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San Nicolás de los Arroyos
domingo, 14 agosto, 2022

Edición N° 4139

TGD PADRES TEA: “NOS ROMPEN EL CORAZÓN. HAY QUE RESISTIR Y SEGUIR SOBREVIVIENDO”



La jornada del 24 de diciembre no resultó una «noche buena» para decenas de familias de San Nicolás. Augurando la adhesión local a la campaña “Más luces, menos ruido”, la agrupación TGD Padres TEA San Nicolás creía poder –por fin- pasar una noche de Navidad en paz, disfrutando con la familia completa en la mesa. Pero en distintas zonas de San Nicolás se pudieron escuchar explosiones de pirotecnia sonora, que causaron perjuicios particularmente en la salud de niños y niñas con afecciones como el autismo. El panorama para Año Nuevo parece ser peor.

Los estragos de la pirotecnia sonora afectan gravemente a las personas con TGD-TEA, llegando a dejar secuelas incluso durante varios días.

Carolina Mitriani
redaccion@diarioelnorte.com.ar

Desde la agrupación nicoleña TGD Padres TEA San Nicolás -perteneciente a la importante Red Federal- manifestaron que “es lamentable que desde temprano en los barrios de San Nicolás estuvieron con la pirotecnia. Qué falta de empatía, qué falta de corazón. No es de humanos no sentir en el corazón el sufrimiento de niños con sensibilidad auditiva, niños que no festejaron Navidad”. Asimismo, plasmaron que viejas modalidades para llevar algo de calma en esta población debieron volver a hacerse presentes en los hogares nicoleños: encerrarse en los baños, cerrar herméticamente toda la casa o intentar que los niños se duerman, entre otros intentos, muchas veces sin éxito, dados los niveles extremos de desesperación que generan las explosiones, que llegan a ser percibidos como un estado de guerra por algunos pacientes.



“Gracias por la falta de amor al prójimo, San Nicolás. Ni por sus propias mascotas se sensibilizan”, expresaron con dolor desde TGD Padres TEA, añadiendo que muchos animales de la ciudad han pasado también horas difíciles, lastimándose, emprendiendo huidas y afrontando así en soledad los peligros propios de la calle. Los posteos y afiches de perros perdidos han inundado, lamentablemente como en cada época festiva, las redes sociales y barrios de San Nicolás.

Normativa aún insuficiente

La Ordenanza Municipal 9836/18 y el Código de Convivencia Ciudadana y Faltas de la Ciudad de San Nicolás Nro. 10238/21 (Art. 161,163 y 165) indican la prohibición del uso y la distribución de artículos de pirotecnia sonora en territorio nicoleño. A partir de esta consideración, en los días previos a la Navidad se llevaron adelante diversas inspecciones. El personal del Departamento de explosivos, Departamento Municipal de Contralor e Infección Ciudadana y Juzgado de Faltas de la ciudad avanzaron por distintas zonas de la ciudad -40 en total- a partir de denuncias y de oficio.



Dos de estas inspecciones arrojaron resultados positivos, siendo almacenes de barrio donde se constató el incumplimiento de la normativa. En los mismos se labraron actas de infracción y se procedió, con los protocolos de seguridad correspondientes, al decomiso de la mercadería. Desde la Municipalidad de San Nicolás analizaron que el caudal de materiales explosivos no resultó de tanta cantidad, como en otros años, por lo que esperaban sea menor la cantidad de estallidos; algo que finalmente no sucedió.

Barrios calientes y sin alma

Pocos son los lugares de San Nicolás que han permitido que tengan una Navidad en paz las más de 80 familias con integrantes bajo cuadros del espectro autista. Las manzanas linderas al Santuario han sido de las honradas excepciones. No así en los barrios Juan XXIII, Savio, Colombo, Fraga, San Pablo y San Cayetano, donde las familias pasaron horas de mucha angustia. En algunos como Lares y Santa Rosa se utilizó en cortos períodos pero con mucha intensidad.



En barrio Moreno viven dos chicos integrantes del grupo y allí destacaron que tiraron pocos elementos de alto impacto sonoro, mejorando la situación de años anteriores. “Está super dividido porque en todos los lugares, muchas veces, depende de qué manzana se considere. Pero falta un montón”, expresó Patricia Sánchez, mamá y coordinadora de TGD Padres TEA San Nicolás. Un panorama así, desigual, se vivió en Ayres del Sur y Del Carmen, aunque en este último un niño padeció dos bombas de estruendo frente a su casa.

A la mayoría de las familias se las conoce igual, de hecho suelen colocar indicadores azules en el frente de los domicilios para alertar, pero incluso así se viven momentos de nula empatía. “A Rodri, de barrio Los Pinos, todos lo conocen y sin embargo tiraron mucha pirotecnia de alto impacto sonoro”, contaron desde la agrupación, agregando que “muy pocos vecinos se tocan el corazón y agradecemos enormemente a los que sí les importa”.



En la zona Sur de la ciudad, más precisamente en barrio Golf y Astul Urquiaga, “fue un desastre a tal punto que mi madre y mi hija llorando salieron a gritar basta por favor. Fue ruido de alto impacto”, relató una mamá desesperada por el daño causado. Aún cuando los vecinos conocen que una integrante de la comisión es mama de un nene con sensibilidad auditiva; fue un caos, con muchas bombas de estruendo. En Somisa la situación se repitió: los notorios estruendos paralizaron y desorientaron a personas con sensibilidad.

En barrio Lanza, ubicado en el Oeste nicoleño, se tiró mucha pirotecnia y de alto volumen. En cercanías, en Ginés García ex FoNaVi “algunas zonas pocas, otras muchas”, contó una de las mamás.



Desde el grupo pudieron analizar que varias son las familias nicoleñas que, de a poco, mutan sus tradiciones de estruendos por un momento divertido, económico y sin riesgos al utilizar espumas de carnaval. Barrio San Eduardo, Urquiza y Química fueron buenos ejemplos de esto, agregando también la utilización de elementos lumínicos como las conocidas “estrellitas”.

Esperanzas destruidas

“Nada más… Otro año más que nada. Nos rompen el corazón”, refirieron desde esta poderosa red que se nutre de paciencia y acompañamiento mutuo, dado que el resto de la sociedad aun parece no entrar en razón de las nociones de empatía. Desde las familias azules se alientan con fuerzas y abrazos, pasada una jornada muy difícil en San Nicolás. “Hay que resistir y seguir sobreviviendo a tan difíciles fechas”, expresaron desde TGD Padres TEA, considerando que para el festejo de Año Nuevo suele utilizarse un mayor caudal de pirotecnia que en Navidad, por lo que esperan que un nuevo escenario de tortura y angustia se presente el próximo fin de semana. Considerando a quienes se han adherido a la campaña «Más luces, menos ruido», las familias retratan agradecimientos “a todos los que se sumaron y abrieron su corazón”, esperando que se replique el mensaje para que todos gocen del derecho a celebrar en paz.

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