15 C
San Nicolás de los Arroyos
martes, 16 abril, 2024

Edición N° 4749

Alerta de cultivadores frente a un eventual retroceso en la regulación del cannabis de uso medicinal

¿HACIA UNA REGRESIÓN?

Existe una creciente preocupación por la posible amenaza a la legislación que respalda el autocultivo de cannabis y se teme una regresión en los derechos ya adquiridos en este ámbito. “Estamos en contacto entre todas las organizaciones del país. Esto no es un vicio, ni un juego: es convertir todo dolor y agotamiento, en algo bueno, porque esto permite vivir dignamente”, expresó a EL NORTE Florencia Almará, pionera y activista cannábica nicoleña autorizada al cultivo y uso terapéutico.

Preocupación por la posible amenaza a la legislación que respalda el autocultivo de cannabis. ILUSTRACIÓN WEB

De la redacción de EL NORTE
[email protected]

El panorama actual está marcado por una creciente inquietud ante la potencial vulnerabilidad de la legislación que respalda el derecho al autocultivo de cannabis. Esta preocupación surge en un contexto donde los derechos relacionados con el acceso y uso del mismo han sido establecidos y consolidados tras una ardua lucha. La posibilidad de que estos logros se vean comprometidos o incluso revertidos genera temores fundados entre la comunidad que depende del cannabis para tratamientos médicos y terapéuticos.

La ley 27.350, promulgada en 2017, regula la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados. El proyecto aprobado permite el acceso a los derivados de la marihuana para tratamientos, aunque no contempla el autocultivo. Florencia Almará, activista cannábica nicoleña autorizada al cultivo y uso terapéutico, amplió: “Sin embargo, fue recién a partir de la promulgación en 2020 que se estableció el marco regulatorio para el cultivo de cannabis”.

También, recordó y manifestó su preocupación por los comentarios de Patricia Bullrich, cuando la dirigente política mencionó que se revisarán todas las autorizaciones para verificar su veracidad. Almará señala que todas las personas que requieren cannabis por indicación médica, se encuentran enmarcadas en un registro. Este, a su vez, ha experimentado modificaciones. El Ministerio de Salud amplió de uno a tres años el período de vigencia del certificado de aprobación para el cultivo controlado de la planta de cannabis como tratamiento medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor, que se obtiene mediante la inscripción en el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann).

La Ley 27.350, promulgada en 2017, regula la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados. El proyecto fue aprobado y permite el acceso a los derivados de la marihuana para tratamientos. Sin embargo, fue recién a partir de su promulgación en 2020 que se estableció el marco regulatorio.

En primera persona

Florencia Almará, una vecina nicoleña, activista cannábica, relata en primera persona la convivencia con el dolor. Ella inició en la epopeya en la búsqueda de una vida digna para su hermano Abel, quien sufrió un accidente en la empresa donde trabajaba, en el año 92. Florencia recordó los hechos sucedidos: “A mi hermano se le cae un planchón encima y queda paralítico, producto del aplastamiento de las cuarta y quinta lumbar”. “Tenía un problema neuropático severo, que le implicaba muchos malestares. Tomaba mucha medicación y tenía dolor las 24 horas. Tomaba los medicamentos, dormitaba un poco y se despertaba. Con el uso de cannabis logró dormir de noche”, amplió.

Desde ese entonces, Florencia empezó a investigar cómo ayudarlo y mitigar su dolor a fin de otorgarle una mejor calidad de vida. Abel falleció hace un año y medio, luego de afrontar un largo periodo de lucha y tratamiento. “Pero vivió unos cuantos años más pudiendo descansar de noche, entonces ahí está mi lucha”, expresó emocionada Almará.

En los últimos días han surgido trascendidos sobre el posible riesgo para la legislación que permite el autocultivo. Personas que dependen del tratamiento con cannabis y sus familiares expresan temores ante una eventual regresión en materia de derechos. Además, rechazan las versiones mediáticas que buscan estigmatizar el consumo de marihuana. Las organizaciones de cultivadores de cannabis con fines terapéuticos temen que el gobierno de Milei impulse una regresión en este aspecto.

Florencia Almará, afirmó: “No le vamos a permitir que se meta con la salud de la gente, con ningún sector, porque el dolor y enfermedad no tienen clase social. Como todo en la vida, todo lo que cuesta, vale. Mi hermano no está, por él empecé, yo tengo fibromialgia, y también soy usuaria, también mi hijo realiza el tratamiento, y vivimos tranquilos. Además, para mucha gente esa es la única medicación que puede utilizar porque los otros fármacos que hay les hacen mal. Una planta le da calidad de vida”. A esto añadió: “Cuánta gente puede pagar los remedios, hoy en día, muchos no pueden solventar los costos, esto es una realidad que no se puede negar”.

Las enfermedades y síntomas que pueden tratarse con cannabis incluyen: espasticidad en pacientes con esclerosis múltiple, algunas formas de epilepsia, náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia en pacientes con cáncer, endometriosis, dolor oncológico, dolor crónico no oncológico (incluido el dolor neuropático) y también en pacientes con discapacidad, entre las cuales se encuentra el Trastorno del Espectro Autista (TEA).



error: ¡Contenido protegido!