SEGÚN CARNICEROS, EL PRECIO DE LA CARNE VACUNA BAJÓ POR LA CAÍDA DEL CONSUMO

En los últimos meses, el costo de la carne vacuna fue noticia por las variaciones que sufrió tras las medidas adoptadas por el Gobierno en cuanto a la restricción de las exportaciones. Hace algunos días los precios bajaron en virtud de que cayó el consumo, aseguran propietarios de carnicerías. En contrapartida, creció el consumo de cerdo.

En un relevamiento realizado en distintas carnicerías de la ciudad, este diario recogió las voces de carniceros que aseguran que los consumidores “hace meses que se vienen inclinando por el cerdo y no por la carne vacuna”.

Según los carniceros consultados, en los últimos días los precios tuvieron un leve descenso debido a que las ventas han caído de forma drástica. “Tuvimos que bajar los precios porque los mismos productores nos los bajaron a nosotros, ya que la gente no compra como antes. Por poner un ejemplo, yo antes le podía sacar el 100% a una media res y ahora solamente algo así del 27%, una diferencia enorme”, contó a EL NORTE Nicolás Petrini, responsable de una carnicería ubicada en calle Pellegrini.

Y agregó: “Esto es algo que le viene pasando a otras carnicerías también. Últimamente, el nicoleño se inclinó por el cerdo por la increíble diferencia en los precios que hay. Un kilo de bondiola de cerdo está $ 570, en carne equivale a picada, puchero o espinazo, todos cortes que la gente no lleva nunca o que es muy difícil de vender. Además, hay que comparar la calidad de cada uno de los cortes”.

Al comparar los precios del cerdo, aparecen los motivos por los cuales ha caído el consumo de carne vacuna. En la recorrida, se pudo verificar grandes diferencias. El carré está $ 440 el kilo; la bondiola en $ 570; el más caro es el matambre, que hoy cuesta $ 650. Por su parte, la pulpa está en $ 470, al igual que el pechito y la tapa; el chorizo se ubica en los $ 560 y la morcilla en $ 350.

En el mostrador vacuno: el lomo está en $ 950; el peceto y el matambre, en $ 900; la cuadrada y la bola de lomo, en $ 850; la paleta en $ 820; el entrecot y la tortuguita, en $ 660; la picada, en $ 520; la costeleta en $ 620; $ 580 cotiza la aguja; el vacío y las costillas, en $ 790; la marucha y la tapa de pecho, en $ 770; la nalga está en $ 880; el puchero, en $ 350, y el espinazo, en $ 170.

EL NORTE también dialogó con consumidores que se encontraban en las carnicerías visitadas. “Sinceramente vengo a comprar muy poco, por lo general me llevo milanesas hechas y algún corte para horno. Los precios son una locura y es imposible comprar todo el tiempo como antes. Se nos está perdiendo la costumbre más hermosa que tenemos los argentinos que es hacer una asado todos los domingos”, afirmó Gastón.

“Mi marido trabaja en una fábrica y yo soy ama de casa, entonces solo nos alcanza para algunos cortes que solemos frezar para poder administrarla lo mejor posible. Es lamentable que tengamos que vivir así con la inflación que hay. A veces compro los cortes del supermercado que son más baratos, pero tampoco nos hace la diferencia”, aseveró Luisa. 

Carne a precios bajos

Vale destacar que los cortes impulsados por el Gobierno nacional fueron de los más buscados por los nicoleños. Al tener precios congelados hasta diciembre, las góndolas de los supermercados que implementan el programa suelen vaciarse más rápido que los mostradores de carnicerías locales.

Sin embargo, esta tendencia también se vio afectada por la poca demanda. “La carne cayó un 50% por la medida de las exportaciones y la gente se volcó al cerdo e inclusive al pollo. Pasa que los precios son realmente diferentes: entre gastar $ 1000 en vacío, preferís gastar $ 500 en cerdo y la misma cantidad”, señaló el gerente del supermercado Carrefour.

El programa en cuestión está pensado para ayudar al bolsillo de la gente, pero la inflación fue tal que no es suficiente para el nicoleño. Luis, quien estaba buscando un corte de roast beef, contó a EL NORTE: “Estos cortes son mi salvación para comer algo de carne aunque sea una vez por semana. Imaginate que con un sueldo de jubilado no puedo comprar todos los días. Hace una hora que estoy esperando que salgan los cortes”.

También, es prudente aclarar que a los carniceros no les afecta la medida del Gobierno porque se trata de cortes que no venden habitualmente. “Son de vacas grandes, por llamarlos de alguna manera, es decir menos tierna que las de novillito, que es la que solemos tener todos los carniceros”, afirmó Emiliano Marotta.