26.2 C
San Nicolás de los Arroyos
lunes, 24 enero, 2022

Edición N° 3938

VOLVIÓ LA NOCHE A SAN NICOLÁS

SIN MIEDO AL COVID LA GENTE VOLVIÓ A SALIR Y LLENÓ BOLICHES Y BARES

Desde que el Gobierno de la provincia autorizó el regreso a boliches y bares, la gente volvió a la nocturnidad de forma masiva y casi sin ningún tipo de temor a la pandemia que viene asolando al planeta desde hace más de un año, pero que hoy en día con la vacunación y la baja de casos ha quedado en segundo plano. En nuestra ciudad, los boliches pueden abrir hasta las cinco de la mañana y cada fin de semana se viene llenando según el aforo permitido. Es notable el incremento de consumo de alcohol entre los concurrentes. Preocupan aún las fiestas clandestinas.



De la redacción de El Norte
diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar

Las luces de colores, las bolas de boliche girando, los juegos de láser que cortan el humo al compás de la música, con las sombras moviéndose en una danza frenética y ansiada de tanto tiempo adormecida y esperando. Se sienten risas, como pequeños estallidos felices en un grito de libertad contenido, una válvula de escape a ese miedo de más de un año, en una atmósfera de nocturnidad que late en el pecho, como una alegría incontenible y sorpresiva. La memoria recobra sensaciones y los tragos pasan de mano en mano, las horas se hacen día y la noche vuelve para quedarse.

Desde que el Gobierno de la provincia autorizó el regreso a boliches y bares, la gente volvió a la nocturnidad masivamente y casi sin ningún tipo de temor a la pandemia que viene asolando al planeta desde hace más de un año, pero que hoy en día con la vacunación y también cierto cansancio ha quedado en segundo plano. Contemplando los números de los aforos permitidos se notó en primer momento una mezcla de sorpresa y alegría en la gente de poder volver a salir para concurrir a los bares sin tantos preámbulos y especialmente a boliches, donde se registró un gran consumo de alcohol y mucho entusiasmo por parte de los concurrentes.

Las primeras noches se fueron desarrollando con cierta timidez de parte de la clientela, pero a partir de los comentarios de boca en boca y las redes sociales que daban cuenta de lo que estaba ocurriendo, la concurrencia se volvió masiva, quedando muchos afuera porque los lugares nocturnos habilitados para que la gente pueda bailar y estar parados tienen cierto límite en la capacidad permitida y la misma es rápidamente cubierta.



El gran estallido nocturno fue el fin de semana del feriado del 12 de octubre, donde hubo cuatro días y todas las noches la capacidad era completa, lo que sorprendió a los propietarios de los lugares bailables que vieron cómo la venta de bebidas alcohólicas superaba lo previsto.

A decir de los encargados de los locales habilitados para bailar, que en estos momentos están funcionando en “Blues” y “El Ángel”, se nota mucho entusiasmo, muchas ganas y la sensación de sorpresa, ya que se imaginaban que este acontecimiento podría tener lugar recién el año que viene. “En el aire crece el sentimiento de que no hay más pandemia o que ya no importa entre los que llegan”, explicaron desde uno de los boliches habilitados. “Es notable cómo consume alcohol la gente, como si estuvieran liberándose de un largo año de encierro. Por suerte el clima es ameno y se perciben las ganas de pasarla bien y divertirse”, agregaron.



Olvidando el covid

Lo que debe destacarse de este regreso a la nocturnidad es la falta de preocupación de los concurrentes por el covid, los cuidados de los clientes son mínimos y el contacto es más que fluido. Aun así, el personal de los bares sigue manteniendo los cuidados correspondientes con alcohol en gel y el uso de los barbijos. Entre la gente en general se nota una despreocupación que se relaciona con el incremento de la vacunación, los pocos casos reportados y lo que se vislumbra como el fin de la pandemia, aunque los números sigan diciendo lo contrario.

El horario en nuestra ciudad de cierre es las cinco de la mañana y a pesar de un largo período sin salir, la gran mayoría se queda hasta el último momento.



Lo que también se han incrementado son las fiestas clandestinas que se efectúan en campos o locales alejados donde la concurrencia también es masiva, pero allí prevalece el mismo peligro que existía antes de la pandemia, que son la falta de medidas de seguridad que permitan de forma segura actuar ante cualquier emergencia, lo que ya se ha visto en lugares cercanos a la autopista, por lo que siempre sigue siendo recomendable asistir a lugares habilitados y así ahorrarse inconvenientes.

Alcohol, música, diversión y mucho entusiasmo marcaron el regreso de la nocturnidad, con un olvido casi total de la pandemia, como si esta formara parte de un pasado que todos quieren olvidar.

ÚLTIMAS NOTICIAS





error: ¡Contenido protegido!