A partir de este miércoles estarán sentados en el banquillo de los acusados Diego Díaz y Moisés Soria. Ambos están acusados de ser los autores del asesinato de José Gosén, ocurrido en diciembre de 2021. El juicio se desarrollará en el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 y está previsto que se extienda al menos durante dos jornadas.

De la redacción de EL NORTE
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Comienza este miércoles a desarrollarse en los estrados tribunalicios nicoleños el debate por uno de los crímenes más aberrantes de la crónica policial de la ciudad. Se trata del juicio por el homicidio de José Gosén, un exmilitar jubilado de 78 años quien fue hallado muerto en su casa, maniatado y con signos de haber sufrido una feroz agresión sexual que le provocó la muerte. El hecho ocurrió hace poco más de dos años en una vivienda de la zona oeste. Por el crimen fueron procesados dos hombres, quienes ahora deberán responder en juicio oral y público ante el Tribunal en lo Criminal Nº 2 integrado por los jueces Alejandro López, Anselmo González y Cristian Ramos acerca de la responsabilidad que les cabe en el terrible homicidio ocurrido en barrio Don Américo en 2021. La causa fue instruida en la Fiscalía Nº 14 por la fiscal María Belén Baños.
Los imputados son Diego Emmanuel Díaz, de 36 años, detenido a poco de ocurrido el hecho, y Moisés Eduardo Soria, de 28, quien permaneció prófugo por más de un mes y finalmente fue detenido en una vivienda de avenida Alberdi donde se ocultaba.
La muerte de José Gosén se habría producido entre la noche del 16 y la madrugada del 17 de diciembre de 2021. Su cuerpo fue encontrado el día 19 por efectivos de la Comisaría Primera alertados por los vecinos a los que les llamó la atención su ausencia. Estaba en el baño de su casa, semidesnudo, maniatado y con signos de haber sido víctima de una cruenta agresión.
La autopsia practicada en ese momento reveló que el hombre había sido víctima de un ataque demencial y que falleció por una hemorragia digestiva producto de la violación y de la tortura a la que fue sometido antes de morir.
José Gosén residía en el domicilio donde fue hallado sin vida en calle Pellegrini al 1200 de barrio Don Américo. Había nacido en la provincia de La Rioja, vivía solo y no tenía hijos. En los distintos ambientes de la propiedad los investigadores se encontraron con un gran desorden, y si bien no pudo determinarse en ese momento cuántos eran los elementos faltantes en el lugar, sí pudo constatarse que faltaba el celular de la víctima que luego fue de vital importancia para esclarecer el hecho.
El celular
La fiscal a cargo, Dra. Belén Baños, ordenó el rastreo del celular. A través del número de IMEI descubrieron que había sido utilizado en momentos inmediatamente posteriores a la data de muerte. Así, pudieron establecer que el celular había sido vendido a través de Facebook por medio de un perfil falso. La descripción que el comprador realizó en ese momento de los vendedores coincidía con la de dos personas que ya estaban siendo investigadas y que pertenecían al entorno de la víctima. Con esos importantes indicios lograron la detención del primer sospechoso. Se trataba de Diego Emanuel Díaz, un conocido del jubilado que vivía a 10 cuadras y solía visitarlo. El arresto se concretó luego de varios allanamientos realizados por la DDI local, tras un análisis exhaustivo de las cámaras de seguridad de la zona y del seguimiento del celular de la víctima robado el día del crimen junto a otros elementos. Al mismo tiempo era intensamente buscado Moisés Soria, el principal acusado del atroz asesinato, quien finalmente también fue detenido el 30 de enero del año 2022 en una vivienda de avenida Alberdi entre Obligado y Echeverría donde se ocultaba.
Otro hombre, Juan Eduardo Soria, hermano de Moisés Soria, en principio también resultó detenido acusado de encubrimiento, pero recuperó su libertad poco después ya que se sospecha de que habría participado de la venta del celular, pero no en el asesinato.
La carátula de la causa por la que Diego Emmanuel Díaz y Moisés Eduardo Soria serán enjuiciados es “abuso sexual seguido de muerte con hurto calamitoso”. Desde su aprehensión ambos imputados permanecen con prisión preventiva alojados en la Unidad Penal Nº 3.

