15 C
San Nicolás de los Arroyos
martes, 16 abril, 2024

Edición N° 4749

Año bisiesto: ¿por qué el 29 de febrero aparece cada 4 años?

La razón detrás de la inclusión de un día extra cada cuatro años

Cada cuatro años, se introduce un día extra en el calendario gregoriano, el cual corresponde al 29 de febrero, denominado día bisiesto, debido a que ocurre en años catalogados de esta manera.

Este ajuste se debe a la necesidad de alinear el calendario con la duración exacta de un año solar, que es el periodo que la Tierra emplea para realizar una vuelta completa alrededor del Sol.

Un año solar promedio se extiende por 365 días, 5 horas, 46 minutos y 56 segundos. No obstante, el calendario gregoriano cuenta un año como de 365 días exactos. Esta pequeña diferencia de cerca de un cuarto de día puede parecer trivial, pero sin la corrección del año bisiesto, se acumularía significativamente con el pasar del tiempo. Por ejemplo, sin esta compensación, el calendario se desfasaría alrededor de 24 días respecto a las estaciones tras un siglo.



Para corregir esta discrepancia y mantener las celebraciones y las estaciones alineadas con sus respectivos ciclos astronómicos, se implementó el concepto del año bisiesto. Incorporando un día adicional, el 29 de febrero, cada cuatro años, esta práctica equilibra la acumulación previamente mencionada.

Sin embargo, el sistema del año bisiesto incluye excepciones para alcanzar una precisión aún mayor. Aunque la norma general es añadir un día extra cada cuatro años, existe una condición que omite a ciertos años centenarios de esta adición. Un año que sea divisible por 100 solo se considerará bisiesto si también es divisible por 400. Así, el año 2000 fue bisiesto, mientras que el año 1900 no lo fue, a pesar de su divisibilidad por 4.

¿Por qué un 29 de febrero?

Hace más de dos milenios, en la Antigua Roma, se descubrió que el calendario no estaba del todo sincronizado con el año solar.



Es por ello que Julio César le pidió al astrónomo Sosígenes que le ayudara a crear una alternativa al calendario romano que representara con precisión la rotación de la Tierra. Así surgió el calendario juliano, bautizado en honor a quien lo propuso.

El nombre bisiesto proviene del latín “ante diem bis sextum Kalendas Martias”, (sexto día antes de las calendas de marzo en español), es decir el 24 de febrero. La frase se resumió a “bis sextus”: bisiesto en español.

Sin embargo, debido a algunas fallas en su estructura, el papa Gregorio XIII decidió, a través de una bula papal, “perfeccionar” el calendario. Este, denominado calendario gregoriano, fue introducido en 1582 y perdura hasta nuestros días.



Uno de los ajustes fue que el día adicional de los años bisiestos sería el 29 de febrero y no el 24 fijado por el calendario juliano.

error: ¡Contenido protegido!