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San Nicolás de los Arroyos
domingo, 14 julio, 2024

Edición N° 4836

“Queremos verlos en prisión ya”, el pedido de las madres de víctimas de abusos en Jardín Belén

TRAS LA RESOLUCIÓN DE CASACIÓN

Luego de la confirmación de las condenas a 15 años de prisión para el sacerdote Tulio Mattiussi y el portero del Jardín Belén, Anselmo Ojeda, por abuso sexual a menores, familias de las víctimas reclaman que se revoque el beneficio de prisión domiciliaria otorgado a los condenados. Además, aseguraron que durante estos seis años de búsqueda de justicia el proceso fue “muy largo y cansador pero vamos viendo que se puede hacer justicia”.

Los familiares de las víctimas piden prisión preventiva para Mattiussi y Ojeda.

De la Redacción de El Norte
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Este miércoles, Casación confirmó las condenas al sacerdote Tulio Mattiussi y al portero del Jardín Belén, Anselmo Ojeda, por abusos sexuales a menores de entre 3 y 5 años.

Los hechos denunciados ocurrieron en la localidad de San Pedro, durante 2017. Tanto el cura -de 49 años- como el auxiliar de educación -de 61- habían sido sentenciados a 15 años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 de San Nicolás.

Tras la confirmación de la condena por parte de la Sala I del Tribunal de Casación Penal de la Provincia, Ana, madre de una de las víctimas, afirmó estar “muy movilizada” y “contenta dentro de toda la situación por este fallo”. “Estábamos esperando un fallo así. Siempre en este tema tan sensible hay una mezcla de sensaciones y emociones que es muy rara”, contó en diálogo con periodistas del programa «Vamos viendo» (Radio U).



“No es completa la felicidad, porque lo que queremos es verlos en prisión ya”, aseguró en relación a la situación actual de los condenados, quienes gozan del beneficio de la prisión domiciliaria con monitoreo de pulsera electrónica.

“El proceso va a seguir. Casación ya dejó firme la condena. Sabemos que, probablemente, sigan apelando ante otras cámaras. Pero lo que nosotros queremos pedir en esta instancia es que se revoque la prisión domiciliaria que tienen y que se haga efectiva la prisión en la cárcel”, insistió.

Ambos condenados cumplen con detención domiciliaria hasta tanto la Justicia se expidiera sobre el recurso. El portero se encuentra en compañía de familiares, mientras que Mattiussi está alojado en un inmueble perteneciente al Obispado de San Nicolás.



En ese sentido Ana continuó: “Ya está la condena. Basta de estos beneficios que se están otorgando a estos monstruos. El cura está al cuidado del Obispado, en la quinta del Obispo. De vacaciones, prácticamente. Estamos hablando de un abusador. Ninguno de los dos pueden estar gozando de estos beneficios”, reclamó Ana. En referencia Ojeda agregó: “Vamos a luchar para que realmente estén donde tengan que estar”.

“Proceso largo pero reparador”

Desde que los abusos fueron denunciados en 2017 hasta el día de hoy, transcurrieron seis años. Y con ello también pasó la primera y casi toda la segunda infancia de las víctimas, quienes hoy en día tienen 9 años. “Fue un proceso muy largo y cansador, pero estamos viendo que se puede hacer justicia. La justicia está actuando y eso nos va fortaleciendo”, celebró Ana.

“Sabemos que esto va a continuar. Es un proceso largo, pero muy sanador, reparador. Por eso invito a todo aquel que este pasando por una situación así y tenga miedo o dudas que denuncie, porque es muy reparador para la familia y para los nenes”, aconsejó.



Desde su óptica, Ana sostuvo que su hija “sabe del juicio y realmente fue muy sanador y muy reparador para ella”. “Sabe que le hicieron cosas malas. No se acuerda puntualmente de los abusos, pero lo hablamos cada vez que ella quiere, y en la medida que se le puede ir explicando”, agregó.

“Ella sabe que a los condenaron les dieron 15 años de prisión. Que sus papás lucharon por eso. Realmente, el día que lo hablamos fue una liberación para ella. Hubo un cambio muy grande a partir de entonces”, aseguró.

“Siempre tuvo acompañamiento de su terapeuta, de la familia. Eso es fundamental. Le ayudó muchísimo en la reparación desde la parte judicial también dentro de los términos que uno se lo puedo explicar”, dijo.



Señales

En referencia al inicio de la causa y los primeros indicios de que algo les estaba pasando a los niños, Ana expresó que a esa edad “es muy difícil identificar, más cuando arrancan sala de tres que están en toda la etapa normal que pasa un chico de adaptación y demás. Cuando lloran, cuando no quieren ir al jardín. Pero realmente lo que jamás se te pasa por la cabeza es que no quieren ir porque los están abusando. Hay que prestar atención a estas señales. Escuchar a nuestros hijos”, enfatizó.

“Los nenes se manifiestan en diferentes modos, por eso hay que prestarle mucha atención. Hay que escucharlos porque los chicos siempre dicen la verdad nunca mienten”, reiteró Ana.

Las víctimas que aparecen en la causa son 5 niños, que en su momento tenían entre 3 y 4 años. Los abusadores al momento de ser separados del cargo, hacía aproximadamente 10 años que trabajaban en el jardín. En relación a esto, Ana manifestó: “Sabemos que hay más nenes, hay papás que han venido a mi casa a hablar a contarme. Me han traído a sus hijos, pero bueno, después cada uno hace lo que puede también a esta altura no los voy a juzgar”, completó.

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