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San Nicolás de los Arroyos
sábado, 20 abril, 2024

Edición N° 4754

Viviendas en steel frame: ¿por qué las eligen los jóvenes?

El sistema de construcción en acero que nació como complemento de estructuras previas, hoy está instalado en el universo de las viviendas. De qué se trata y dónde se están desarrollando estas obras en el país.

Aunque muchos asumen que la construcción en seco es una técnica nueva, la realidad es que se viene aplicando desde hace más de 200 años. Con el pasar del tiempo se fue mejorando y adaptando a las nuevas necesidades y tecnologías. El sistema comenzó a popularizarse cuando se automatizaron los aserraderos y se industrializó la producción de clavos, lo que provocó una brusca caída en los costos de fabricación. Lo mismo ocurrió con los tiempos de puesta en obra, que se redujeron.

Lo que sí resulta más novedoso es la implementación de este sistema en el mundo de las viviendas. Después de la Segunda Guerra Mundial, muchos países tenían una gran demanda de obras residenciales y necesitaban construir casas rápidamente. En ese marco, entre 1948 y 1950, una empresa llamada Lustron construyó 2.500 viviendas prefabricadas con estructuras de acero galvanizado.



A finales de los años ochenta y principios de los noventa ya se implantó en el sector por constituir un método más eficiente, ultra ligero, sustentable y previsible. En Argentina, fue recién en 2018 que se lo reconoció como un sistema tradicional equivalente a los de hormigón. Desde entonces, la masiva expansión hacia la construcción de viviendas no tuvo freno.

Pero ¿Qué es el steel framing? “El steel framing es un sistema constructivo liviano compuesto por perfiles de acero galvanizado”, explica Pablo Marandino, coordinador comercial especializado en construcción en seco de Pradecon, una industria y distribuidora de acero que a través de su consultora Pradecon Steel capacita a empresas constructoras sobre este modelo. “Contamos con capacitaciones sobre steel framing, ya que suelen existir mitos sobre sus ventajas y desventajas por falta de conocimiento en el tema”, agregó Marandino.

Los perfiles de acero galvanizado forman un esqueleto sumamente resistente, incluso más que el hormigón, como para soportar la estructura de cualquier edificio sin importar su porte, por lo que también aplica para la edificación de casas. “Además de la resistencia y la calidad, el sistema permite el ahorro de recursos en todas las etapas de la construcción”, detalló Marandino.



Es por estas ventajas que el sistema en seco avanza a paso firme en el mercado de viviendas. En el caso de las casas, éstas se arman con vigas metálicas de acero galvanizado, las paredes tienen placas cementicias por fuera y placas de yeso por dentro. Entre medio de ambas se coloca lana de vidrio o mineral como aislante.

Desde la Cámara Argentina del Acero explicaron que el sistema de construcción es desarrollado en acero de alta resistencia, que, mediante la industrialización tecnológica, optimiza los procesos y materiales disminuyendo los costos y logrando tiempos de ejecución 40% más bajos que la construcción tradicional. Todas estas ventajas atrajeron una demanda de familias jóvenes que no deja de crecer en los últimos años.

El modelo preferido de las familias jóvenes

Puntualmente, el steel framing tiene más de 30 años en Argentina, sin embargo el crecimiento fue muy marcado durante la pandemia. “Más allá de los vaivenes de la construcción por las coyunturas económicas del país, el sistema viene ganando participación año a año”, explicó Santiago Lesser, Director Comercial de Ternium. Desde 2022, la Argentina presenció un aumento sostenido en proyectos de construcción de este estilo, llegando a más de 10.000 unidades en desarrollo en todo el país, según estimaciones de la Cámara Argentina del Acero (CAA).

La pandemia generó la mudanza de las grandes urbes a espacios más abiertos como countries y barrios cerrados. La velocidad de ejecución del sistema constructivo fue un factor determinante para el crecimiento del steel framing en ese periodo, ya que permite tener una casa de 200 m2, llave en mano, de 4 a 6 meses, según estimó el experto.



Eso penetró directamente en lo que en el sector llaman “casa joven”, un rango etario de menos de 35 años que se interesa por tener una vivienda propia de forma rápida y sin vaivenes en los costos. “Hay una consolidación en el segmento de viviendas unifamiliares, abarcando una multiplicidad de tamaños, y en todo el país. No es sólo Santa Fe y Buenos Aires, también se ve en Mendoza, Córdoba y Rosario”, añadió Lesser

Otro factor influyente es la performance térmica, lo que hace que se necesite menos refrigeración y calefacción. Es por eso que se convierte en un sistema constructivo de baja huella de carbono, partiendo casi en su totalidad de acero, material 100% reciclable.

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