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miércoles, 19 enero, 2022

Edición N° 3931

SEBASTIÁN MONSERRATT: “FUE UN GRAN AÑO”

El piloto nicoleño, junto al navegante Claudio Muciachio, lograron completar el Campeonato Argentino de Rally con el segundo puesto en la Clase Junior, luego de un 2020 sin actividad. “Me debía esto, correr un campeonato entero”, expresó Sebastián, quien anunció que se tomará un descanso en el primer semestre de 2022.

Muciachio y Monserratt, en los estudios de Radio U.

EZEQUIEL GUISONE
secciondeportes@yahoo.com.ar



El Campeonato Argentino de Rally en este 2021 tuvo presencia nicoleña con protagonismo en la Clase Junior. Sebastián Monserrat, navegado por Claudio Muciachio, llevaron al VW Gol Trend al subcampeonato de la categoría, completando un año de competencia con la regularidad que hacía tiempo esperaban. “Venimos desde hace rato juntos con Claudio, y terminamos uno de los mejores años”, aseguró Monserratt en su visita al estudio de Radio U, en el programa “La Deportiva”.  

En 2020, el Rally Argentino organizó apenas un par de fechas sobre fin de año, carreras que el piloto nicoleño no pudo correr debido a que su padre contrajo coronavirus, y luego le tocó a él mismo.

“Decidimos plantear el 2021 con Claudio con la idea era volver al campeonato argentino. Yo en 2018 corrí el Campeonato Argentino de Rally Cross, donde pude salir campeón, y en 2019 debido a otros compromisos decidí correr muy poco, algunas fechas del Nacional y otras del Federal, las cuales en algunas pudimos subir al podio y otras ganar, pero a nivel Provincial. Nuestra revancha llegó en este 2021”.

Lo de “revancha” se explica recordando el 2016, cuando la dupla sufrió un tremendo accidente en la Vuelta de la Manzana en Río Negro. “Destruimos un auto cuando arrancamos en el Campeonato Argentino y yo me debía correr un campeonato entero, hicimos un sacrificio grande y valió la pena, remarcó Sebastián.

Claudio Muciachio, en tanto, recordó sobre aquel episodio: “En esa carrera nos habían pasado un montón de cosas, tal es así que cuando fuimos a largar el auto se paró y no quiso arrancar por 5 minutos, así que ya nos estaba diciendo que era hasta ahí. Pero nosotros no nos damos nunca por vencidos y no lo quisimos escuchar. Nos siguieron pasando cosas, tuvimos muchos problemas con la suspensión en esa carrera, y en un prime que tenía un corte de sexta a fondo, el auto hizo lo que quiso, salió hacia un costado, íbamos derecho hacia una columna de hormigón… fue algo que no me voy a olvidar nunca más en la vida, vi la columna a diez metros, me relajé y dije ‘es hasta acá’. Sebastián alcanzó a volantear y la columna tenía un montículo de tierra; cuando el auto agarra el montículo salta, se invierte y empieza a volcar invertido. Este año nos tocó volver al mismo lugar y encontramos partes del auto, por ejemplo después de 5 años encontramos la parrilla del auto”. En este regreso a Río Negro, la dupla se trajo el segundo puesto.

Toda una vida

“Hace 11 o 12 años que corremos juntos. Siempre dije que Sebastián es un piloto que no tiene techo; he tenido la suerte también de ir adentro de un auto con otros pilotos y en él veo las cualidades, el profesionalismo, la inteligencia, es alguien que siente mucho el auto, y en un auto de rally se hace mucha diferencia con eso. Muchos de los que corren rally a veces no son tan finos en la puesta a punto del auto, y hoy un piloto que sabe poner a punto bien un auto hace la diferencia”, elogió Claudio al piloto.

“Yo lo conozco desde que nació, es ahijado de mi papá. Yo era un adolescente y lo tuve en brazos. Siempre digo que aparte de ser su navegante soy un poco su amigo, su hermano, hago de papá, el padrino de su hija, un montón de cosas. Él es parte de mi familia, mis hijos lo toman así, y la familia de él también me cobijó a mí. Mi primer trabajo fue en la agencia de autos del papa de él”, contó Muciachio.

“Son muchas horas de viaje, muchos mates, se habla de la vida, me gusta recibir consejos, hablo mucho… uno siempre aprende algo del otro. Siempre digo que tuve la suerte de conocer a un tipo que tiene la misma pasión que yo. Eso es difícil de conseguir en el automovilismo, porque conocés gente que le gusta el automovilismo, le gusta ir a navegar, pero no de la forma que lo hace él. Tengo una suerte tremenda de haberlo conocido y de formar esta dupla que hemos formado”, sumó Sebastián.

Arriba del auto

Cada fecha del Rally Argentino implica cuatro días de carrera y largas horas en el camino. “Hay dos días de hoja de ruta, en los cuales también tenemos el shake down, las largadas simbólicas, conferencias de prensa; el rally está programado para que en esos cuatro días vos estés 14 o 15 horas haciendo cosas. Arrancamos a las 6 de la mañana y terminamos a las 11 o 12 de la noche”, contó Muciachio. Sobre su tarea como navegante en cada fecha, amplió: “Antes de cada carrera el rally argentino te da opción a dos pasadas. En la primera pasada lo que él (por Monserratt) va mirando yo voy anotando. Me indica qué es lo que quiere escuchar cuando él venga corriendo. El tema mío es decirlo en el momento justo. Es muy demandante en la parte física y psicológica, te recibís de piloto de rally en esos caminos. Saber correr en llano no te sirve para nada”.

El Gol de Monserratt, en acción.

En cuanto a sus circuitos favoritos, Sebastián opinó: “He conocido muchos, pero a medida que fueron pasando las carreras la montaña me gustó y creo que uno de los trazados más lindos que tiene la Argentina es Catamarca, con una variedad de curvas impresionante, con caminos amplios y rápidos”.

Sobre la posibilidad de subir de categoría, Monserratt reconoció que “Es un tema más exclusivamente económico. El rally es un deporte que no está profesionalizado como otras categorías; uno lo trata de hacer de la manera más profesional posible, pero cuando se baja del auto tiene que conseguirse el presupuesto, y para subir de categoría uno necesita un presupuesto casi del doble del que yo estoy manejando con mi propio auto”.

La familia

“Uno ha crecido, pero la pasión sigue intacta, y cada vez más…”, tiró el piloto, y recordó entre risas que “cuando conocí a mi novia en 2010 le dije que era la última temporada, y todavía me sigue aguantando”.

“Recalco mucho a mi familia y a la de Claudio, porque es un sacrificio de parte de todos, uno se va 4 o 5 días a las carreras y se desobliga de todo, tanto de lo laboral como lo familiar. Gracias a Dios de mi parte todos nos apoyan, desde mi mamá, mi papá, mi mujer, mi suegro mi cuñado, mi hermana, mis amigos, tengo el apoyo de todos”. A su vez, Muciachio contó que “Tenemos uno o dos apéndices que van siempre con nosotros a las carreras, que son mi hijo más grande, o a veces el más chico, y el papá de Seba. Normalmente nos movemos los 4 o 5 juntos. Es fundamental”.

Consultado sobre si hay tiempo para disfrutar en medio de tanta adrenalina, el navegante dijo que “cuando viene todo bien lo disfruto, me gusta verlo manejar, disfruto cuando los caminos son rápidos. Cuando uno tiene la oportunidad de estar al lado de un piloto que admira, mejor todavía”.

Monserratt, en tanto, confirmó que en 2022 se va a tomar unos meses de descanso por un motivo más que válido: “Voy a ser nuevamente papá en febrero”, contó. “Postergué muchas cosas personales este 2021, así que me voy a tomar los primeros meses de 2022, con la intención de volver a mitad de año”, agregó. Muciachio continuará navegando otros autos dentro equipo en categorías como el Federal, el Mar y Sierras o el Santafesino.

“Es muy cansador, los viajes son muy largos. Por ejemplo de Río Negro llegábamos el lunes después de haber viajado 15 horas, haber corrido sábado y domingo, y retomar el trabajo costaba. Pero uno tuvo el apoyo de todos, se pudo hacer, se hizo bien, y terminamos de la mejor manera, que fue ganando la última fecha en Concepción del Uruguay y siendo subcampeones. Sabíamos que íbamos a ganar porque teníamos un buen auto. Tenía muchísima fe. Y se dio”, concluyó Monserratt.

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