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San Nicolás de los Arroyos
lunes, 15 noviembre, 2021

Edición N° 3868

VIVÍA UN CALVARIO CON SU PAREJA Y FUE “SALVADA” POR LA JUSTICIA Y LA POLICÍA



Una mujer hacía dos años que estaba privada de la libertad y amenazada por su novio que solo la dejaba ir a su trabajo, lugar al cual llevaba e iba a buscar. Los controles eran tan enfermizos que no tenía vida social a tal punto que no podía ver a sus tres hijos de una relación anterior. Al momento del allanamiento el hombre intentó quitarse la vida.

Constantemente para intimar a su pareja, un hombre repetía a cada instante “vas a terminar en Castelli al fondo” en referencia al Cementerio Municipal de pergamino y a su vez le propinaba amenazas con cuchillos que siempre tenía en su poder. Esa acción se repitió a diario durante los últimos dos años y la víctima, una mujer de 44 años que se encontraba privada de su libertad, solo salía del domicilio del agresor para ir a su trabajo en un centro de salud local, lugar donde era llevada y luego retirada por el mismo sujeto con quien tenía una relación cercana a los cuatro años.



Pocas personas sabían del calvario que vivía esta enfermera que no podía ver a sus tres hijos que viven en Salto y son fruto de una relación anterior. Era una situación enfermiza indicaron testigos ocasionales y amigas de la joven que transcurrió toda la pandemia sin poder salir de la vivienda su de pareja que en los próximos días podría quedar detenido y acusado de privación ilegítima de la libertad y amenazas.

Importante operativo

Luego de una denuncia anónima, donde se brindaron detalles de esta repudiable situación, tomo rápidamente intervención la Justicia. El secretario de la Fiscalía General en forma conjunta con el psicólogo del Centro de Asistencia a la Víctima del Ministerio Público Fiscal, quienes en un operativo sorpresa se hicieron presentes en su lugar de trabajo y trabajaron con la víctima como para poder liberarla de su pareja.



Al momento de ser entrevistada la mujer señaló que “no sufrió violencia física pero sí una constante violencia verbal y hostigamiento que le provocaba vivir aterrada y con miedo por su integridad física”. Incluso manifestó que “por esta violencia me cuesta trabajar y mantener la atención en las tareas diarias”.

En su casa, él no la dejaba hacer ninguna tarea. A su vez, puntualizó que le quitó todo tipo de documentación personal como por ejemplo su DNI, tarjeta de débito, carnet de conducir, carnet de obra social, carnet de vacunación, tarjeta del colectivo de Salto y la tarjeta verde del automóvil de su propiedad (Renault Twingo) el cual tampoco dejaba que utilice.



La enfermera, que cumple tareas desde hace unos años en un centro de salud privado, solicitó ante la Justicia expresamente que se le devuelvan todas sus pertenencias incautadas por su pareja a la mayor brevedad posible. A su vez relató que posee tres hijas mayores de edad que viven en la ciudad de Salto y que no puede ver por la prohibición que ejercía este sujeto.

Una vez que la mujer brindó su declaración de los hechos, fue consultada si quería utilizar el refugio dispuesto por la Dirección de la Mujer y la Familia de la Municipalidad de Pergamino, a cargo de Florencia Vaño respondiendo que sí y esa misma madrugada del pasado 3 de este mes, cerca de las 5:00, fue trasladada al Centro Integral de Mujeres (CIM) que se mantiene el secreto su localización para cuidar la integridad física de las mujeres que son llevadas a esa dirección.

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