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San Nicolás de los Arroyos
sábado, 22 enero, 2022

Edición N° 3936

PIDIERON LA DIMISIÓN DE BORIS JOHNSON TRAS EL “PARTYGATE”

El premier pidió disculpas por asistir a una fiesta en plena pandemia y varios de sus diputados le pidieron la renuncia.



El primer ministro británico, Boris Johnson, sigue este jueves en la cuerda floja después de que ayer varios colegas conservadores y la oposición pidieran su dimisión cuando admitió que el 20 de mayo de 2020, en pleno confinamiento, asistió a una fiesta en el jardín de su residencia oficial en Downing Street, aunque pensó -dijo- que era “un evento de trabajo”.

Se espera que Johnson pueda referirse de nuevo al asunto durante una visita esta mañana a un centro de vacunación en el condado inglés de Lancashire y es probable que varios de sus ministros, la mayoría de los cuales hasta ahora le ha defendido -a diferencia de muchos diputados-, sigan posicionándose.

El líder “tory” se disculpó el miércoles ante el Parlamento por haber asistido a ese festejo organizado por su secretario personal, Martin Reynolds -quien en un correo electrónico instó a un centenar de colegas a “traer su propia bebida” aprovechando “el buen tiempo”-, mientras el Reino Unido afrontaba estrictas restricciones sociales.



Johnson se justificó “creí que era una reunión laboral” para “agradecer a los empleados por su trabajo durante la pandemia. No obstante, no convenció a la oposición, liderada por los laboristas, ni a buena parte de sus propios diputados, de los cuales el jefe del Partido Conservador en Escocia, Douglas Ross, pidió abiertamente su dimisión.

“Si el premier estuvo allí, como ha aceptado hoy no puede continuar en su puesto. Su posición es insostenible”, dijo Ross.

“Si vemos la respuesta que su intervención ha tenido en las redes, podemos decir que Boris Johnson es un muerto andante”, declaró a la radio de la BBC Sir Roger Gale, la voz del Partido Conservador



“Por desgracia, lo que ha dicho el primer ministro nos deja en una situación imposible: ha engañado al Parlamento”. “Su postura no se puede justificar ni defender”, declaró por su parte el también diputado conservador Philip Davies. “Es inaceptable que alguien en el Gobierno flote por encima de las leyes que ha impuesto a todos los demás”.

La mayor parte de los ministros ofrecieron por su parte apoyo a Johnson, al menos hasta que la funcionaria Sue Gray concluya, posiblemente la próxima semana, su investigación interna sobre las celebraciones y eventos que tuvieron lugar en Downing Street durante los confinamientos que pudieron infringir las normas.

Sin embargo, el ministro de Economía, Rishi Sunak, presunto aspirante a sustituir al primer ministro, calculó más su respuesta: tras mantener el silencio todo el día, a última hora dijo en Twitter que su jefe “hizo lo correcto al disculparse” y señaló que secunda “su petición de paciencia hasta que Gray termine” su pesquisa.



La otra supuesta candidata, la ministra de Exteriores, Liz Truss -que hoy recibe al vicepresidente de la Comisión Europea para Relaciones Interinstitucionales, Maros Sefcovic, para retomar la negociación del Brexit-, declaró por la noche que estaba “cien por cien” con el líder “tory” en su proyecto para el país.

Todos los ojos están puestos ahora en la investigación de la alta funcionaria, aunque los analistas advierten de que seguramente se limitará a establecer los hechos sin atribuir directamente responsabilidades.

Dependiendo de lo que diga, podrían haber dimisiones en el Gobierno o que los diputados del grupo parlamentario conservador instigaran una moción de confianza interna para sustituir al líder, para lo que se necesitan al menos 54 peticiones (de 360 parlamentarios “tories” en la Cámara de los Comunes).



Es más improbable que Johnson, que durante su carrera ha superado más crisis que ningún otro político británico, dimita “motu propio”.

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