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San Nicolás de los Arroyos
miércoles, 8 diciembre, 2021

Edición N° 3889

CÓMO ADAPTAR LAS SALAS DE ESTAR A LA ARQUITECTURA CONTEMPORÁNEA

PROYECTOS ARQUITECTÓNICOS

La tipología residencial ha cambiado y las salas de estar han pasado a estar en peligro. Muchos insisten en la necesidad de tener un espacio dedicado al relajo y al ocio, mientras que otros afirman que es simplemente un desperdicio de espacio y dinero.



Hoy en día, la arquitectura se ha vuelto -o está en proceso de volverse- más flexible e individualista para adaptarse a los diversos estilos de vida y necesidades espaciales de las personas.

Con esta adaptación, la tipología residencial ha cambiado y las salas de estar han pasado a estar en peligro. Muchos insisten en la necesidad de tener un espacio dedicado al relajo y al ocio, mientras que otros afirman que es simplemente un desperdicio de espacio y dinero.

En este artículo, se plantea la evolución de estos espacios a lo largo de los años, y cómo los arquitectos han readaptado e integrado el concepto de “espacio de reunión” en la arquitectura residencial contemporánea.



Aunque comparten la misma finalidad -un lugar de reunión-, muchos países hacen la diferencia entre salas de estar y salas íntimas o familiares. Las salas de estar o salón, se consideran más formales y elegantes, mientras que las salas íntimas son un lugar más informal para pasar el rato con los miembros de la familia. A menudo, las salas de estar se sitúan en la entrada, o cerca de ella, mientras que las salas íntimas están más cerca de los dormitorios y otros espacios privados.

En cuanto al diseño y la decoración de interiores, las salas de estar son el lugar donde los propietarios de las casas muestran sus obras de arte y piezas de mobiliario exclusivas, a diferencia de las salas íntimas, que es más informal y cómoda. En este artículo, se estudiarán las salas de estar y las salas íntimas como un único espacio de reunión.



Millennials

En una editorial reciente de The Guardian, se afirma que los millennials han “matado” de hecho la necesidad de tener una sala de estar porque simplemente ya no la necesitan.

Esto es el resultado de varios cambios culturales y de estilo de vida observados entre los millennials. Mientras que algunos se abstienen de tener familias numerosas, otros no tienen los medios económicos para comprar casas grandes que incluyan un espacio dedicado a las reuniones.



Varias investigaciones han puesto de manifiesto que los millennials gastan más pero ganan menos, en comparación con la mano de obra de los años 80 y 90; “casi dos quintas partes alquilan ahora de forma privada a los 30 años y gastan casi una cuarta parte de sus ingresos netos en la vivienda”.

En otras palabras, las casas pequeñas son todo lo que pueden permitirse. Por otra parte, una de las muchas razones por las que ya no son necesarias las salas de estar es el hecho de que, en algunas zonas, las nuevas construcciones (de unos 40 metros cuadrados) tienen precios asombrosamente altos y restricciones en el uso del suelo, lo que obliga a los arquitectos de interiores a eliminar los espacios no esenciales, y una zona dedicada solo a sentarse es, con toda probabilidad, la “primera en desaparecer”.



Espacios de reunión

El concepto de “espacio de reunión” se ha ido readaptando de una generación a otra, y de una cultura a otra. Esto responde a los constantes cambios en los estilos de vida, los hábitos, las normas culturales y la estabilidad financiera.

La mayoría de la gente se centra ahora en la comodidad y la funcionalidad en lugar de la formalidad. En teoría, las salas de estar se crearon como un espacio privado para relajarse y socializar.



Los trabajadores de hoy en día se dedican a trabajar en networking y pasan la mayor parte del tiempo en línea o fuera de casa estableciendo contactos, por lo que consideran que tener una sala de estar dedicada únicamente a la relajación no se ajusta a su apretada agenda; el dormitorio sería suficiente.

En cuanto a la socialización, si los restaurantes al aire libre, los bares u otros espacios públicos son inaccesibles, la cocina o el balcón de su casa serían el sustituto ideal.



El salón tradicional ha trascendido generaciones y culturas y ha mantenido su presencia en los proyectos residenciales actuales.

Por otra parte, en las últimas décadas, una gran cantidad de residentes comenzaron a optar por áreas abiertas de salón/cocina donde todo fluye junto.

Las casas con jardines privados permiten a los arquitectos ampliar su planta baja, creando un espacio de transición entre el interior y el exterior que sirve como zona de reunión tanto formal como informal. Del mismo modo, los patios y los porches delanteros también se consideran plataformas ampliadas utilizadas para la relajación y el ocio.



Otro espacio de transición que los residentes utilizan como espacios de reunión son las terrazas y los balcones.

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