SE DESARROLLA LA SEMANA DE ESI EN LAS ESCUELAS

Desde el 23 al 27 de agosto, en todas las escuelas de la provincia de Buenos Aires se está llevando adelante la semana de la Educación Sexual Integral con diversas propuestas pedagógicas.

El objetivo es cumplir con lineamientos establecidos por la Ley 26.150 para la transmisión de conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados sobre educación sexual, como así también promover actitudes responsables, procurando la igualdad de trato y de oportunidades.

A 15 años de la sanción de la ley

“Sin duda la ESI -instituida por ley sancionada en 2006- significó un antes y un después en lo que hace al marco normativo que consagra y garantiza los derechos sociales y reproductivos en nuestro país. Ahora bien, distintos cambios sociales y culturales registrados en los últimos 15 años, ponen de manifiesto la necesidad de ampliar los horizontes de esos derechos. Esto se basa no solo en dichas realidades, sino también en la revisión para nuestro país que fue realizada por el Comité de Derechos Económicos y Sociales, y por el Comité de Derechos del Niño de la ONU (2018)”, notó Walter Martello, Defensor del Pueblo Adjunto de PBA.

Desde el Observatorio de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Defensoría del Pueblo bonaerense se propone:

– Añadir el respeto a la diversidad sexual y de género con carácter formativo, basado en conocimientos científicos y laicos.

– Modificar el criterio normativo para que la definición de Educación Sexual Integral contemple principios de diversidad sociocultural, de géneros y de diversidad de las personas con discapacidad.

– Modificar el artículo 5 de la Ley 26150 ya que actualmente otorga una solapada discrecionalidad a las comunidades educativas para que puedan adaptar la ESI “en función de las convicciones de sus miembros”. El último párrafo del artículo vigente suele ser tomado para desvirtuar el programa de educación sexual integral.

– Incluir en la Ley 14744, dentro de las funciones del organismo de aplicación, visibilizar, promover y garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las personas con discapacidad.

– Incorporar la educación digital dentro de la Educación Sexual Integral para brindar herramientas efectivas para la prevención de delitos informáticos como el grooming.