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San Nicolás de los Arroyos
martes, 18 enero, 2022

Edición N° 3931

ÓMICRON LA NUEVA VARIANTE JEDIONDA

CRÓNICAS DE LA TIERRA MEDIA

Con nombre de villano de película, Omicron despierta las alertas en el mundo, pero menos acá que, por más que se aparezca con todo, no hay un mango para cuarentenas ni andar encerrándose. Ni el presupuesto se puede organizar, menos para bancar otra pandemia. Por lo menos vacunas parece que hay, así que es eso, o la nada misma. Que siga la joda nomás.

Germán Rodríguez
diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar



Con nombres que remiten a supervillanos de la guerra de las galaxias o Marvel, la nueva variante del covid, Omicron, empieza a hacer ruido en la Argentina, más especialmente en los noticieros, porque a la población ciertamente ya le importa un carajo este asunto. Los argentinos somos muy de las modas y como eso del covid ya pasó un  poco con el tema de la vacunación, no da para andar averiguando mucho. Donde pica el debate es que no todos se quieren vacunar  y ahí aparece lo del pasaporte sanitario, como un mensaje directo de: o te vacunas o te quedas encerrado, porque guita para bancar otra cuarentena no hay y como ya vio todo el mundo el presupuesto no se puede aprobar, el FMI tiene las bolas llenas de nosotros, así que es vacuna o muerte, sin lugar para los tibios como gritaría Berni haciéndole temblar las patas a los reclutas.



Ya ni tanto chavito

Dicen que Europa esta complicada y se cierra, pero tampoco parece tanto cuando uno ve los partidos de la Champions con tribunas llenas de gente sudorosa abrazándose, por lo que se pasa también a sospechar de todo lo que nos dicen, de dudar a los Descartes y asustarse pero no tanto. Dicen que la variante omicron se contagia igual por más vacunas que se tengan, pero como ya se explicó desde un principio las vacunas lo que hacen es menguar los efectos de esa gripe de mierda y no anulan el covid. Pero es volver todo el tiempo a explicar las cosas y bancarse las olas de miedo. Somos fáciles de asustar si recordamos el año pasado, que hoy se antoja a una fantasía digna de una novela de Gabriel García Márquez con eso de macondo y los cien años de soledad y el realismo mágico que juega con el absurdo y esas cosas de latinoamericanos que queremos negar pero nos dan en la nuca.

Antes si se sospechaba que tenías covid casi que te exiliaban y prendían fuego, hoy como que bue, pobre, trata de no tocar nada.

Ni calce

La gran pregunta es ¿Le dará bola la argentinidad a omicron si demuestra ser una peste contagiosa y de fácil divulgación? ¿Es posible que la ciudadanía vuelva a encerrarse temerosa de esta variante? Y todo da como que no, que ya con la temporada turística arrancando y con las capacidades hoteleras nacionales completas y reservadas debido a que para ir al exterior hay que ser millonario, no pareciera que ninguna localidad vaya a aceptar medidas restrictivas sin que estalle una guerra civil, en la que la mayoría de las tropas estarían del mismo lado.

La comunidad científica que en el 2020 fue los más top de lo top, hoy en día está señalada y si a alguna doctor se le ocurre advertir sobre los peligros de lo que se avecina, corre el riesgo de ser linchado bajo la amenazas de “callate o te la pongo”.



No es que seamos tan inconscientes, aunque nos destaquemos por ello, el tema repito es que no hay un mango, se terminaron las reservas, los dólares se quedan afuera o en el colchón y pagar sueldos para no trabajar es una utopía que debía durar un par de meses y se fue a la mierda. El famoso nos cuidamos entre todos se desvaneció cuando a la inflación le importó un carajo la consigna, mientras que el desempleo y la pobreza crecieron al ritmo del covid.

La verdad es que omicron, venite nomas, sos bienvenido, nadie te va a frenar ni hinchar las pelotas. Más que vacunarnos no podemos hacer, así que manejate loco y trata de no hacer daño.

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