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San Nicolás de los Arroyos
jueves, 27 enero, 2022

Edición N° 3940

UN MONASTERIO ALEMÁN OFRECE BENDICIONES Y GINEBRA

MADE IN SILENCE



Un monje quiere producir una ginebra de monasterio en el este de Alemania. Y apuesta por crear puestos de trabajo en la región.

Esta ginebra se promociona con el lema “Made in Silence” (hecho en silencio). ¿Por qué? El padre Justinus Pech no lo piensa mucho. “Lo recuerdo como si fuera hoy. Por la noche estaba sentado en mi celda del monasterio y pintaba un diseño para la etiqueta. Y me di cuenta que debería quedar claro de dónde viene. Todo estaba tranquilo. Y de hecho debía acostarme para levantarme a las cuatro y media de la mañana. Fue entonces cuando se me ocurrió la idea. Y ahora esta etiqueta ‘Made in Silence’ lleva a pensar más allá”.



Christoph Pech, que pertenece a la Orden Cistercience y lleva, como monje, el nombre de Justinus, patentó el slogan “Made in Silence”. Desde entonces, en 2018, el monje de 48 años comercializa la ginebra con este rótulo. La Wikipedia habla de la “primera ginebra de monasterio del mundo”.

El padre Justinus, que vive en Leipzig, eligió el monasterio de Helfta, en las afueras de Lutherstadt Eisleben, como lugar para la ginebra de monasterio. La zona del sur de Sajonia-Anhalt, en la patria de Martín Lutero, es, como él dice, una “región débil y rica en oportunidades”. El monasterio de Helfta, uno de los grandes emplazamientos de la vida espiritual en tierras alemanas en la Edad Media, fue cerrado en 1542 tras la Reforma y no fue repoblado por monjas hasta 1999, hace ya unos 20 años. El monasterio y su vecindario inmediato están atrapados entre el pasado, las ruinas y lo nuevo. Junto a una enorme y moderna fábrica de panadería, se encuentran unos edificios antiguos de la RDA.



“Asegurar el empleo”

“Si uno crea puestos de trabajo, puede dar esperanza a la gente de aquí”, dice el padre Justinus. Quiere establecer la ginebra en el mercado a largo plazo y asegurar algunos puestos de trabajo para el lugar. “Eso es importante para una región como ésta”. Una parte de los beneficios se destinará a proyectos sociales.

Todavía se necesita apoyo externo para la producción de la ginebra. Por el momento, la ginebra se produce con la ayuda de una destilería fuera del monasterio. La base es el alcohol de una pequeña fábrica artesanal. El destilado se hace con enebro y numerosas hierbas. Muchas de ellas se encuentran en los monasterios y también en Helfta, donde las monjas han recuperado un jardín tradicional. Y en algún momento del paseo, el monje se sitúa frente al gran granero del recinto del monasterio, que aún hoy sigue siendo una ruina y que pronto podría albergar la destilería. Aquí también la pandemia del coronavirus está provocando retrasos. Pero los planes están en marcha.



De Algovia al Mar Báltico

Hasta ahora, el padre Justinus no ha embotellado un número de cinco dígitos de botellas de ginebra al año. Se reparten entre tres variantes, “Monastic Dry Gin”, “Monastic Barrel Aged”, “Monastic Coffee”. En Helfta, la ginebra se etiqueta, se envasa y se envía. Un buen centenar de alfileres con cabezas de colores están clavados en un gran mapa de Alemania: representan los lugares donde se vende la ginebra monástica, desde Kempten, en Algovia, hasta Ribnitz-Damgarten, en el norte de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. La mayoría son tiendas de monasterios, libros y licores, pero también hay una única sucursal de una de las grandes cadenas de supermercados, en Bochum. La monja de la tienda en Helfta está impresionada. No es tan raro que los clientes vengan y pidan directamente la ginebra del monasterio, dice la hermana Pauline.

“Hay gente”, dice el padre Justinus, “que quizás nunca ha estado en una tienda de monasterio, pero ha oído hablar de esta ginebra. Y cuando llegan aquí, entran por primera vez en el recinto de un monasterio. Tal vez se les planteen cuestiones profundas”. DW

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