lo más triste es ver que no hay lugar paa el que queda desempleado”, dijo el vecino de barrio San Jorge.

Daniel, de barrio La Loma, está desocupado desde hace cinco meses. Tras ser despedido de la empresa Prochem, consiguió empleo de mozo. Pero al poco tiempo se quedó sin trabajo nuevamente. “Tengo cuatro hijos. Es muy triste llegar a casa y decirles que no he conseguido trabajo. Estamos viviendo en una casa prestada. Vivimos en estado de desesperanza. Lloramos todo el tiempo porque no hay nada más angustiante que no tener para comprar comida”, señaló Daniel, de 37 años.

Gerardo, de barrio Santa Rosa, no pudo evitar que se le humedecieran los ojos de tristeza al expresar cómo es vivir sin trabajo. “Es un dolor en el alma. Me ayudan mis amigos y mis hermanos, con lo poco que pueden. Pero eso no evita que nos sintamos personas de segunda”, dijo. Y agregó: “No hay nada más doloroso que enviar a mis hijos a comer a la casa de un familiar porque no me alcanza la plata para poner un plato de comida en la mesa”.

 

Desesperanza

El factor común en los testimonios recabados por este medio es la desesperanza a que el escenario pueda cambiar en el corto plazo. “El día a día es muy difícil porque nadie te da trabajo. Antes había rebusques para el que conoce un oficio, pero hoy ni siquiera está esa posibilidad”, señaló Ricardo, de barrio Mitre.

En la mayoría de los casos, los desocupados tienen conocimientos en diferentes oficios. Algunos han trabajado de albañil, otros en gastronomía, soldadura, gomería, etc. Y relatan que “el desempleo crece a diario”, en los distintos barrios. “Sólo el que está buscando trabajo sabe la cantidad de personas que caminan todos los días para tratar de conseguir al menos una changa”, afirma Andrés, de barrio Moreno.

 

En las mujeres

Según expresó la dirigente de la CCC Laura Arnaiz, “en el caso de las mujeres el desempleo llega al 90 por ciento en algunos barrios”, un dato que fue apoyado por Arasceli Espinoza, trabajadora del merendero de barrio San Martín. “El desempleo genera más pobreza. Eso es lo que palpamos todos los días”, cuenta Arasceli. “Cada vez tenemos más chicos en el merendero, producto de que en sus casas no tienen qué comer. Incluso ahora también están yendo adultos a pedir comida”, agregó la vecina.

“Si bien hoy es un día especial para quienes vienen a San Cayetano por una cuestión de Fe, nosotros creemos que es necesario visibilizar la demanda porque la situación es insostenible para muchas familias. Y en responsable de promover políticas que generen empleo es el Gobierno nacional, provincial y municipal. Hacia ellos va dirigida nuestra demanda”, apuntó Arnaiz.