15.6 C
San Nicolás de los Arroyos
lunes, 15 agosto, 2022

Edición N° 4140

UNA LLAMADA TAN FASCINANTE COMO EXIGENTE

HE VENIDO PARA QUE TENGAN VIDA

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas (Lc 9, 51-62).

Por el monseñor + Hugo Norberto Santiago.



Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén y envió mensajeros delante de Él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén. Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: “Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?” Pero Él se dio vuelta y los reprendió. Y Se fueron a otro pueblo. Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: “¡Te seguiré adonde vayas!” Jesús le respondió: “Los zorros tienen su cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”. Y dijo a otro: “Sígueme”. El respondió: “Señor, permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre”. Pero Jesús le respondió: “Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios”. Otro le dijo: “Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos”. Jesús le respondió: “El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios”.
Palabra del Señor.

Invitación exigente

Dice Jesús en el Evangelio de este domingo: “Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”, indicando con ello la vida austera que vive, de la que tienen que participar los apóstoles si quieren seguirlo. Comienza la segunda parte del Evangelio de san Lucas, que narra la decisión de Jesús de ir a Jerusalén a morir en la cruz por nosotros. Es como quien está condenado a muerte y decididamente comienza a recorrer el camino que lo lleva a cumplir esa condena. Jesús sabe que va a desaparecer, al menos históricamente, aunque sabe también que va a resucitar, pero su presencia será de otro modo; entonces invita a los apóstoles a continuar su tarea de entrega total a Dios Padre, a los hermanos y los instruye para anunciar la salvación traída por Él. La palabra “nido” en psicología, simboliza el lugar de afecto y contención de una persona; no tener “nido” significa peregrinar despojado de los propios afectos familiares.

Han pasado más de dos mil años y esta llamada resuena el día de hoy, llegando a quienes fuimos llamados a consagrarnos totalmente a Dios, en cuerpo y alma como sacerdotes o religiosos. Las exigencias del seguimiento según el Evangelio que leemos hoy parecen inhumanas; para seguirlo Jesús no permite mirar atrás; no acepta esperar a que enterremos a los propios padres para luego seguirlo, exige desinstalarnos y peregrinar reproduciendo su estilo de vida. El mandamiento de honrar padre y madre sigue en pie, lo que ocurre es que la llamada que Jesús hace a seguirlo de esta manera no puede esperar y hay que valorarla sobre todas las cosas.



Proyecto fascinante

Para quienes fuimos llamados a seguirlo así, dejando casa, lugar de nacimiento, padre, madre, un proyecto de familia, la invitación al seguimiento atrae sobre todas las cosas, es tan fascinante como exigente; su propuesta ha sido más atractiva que un proyecto de matrimonio y más que una profesión. De hecho, hay sacerdotes que antes de entrar al seminario se recibieron de médicos o de abogados o de ingenieros; sin embargo, sintieron la llamada de Cristo a seguirlo dejando todo, y así ocurrió; hasta la profesión para la cual se habían preparado, quedó atrás. Si queremos saber cómo puede ocurrir una cosa así, podríamos decir que nadie sigue un proyecto por “voluntarismo” o “para hacer sacrificio”, sino sólo por “atracción”, por fascinación.

Un Cristo vivo que atrae

No puede haber atractivo sin “Alguien” que atrae. Este tipo de llamada es un signo muy fuerte de que Jesús está resucitado, vivo, y puede hacer sentir su presencia, su llamada, atraer y llenar el corazón humano. Es la única explicación, ya que de ideas o de fantasías el corazón no vive. Una idea o una fantasía, puede motivar a alguien a dejar los proyectos humanos más atractivos sólo por unos días, a lo sumo algunos meses, pero no toda la vida. El otro día fui a una parroquia para celebrar las bodas de oro del ministerio de un sacerdote: cincuenta años de entrega de la vida a Cristo y a la gente. Esto nos habla de un Dios vivo que nos sigue atrayendo, inspirando, acompañando y dándonos la alegría y la pasión de anunciar el Evangelio para que todo el mundo experimente el gozo de encontrarse con Dios que ha venido en Cristo para que tengamos vida en abundancia, para que encontrándonos con él superemos los males y el pecado y tengamos la fuerza y la esperanza de poner un granito de arena para la construcción de un cielo nuevo y una tierra nueva, a través del amor expresado en el servicio desinteresado, sobre todo a los más pobres, desvalidos, solos, huérfanos, enfermos, heridos del alma, para que experimenten que Jesús es una muy buena noticia para ellos y para todos los hombres de buena voluntad. Ser cristiano es exigente pero increíblemente fascinante y esto es así porque Cristo vive y sigue atrayendo de manera increíble.

Buen domingo; que descansen y disfruten de la familia y los amigos.

ÚLTIMAS NOTICIAS





error: ¡Contenido protegido!