DEPARTAMENTOS CON INTERIORES DE LADRILLO: EJEMPLOS DE CALIDEZ Y RUSTICIDAD

MATERIAL DIVERSO Y ATEMPORAL

Es considerado como un elemento básico tanto para la arquitectura tradicional como para la arquitectura moderna. En muchos casos, quitar el yeso o la pintura de un edificio histórico puede revelar hermosas paredes de ladrillo, que aportan una gran cantidad de textura, calidez y carácter a un espacio habitable. Crudo o pintado, el aspecto del ladrillo se presta para una gran variedad de estilos, desde lo más rústico hasta lo industrial.

Existen pocos materiales tan diversos y atemporales como el ladrillo, siendo considerado como un elemento básico tanto para la arquitectura tradicional como para la arquitectura moderna. Los proyectos que siguen ejemplifican cómo el ladrillo a la vista se puede utilizar para potenciar la mezcla de texturas en el diseño de espacios interiores.

Intervención en dos pisos

La primera imagen corresponde a una intervención en un edificio de dos pisos donde la planta baja era una antigua bodega de vinos y la planta superior contenía dos departamentos. El avanzado estado de deterioro de la estructura hizo necesaria una demolición completa del interior y del techo.

Durante la reconstrucción, se diseñó una nueva estructura de vigas de madera que permitió liberar espacio debajo del techo y agregar un piso de concreto para separar los dos pisos. Aprovechando al máximo el vacío del techo y eliminando los tabiques en el primer piso  –con la excepción de un dormitorio, el área de lavandería y dos baños–, el proyecto generó un entrepiso con nuevos puntos de vista, permitiendo observar el ladrillo original y la estructura en medio del espacio. La planta baja se mantuvo abierta y espaciosa. La elección de los materiales aseguró la continuidad con lo existente antes de la intervención (morteros de cal, maderas, baldosas hidráulicas), además de aportar un ambiente particular a través de sus texturas singulares (hierro, mampostería, madera), recordando el pasado industrial del edificio.

De antiguo edificio a departamento cálido

En la segunda imagen se puede ver cómo un antiguo edificio segmentado y oscuro se transformó en un departamento cálido y abierto de 46 metros cuadrados. Los arquitectos eliminaron los tabiques de la cocina y el área de lavandería, así como la estrecha sala de estar y uno de los dormitorios originales.

La nueva cocina, completamente integrada en la sala y el comedor, permite que todos estos espacios estén bien iluminados y ventilados en ambos extremos. Una gran cantidad de luz llega a todas las partes del espacio vital compartido. El pilar estructural central se expuso en su hormigón original, impartiendo un sentido de carácter y evidenciando los materiales originales del edificio. Se eligió un piso de vinilo para todas las habitaciones del departamento, aportando unidad y amplitud. La cocina, diseñada para ser simple y funcional, cuenta con una sola encimera que se extiende a lo largo de las paredes periféricas, revestidas de ladrillo tosco, albergando todo el equipamiento del área de servicio. El mismo ladrillo que cubre parte de la cocina también llega hasta la losa del techo y la viga superior. 

Estructura de 1914

En el caso de la tercera imagen, el departamento ya contaba con una chimenea y con techos de una altura de 420 cm antes de colapsar en mal estado. La estructura original de 1914 fue construida como un edificio de dos pisos.

Para preservar esta importante historia, todas las decisiones interiores y estilísticas se movieron alrededor de la arquitectura original del edificio. Durante el proceso de restauración se descubrieron vigas de madera centenarias, vigas en I de metal y ventanas del entrepiso. Estos elementos preexistentes dictaron muchas de las decisiones de diseño del proyecto. El proceso complejo de esta restauración generó una despensa en el entrepiso sobre el dormitorio y otro entrepiso sobre el baño, así como el acceso a ambos a través de una escalera “de biblioteca”. Gracias a la altura del techo, la ventana del entrepiso permite inundar de luz el espacio pequeño.