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San Nicolás de los Arroyos
sábado, 22 enero, 2022

Edición N° 3936

PROYECCIONES DEL INA ALERTAN SOBRE EL FUTURO DEL RÍO PARANÁ



El Instituto Nacional del Agua (INA), organismo que regula y monitorea la situación en todo el territorio nacional, dio cuenta en las últimas horas de un informe acerca de las mediciones del río Paraná. Este escenario natural viene sufriendo un panorama negativo, afectando con su bajante histórica a la flora, fauna y los distintos eslabones productivos que en torno a él se desarrollan. Las proyecciones informan que se sostendrán las condiciones adversas durante los próximos meses.

La dinámica del Paraná tiene, además de la natural dependencia de las lluvias, un importante impacto de lo que sucede aguas arriba.

Carolina Mitriani
diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar

El río Paraná, que asoma en las costas nicoleñas, se encuentra en este momento enmarcado en una alerta por bajante. La emisión está dada por el Instituto Nacional del Agua, que advierte que en esta la circunstancia “prevalecerá próximamente una condición general de disminución de los caudales entrantes al tramo argentino” de este canal.



Los informes elaborados dan cuenta de que los niveles fluviales continuarán en la franja de aguas bajas, llevando a una tendencia climática desfavorable hasta al menos el 28 de febrero del 2022. El panorama oscuro está presente desde los inicios del año 2019, cuando ya se preveía una bajante histórica desde el año 1944. Los datos surgidos de una comparación semanal, con elaboración en base a datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y del Servicio de Hidrografía Naval (SHN) en el marco del convenio INA−INTA, dan cuenta de un leve repunte reciente en los niveles de altura del río Paraná en inmediaciones de San Nicolás. Principalmente, el caudal aumentó el 15 de diciembre, llegando a un crecimiento de 0,55 m  y sosteniendo su nivel ayer, cuando marcó 0,78 m en las mediciones de Prefectura Naval Argentina. Desde este lunes las mediciones se marcan en un promedio de crecida de 0,35 m en las costas locales.

Tres escenarios

El informe que da cuenta de los posibles escenarios hidrológicos en la Cuenca Del Plata para el período diciembre 2021 y enero-febrero 2022 plantea: “La bajante del río Paraná, de características extraordinarias por su persistencia, seguirá siendo motivo de especial monitoreo”. Y agrega que la perspectiva al cierre del próximo mes de febrero “no permite esperar un rápido retorno a la normalidad, con probabilidad de extenderse por el resto de ese verano”. Este análisis cubre la evolución esperada de la situación hidrológica hasta el 28 de febrero de 2022, teniendo consideración de que pasada esa fecha y con los habituales cambios climáticos de transición de estación, la situación puede mejorar.



Las tendencias de precipitación para este mes y los primeros dos del entrante año, como resultado de diversos modelos de pronósticos del ENSO, muestran condiciones “Niña”. Este fenómeno climático genera variaciones en la presión atmosférica, los vientos y las precipitaciones. En nuestra zona afecta reduciendo la humedad del aire y, en consecuencia, la frecuencia y densidad de lluvias.

Trimestre

Por lo pronto, en líneas generales se conoce que el litoral argentino espera un trimestre con condiciones levemente deficitarias de precipitación. Dentro del área de incumbencia para el crecimiento del río Paraná también están las regiones de la cuenca del Paraná y Paraguay, donde se espera un trimestre con condiciones normales. Para la cuenca del río Uruguay, el Ministerio de Obras Públicas, junto a la Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica, la Subsecretaría de Obras Hidráulicas y el Instituto Nacional del Agua, concluyen en que se prevé un trimestre con condiciones deficitarias.



La dinámica del Paraná tiene, además de la natural dependencia de las lluvias, un importante impacto de lo que sucede aguas arriba. Brasil -que obtiene el 60% del expendio de su energía a partir de los métodos de hidráulica- concentra una gran porción del material hídrico del río Paraná; son aproximadamente una veintena de represas las que fragmentan el cauce del agua. La Central Hidroeléctrica de Itaipú (de gestión binacional, entre Brasil y Paraguay) ha tomado consideración de esta bajante histórica a mediados de este año, propiciando que se lleve adelante el operativo “Ventana de Agua”; este fue diseñado para generar aperturas de las compuertas e ir abasteciendo de milímetros a las zonas bajas del Paraná. A medida que sucedan precipitaciones en el sur del vecino país Brasil y, en caso de que actúen de manera solidaria desde su estructura de represas, la situación prevista para San Nicolás puede mejorar en algunos centímetros.

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