PASIÓN SIN LÍMITES: HÉCTOR STORTI MANEJÓ SU AUTO HASTA SALTA PARA DIRIGIR A DEFENSORES

El entrenador del granate recorrió 2600 kilómetros para poder estar al frente de su equipo en el encuentro ante Central Norte, por la séptima fecha del Federal A. A poco de cumplir 70 años, le recomendaron no viajar en colectivo con el plantel para cuidarse del Covid. Cuando Defensores juega de visitante (donde sea), el DT viaja por su cuenta.   

Storti sigue sumando capítulos a su rica historia con Defensores. GENTILEZA META RAMALLO.

No alcanzan las palabras para definir lo que representa Héctor Storti para el fútbol de Defensores. Su notable conocimiento futbolístico llevó al granate a pelear varios ascensos mano a mano contra los poderosos del Torneo Federal A, partiendo siempre desde el corazón de una entidad humilde, con recursos alejados de los que suelen manejar la mayoría de los clubes de la categoría. Y mucho ha tenido y tiene que ver “Manguera” para que esa lucha no sea tan desigual. Su compromiso y su pasión por el fútbol y por Defensores quedó reflejada una vez más días atrás cuando el entrenador, a un mes de cumplir 70 años, manejó 2600 kilómetros para dirigir a Defensores en el partido de la séptima fecha, que se disputó en el estadio “Padre Martearena” de Salta. Lo acompañó su esposa Keny.

“Cuando arrancó este año, hablé con los directivos del club y les dije que si no podía viajar no iba a dirigir, ya que no puedo dirigir un equipo de fútbol que va a jugar 15 partidos de visitante y no ir; eso no está en mi forma de pensar”, expresó el DT en radio Meta de Ramallo.

El técnico granate recibió la primera dosis de la vacuna contra el covid, pero subirse al micro y viajar tantas horas con el resto de la delegación implica un riesgo que no quiere asumir. “Consulté con el Dr. Juan Manuel Despósito, quien me recomendó que viaje en auto, ya que viajar en el colectivo con 30 personas implicaba un riesgo muy alto. Así que, cuando llegó el partido de San Francisco, fui hasta allá en mi auto; y a Sunchales hice lo mismo”.

Pero esos primeros destinos no superaron los 400 kilómetros. “Este último viaje fue un poco más largo. El partido se jugó el lunes en Salta. Al ser mi primera experiencia en esta cuestión, salí de Ramallo el viernes a la tarde con la idea de hacer unos cuantos kilómetros, llegar el sábado, organizar unas cosas en el hotel en el que íbamos a estar, ver cómo era la sala de video en la cual íbamos a mirar un compacto del rival, las canchas de entrenamiento… Así que, salí el viernes a las 15:00, viajé hasta Jesús María en la provincia de Córdoba, me alojé en un hotel, y al otro día salí para Salta y llegué alrededor de la 18”.

El lunes a la tardecita, después de perder 1-0 con Central Norte en el minuto 45, había que recuperar ánimo y energía para la vuelta. “No tenía muy claro qué hacer, no me quería quedar en Salta porque tenía 1300 km para recorrer y el miércoles quería estar en el entrenamiento con los chicos para hablar con ellos ya que habíamos perdido. Entonces, ese día viaje hasta Rosario de la Frontera, que se encuentra a 180 km. de Salta, pasé la noche en un hotel, y el martes 8:30 salí para Ramallo; llegue a las 22:00. Cuando salí de Rosario de la Frontera dije ´vamos a ver hasta dónde llego´, ya que no sabía si me la iba a bancar hasta Ramallo. A las 17 estaba en Córdoba. Para ese entonces venía bien así que continué y a las 22 ya estaba en casa”, contó. Enorme.

Fuente: FM Meta